Las víctimas de Fernando Bécquer: ‘Hemos conseguido llevar a juicio a la revolución’

El Tribunal Municipal de Centro Habana sentencia al trovador oficialista cubano a cinco años de prisión tras probar que cometió ‘abusos lascivos’ contra decenas de mujeres.

Fernando Bécquer a la izquierda, con Fidel Castro y el trovador Ariel Díaz. JULIO LLÓPIZ CASAL / FACEBOOK

El Tribunal Municipal de Centro Habana sentenció al trovador oficialista cubano Fernando Bécquer a cinco años de prisión tras probar que cometió «abusos lascivos» contra decenas de mujerescomo fuera denunciado en 2021 por el medio independiente El Estornudo.

De acuerdo con el periodista de DIARIO DE CUBA Jorge Enrique Rodríguez, presente en el juicio, que inició el martes y concluyó el miércoles, la petición fiscal fueron cinco años de privación de derechos, conmutada por prisión domiciliaria.

«Ello supone que, si incurre en amenazas a sus críticos o víctimas, como ya ha hecho a través de las redes sociales, estaría violando esa medida», indicó el reportero a esta redacción.

Según Rodríguez, las víctimas le contaron que las fiscales «se vistieron de dignidad» durante la vista oral, en la que el acusado «negó los cargos, dijo que no conocía a ninguna de esas mujeres» y que «todas ellas fueron a su casa y que se le insinuaron».

«Dice Fernando Bécquer que lo que hay contra él es una maniobra política para desprestigiarlo», agregó el reportero.  

Las víctimas de Bécquer, quienes han insistido en sus denuncias a pesar de ser atacadas, hostigadas y denigradas por el trovador y otras personas tras hacerse públicos los hechos, consideraron una victoria el veredicto, inédito para un caso de esta naturaleza en la Isla.

«Hemos conseguido llevar a juicio a la revolución», dijeron, en referencia a la defensa que hiciera Bécquer de su inocencia en sus primeras declaraciones tras conocerse las denuncias.

«Yo no creo nada, yo creo en la Revolución», dijo Bécquer al terminar un concierto en La Habana a DIARIO DE CUBA horas después de revelarse las acusaciones en su contra de cinco mujeres, a la que se sumaron decenas posteriormente, hasta pasar de 30.

«No le doy credibilidad. No sé de qué me están hablando. No sé, y más cuando es una calumnia que me están haciendo a mí. Yo no voy a contestar», dijo el músico durante un concierto en el Centro Cultural Artehabana.

Otros trovadores oficialistas, como Raúl Torres y Ray Fernández, hicieron público su apoyo a Bécquer tanto en público como en las redes sociales, y voceros oficialistas intentaron poner en duda la veracidad de las denuncias, criminalizando a la prensa independiente y acusando a las denunciantes de estar movidas por razones políticas, un argumento habitual en el discurso oficial.

El ministro de Cultura cubano, Alpidio Alonso, había asegurado en mayo que el caso del trovador estaba en manos de la justicia, tras ser abordado junto a Abel Prieto por una de las víctimas de Bécquer, la colombiana Paula Andrea Ramírez, quien le entregó una carta abierta en el contexto de la Feria del Libro de Buenos Aires en nombre del colectivo de sobrevivientes/víctimas del trovador cubano.

Alonso Grau dijo entonces que, de quedar probada su culpabilidad, caerá sobre su persona «todo el peso de la ley» y ellas quedarían «conformes».

La oficialista Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que publicó un comunicado en el que, sin mencionar los hechos ni al acusado, condenó «todo tipo de violencia basada en género», señaló el martes en Twitter: «Seguimos el juicio efectuado hoy, atendiendo a las acusaciones de varias mujeres contra un ciudadano por violencia de género. Realizado con las formalidades y garantías del debido proceso, tanto para las víctimas como para el acusado».

Y agregó: «Se han atendido los reclamos de las víctimas y las alegaciones del acusado, de acuerdo al sistema penal. El fallo del tribunal se dará a conocer en las próximas horas. La justicia revolucionaria prevalecerá».

No obstante, tras conocerse la sentencia, numerosos activistas calificaron la sanción como irrisoria: «El juzgamiento fue solo simbólico y la sanción irrisoria. No se corresponde con la gravedad de los hechos. Si sales a protestar: cárcel, pero si abusas de las mujeres, no pasa nada»señaló en Twitter el proyecto de asesoría legal Cubalex, que dio seguimiento al caso.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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