Las tiendas arrendadas a los cuentapropistas trabajan sin electricidad en La Habana

En contraste, los vendedores que están trabajando en locales privados no sufren esta medida

Los usuarios tienen que utilizar las linternas de sus celulares para poder revisar la mercancía y contar el dinero. (14ymedio)

Los trabajadores privados que arriendan locales estatales en las tiendas de Centro Habana viven un martirio en estos días de intensos apagones por la imposición de trabajar sin electricidad. «Esto es una falta de respeto con la cantidad de dinero que nosotros generamos», se quejaba este sábado en la mañana uno de los cuentapropistas , mientras se abanicaba para aliviar el calor . 

Los usuarios tienen que utilizar las linternas de sus celulares para poder revisar la mercancía y contar el dinero. «Para poder pagar he pasado bastante trabajo. Tuve que alumbrar con mi móvil para contarle el dinero al dueño del negocio donde compré unos zapatos», explica Xiomara.

«Esto es una cueva, esta pobre gente está trabajando aquí sin un ventilador y nosotros, los pobres clientes también, que cada vez que entro a una de estas tiendas salgo chorreando sudor», agrega la mujer, que tuvo que entrar a varios locales para poder determinar qué zapatos comprar.

«Es para ahorrar electricidad, dicen», «Es la orden de arriba», «No hay corriente porque apagan el interruptor», son algunas de las respuestas que más repiten los vendedores ante el enojo o la inquietud de los clientes. Las tiendas afectadas se ubican principalmente en las calles Neptuno, Galiano y Monte.

«Acabo de entrar a una tienda y es una sauna», aseveró un joven que intentó adquirir unos accesorios para su celular pero desistió ante la oscuridad y el calor

«Acabo de entrar a una tienda y es una sauna», aseveró un joven que intentó adquirir unos accesorios para su celular pero desistió ante la oscuridad y el calor que se percibe en los espacios arrendados.

En contraste, los cuentapropistas que están trabajando en locales privados no sufren esta medida. «Todos tienen las luces de sus mesas encendidas, con ventiladores conectados, todo bien iluminado, el lío son las tiendas estas estatales», precisa un vendedor informar de la zona.

Pero no solo se trata de calor y oscuridad, los problemas sanitarios proliferan ahí donde la gente se aglomera en espacios poco ventilados. En los últimos días, los reportes de virus respiratorios y gastrointestinales también han aumentado y la gente teme quedarse por largos minutos en espacios hacinados y sin climatización.

Dos clientes intentan ver unos zapatos en una tienda en Neptuno y Galiano. (14ymedio)

«Deberían pagarles una prima por peligrosidad», advertía este viernes una cliente a los vendedores de un céntrico local de gestión privada en la esquina de Neptuno y Galiano. «Yo solo he estado un momento aquí y salí con falta de aire, no sé cómo pueden pasarse horas aquí dentro, la verdad».

El abril pasado, el Gobierno aprobó el arriendo de locales estatales que estaban en desuso a cuentapropistas y cooperativas. Entre los objetivos de la medida está «incrementar la participación en la economía, propiciar el desarrollo, la diversificación de la producción, encadenamientos productivos y el bienestar económico y social», recoge la resolución del Ministerio de Comercio Interior. Entonces quedó claro que es la empresa estatal que administra el establecimiento la que licita.

TOMADO DE 14MEDIO

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