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La supuesta ‘apertura’ del sector privado en Cuba podría ser un guiño a Joe Biden, dicen analistas

Ahora, ‘la Administración Biden debe creer que la de Díaz-Canel se toma en serio la reestructuración de la economía’, afirma John Kavulich.

Un hombre camina por delante de un mercado de souvenirs privado. JOE RAEDLE GETTY IMAGES

La supuesta “apertura” del sector privado cubano, anunciada por el Gobierno y muy criticada por un amplio espectro de profesionales excluidos del llamado “trabajo por cuenta propia”, podría ser un guiño al presidente estadounidense Joe Biden para que elimine algunas de las sanciones impuestas por la Administración anterior, opinan especialistas.

“Definitivamente, es una tremenda señal en un momento clave, cuando en Estados Unidos la Administración afirma que está revisando la política de Trump hacia Cuba”, afirmó Ricardo Torres, economista de la Universidad de La Habana, a la agencia AFP.

“Si se hacen a un lado los usuales giros retóricos sobre derechos humanos, presos políticos y demás (presentes en las declaraciones acerca de Cuba), es obvio que Biden tiene como punto de partida volver a la política tal y como fue diseñada trabajosamente en la Administración de la cual fue vicepresidente”, afirmó el diplomático cubano Carlos Alzugaray al diario español El Confidencial.

Numerosos expertos coinciden en que, aunque cualquier acercamiento resultará mucho más trabajoso esta vez, sí es posible esperar una “liberalización rápida” en materia de viajes y visitas.

Algunos cubanos, especialmente trabajadores del turismo o del sector privado, recuerdan con nostalgia el acercamiento iniciado a finales de 2014 por Barack Obama y Raúl Castro, entonces presidentes de los dos países.

Como fórmula para la emancipación del pueblo cubano, Obama alentó el empoderamiento del sector privado, que experimentó cierto auge con la apertura de bares, restaurantes y casas de alquiler, aunque no resolvió el tema de las libertades ni de los derechos humanos en la Isla, pues la mayor parte de los emprendedores evita cuestionar al poder para mantener sus negocios.

Entonces se aprobó una lista de 127 actividades permitidas, la cual fue sustituida recientemente por 124 grupos de actividades prohibidas, lo que no modifica sustancialmente el panorama, aunque para Torres representa “un cambio de filosofía”.

Así, habrá asalariados privados en la agricultura, la construcción, la programación de computadoras o la enseñanza de idiomas, explicó recientemente la ministra del Trabajo, Marta Elena Feito, aunque fueron excluidos de la actividad privada la mayor parte de los profesionales, desde periodistas y arquitectos hasta ingenieros y científicos.

En Twitter, Ben Rhodes, quien fue consejero de Obama, saludó la noticia como “una señal bienvenida” y agregó que “la administración Biden puede hacer que esto sea más beneficioso para el pueblo cubano reanudando la apertura a Cuba lo antes posible”.

“Ya era hora”, reaccionó el senador estadounidense Patrick Leahy. “Estados Unidos debería afirmar que el embargo nunca tuvo la intención y no se utilizará para penalizar a la empresa privada en Cuba”, indicó.

De todas formas, entre los dirigentes cubanos “todavía hay mucho escepticismo con la palabra privado”, que prefieren reemplazar por la palabra “no estatal, porque (…) tienen un problema ideológico de ver el sector privado como gente que puede conspirar contra el poder”, afirmó a AFP el economista Omar Everleny Pérez.

Pero esta vez no hay alternativa: “este es un país que decreció un 11% en 2020, en el que las exportaciones decrecieron en un 40%” y “como consecuencia las importaciones decrecieron en un 30%”, agregó.

La idea es, por tanto, reducir la participación del Estado, que controla el 85% de la economía, para dar más espacio al sector privado.

“Raúl Castro llegó a decir que en este país le sobraban 1.500.000 de trabajadores” en el sector público, y con las reformas emprendidas, logró mover “medio millón hacia el sector privado, pero todavía queda un millón de personas”, recordó Pérez. 

Algunos estudiosos abogan por una estrategia semejante a la de Vietnam, donde el Partido Comunista logró mantenerse en el poder liberalizando fuertemente la economía, aunque mantiene un régimen de partido único con grandes restricciones a las libertades políticas. “Estamos todavía un poco lejos de eso, pero (los dirigentes cubanos) lo tienen en mente”, estimó el economista.

Vietnam, que también estuvo bajo un embargo de Washington que fue levantado en 1994, “logró superar el conflicto con Estados Unidos. Así que, desde el punto de vista geopolítico, hay una enseñanza que es importante reconocer”, sostuvo Pérez.

Si bien admitió que “hay paralelos” entre los dos países, Torres dijo que el sector público en Vietnam era más pequeño y el país muy rural. “Cuba se parece más a (la) Europa del Este” del bloque soviético, apuntó.

Pero también “hay una lección que extraer” de la experiencia del país asiático: “obviamente hay un dinamismo en el sector privado”. Entonces, subrayó, “si quieres que la economía crezca, si quieres crear empleo, no queda más remedio que crear un marco para que el sector privado pueda crecer”.

Para John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba, “el Partido Comunista de Vietnam reconoció hace años lo que tenía que hacer para sobrevivir y lo hizo”.

“Durante décadas hemos dicho que Cuba debe imitar el modelo vietnamita, pero las autoridades de La Habana siempre se han opuesto. En 2021, fue exactamente ese el camino que emprendieron”, dijo Kavulich a AFP.

Ahora, “la Administración Biden debe creer que la Administración de Díaz-Canel se toma en serio la reestructuración de la economía”. Si esto ocurre, “entonces será mucho más fácil para Washington crear oportunidades de compromiso”, finalizó.

Tomado De DIARIODECUBA

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