Las aerolíneas prohíben viajar con nasobucos de tela: ¿qué harán ahora los cubanos?

La nueva restricción suma incertidumbre en torno a cómo los cubanos se reincorporarán a la ciudadanía global del mundo pos-Covid.

Mascarillas caseras en Cuba secándose al sol. DIARIO DE CUBA

Una de las nuevas medidas del mundo pos-Covid acaba de ser anunciada: las aerolíneas más importantes prohibirán a sus pasajeros usar nasobucos de tela en sus vuelos.

Iberia, Air France, Lufthansa, Croatia Airlines y Finnair, entre otras empresas, han comunicado expresamente a sus pasajeros que exigen mascarillas quirúrgicas, N95 y KN95, y las FFP2 o FFP3 sin válvulas, reportó el sitio especializado en turismo Preferente.

En el caso de la española Iberia, aclaró en su página web oficial que «cuando accedas al avión y durante todo el vuelo, es obligatorio para mayores de seis años el uso de mascarillas quirúrgicas o de protección superior sin válvula exhalatoria que cubran siempre nariz y boca».

También la aerolínea finlandesa Finnair anunció que desde «el 16 de agosto, ya no aceptaremos mascarillas de tela en nuestros vuelos», pues según la empresa estas son «un poco menos eficientes».

Esta decisión podría convertirse en una dificultad extra para los cubanos una vez que se restablezcan los vuelos comerciales de empresas internacionales, reducidos al mínimo o suspendidos desde inicios de año, cuando la pandemia del Covid-19 comenzó a repuntar imparable en la Isla.

La gran mayoría de los cubanos se «protegen» del nuevo coronavirus desde 2020 con nasobucos inventados. La orden de las autoridades fue sacar las máquinas de coser y elaborar las mascarillas en casa, sin avales de seguridad y eficacia y con las telas que hubiera a mano.

Pero mientras muchos cubanos han tenido que recurrir al doble nasobuco por el miedo al contagio, las autoridades posan en sus salidas a la calle y en la televisión usando mascarillas que cumplen con los estándares internacionales, incluidas las N95 y FPP2.

En cambio, la mayoría de los médicos y el personal de salud que lidia directamente con el virus se tiene que conformar con nasobucos improvisados con telas o dobles nasobucos.

En febrero pasado la estatal Empresa de Confecciones Textiles Unimoda, de Matanzas, anunció la confección de mascarillas desechables, higiénicas y quirúrgicas por primera vez en Cuba. A inicios de junio la prensa oficial anunció que estos se venderían desde finales de ese mes, empezando por el sector de Salud Pública y las cuestionadas tiendas del Gobierno para la venta en dólares.

Sin embargo, periodistas de DIARIO DE CUBA constataron en agosto que las mascarillas desechables quirúrgicas no se venden ni se han vendido nunca en las farmacias de la Isla ni en ningún establecimiento estatal. Tampoco en las tiendas en divisas.

Las mascarillas quirúrgicas que se ven en las calles de la Isla vienen del exterior, traídas por particulares a sus familias, o revendidas por personas que viajan a realizar compras en otros países. En las últimas semanas, estos productos han integrado los cargamentos de donaciones enviados por gobiernos aliados tras las históricas protestas del 11 de julio en la Isla. Sin embargo, a la población siguen sin llegar.

La nueva restricción anunciada por las aerolíneas internacionales suma incertidumbre en torno a cómo los cubanos se reincorporarán a la ciudadanía global del mundo pos-Covid. Porque, a juzgar por las normas que van disponiendo naciones donde la vacunación está muy avanzada, podría ser que contar con un esquema de inmunización con Abdala o Soberana 02 tampoco permitiría un ingreso seguro a tales destinos para los habitantes de la Isla.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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