La Seguridad del Estado aprovecha la visita carcelaria de Navidad para hostigar a la familia de Andy García

Los familiares del preso cubano del 11J viven una escalada de la violencia en su contra en la prisión de Guamajal.

Roxana y Andy García junto a su hermano menor. R. GARCÍA / FACEBOOK

La familia de Andy Dunier García Lorenzopreso del 11J que días atrás fuera trasladado por la fuerza a la prisión de Guamajal, en Villa Clara, denunció que la Seguridad del Estado les hizo una encerrona cuando se presentaron el pasado 24 de diciembre en el penal para hacerle la visita correspondiente a la Navidad.

«En lugar de ser la visita que estaba planeada, prácticamente nos hicieron una encerrona», denunció a DIARIO DE CUBA Roxana Díaz, hermana del joven preso, al que además le han negado las llamadas telefónicas por dos meses  en represalia por sus denuncias y las de su hermana.

«En vez de dirigirnos al salón de visitas de presos nos llevaron a la oficina del jefe de prisiones», refirió la joven. «Allí nos recibió un oficial de la Seguridad del Estado que se hace llamar Daniel. Estábamos mis padres, mi hermano menor de edad y yo. Delante de todos, ese hombre estuvo diciéndome que la revolución me había dado muchísimo y yo me estaba provechando del sufrimiento de mi hermano para hacerme famosa, para obtener protagonismo».

El agente hizo además amenazas abiertas tanto a Roxana como a Andy. «Me dijo que ellos directamente iban a tomar represalias contra Andy por todo lo que hizo. A mi padre le dijeron, refiriéndose a mí: ‘tú la ves muy inocente ahora, pero de aquí a un tiempo te vas a dar cuenta de la persona en que se va a convertir; no te preocupes, que ella sola va a cometer su delito»».

El represor dijo a Roxana que su delito no era «en las redes», en referencia a sus publicaciones de denuncia por la situación de su hermano y de otros presos, sino por la iniciativa que lidera a través del grupo de Facebook «Ayuda a los valientes del 11J», que reúne ayudas de comida, aseo, además de recargas telefónicas y transportación para los familiares de varios encarcelados.

«Como me dijo que iba a caer presa le dije que aprovechara que estábamos en una cárcel de mujeres, porque Guamajal es una prisión de mujeres, y que me dejaran allí. Esas respuestas mías le molestaban», refirió.

En la «reunión» estaban además otro agente que dijo estar al frente del caso de Andy y el jefe de la prisión, quien no intervino. «Ahí te das cuenta quién manda. Esto es un paso superior en sus acciones en nuestra contra, porque fue una encerrona. Un 24 de diciembre, cuando las familias celebran la Navidad… Nosotros fuimos con la emoción de ver a mi hermano, la familia unida, y resulta ser que chocamos con esto delante de un menor de edad», apuntó.

Cuando finalmente pudieron reunirse con Andy, agregó Roxana, supieron que las represalias en su contra prosiguen.

«Cuando Andy llegó a Guamajal le dijeron que no iban a permitir que tuviera buenas relaciones en la nueva prisión, que se iban a encargar de hacerle la vida difícil allá dentro. Y resulta que una persona que en la celda se le acercó para conocerse, lo cambiaron de cárcel. También están tratando de desacreditarlo, regando la bola de que mi hermano trabaja para ellos. Están tratando de quitarle toda credibilidad», denunció.

«Mi hermano no se va a doblegar. En enero se cumplen los seis meses de prisión y todavía no tenemos la fecha de juicio. Con él siguen los interrogatorios todo el tiempo allá dentro, amenazándolo«, subrayó.

«Nosotros no vamos a parar con las ayudas, ni de hacer públicas las injusticas que se cometen con todos los presos políticos. No se trata de protagonismo, se trata de humanidad, de sensibilizarse con la situación. Si mañana me pasa algo o me detienen, mi familia va a denunciar como estoy haciendo yo con mi hermano. Mis padres están firmes», advirtió.

Según Roxana, es el régimen el verdadero culpable de las decisiones que ha tomado. «Nosotros no éramos opositores, aunque tuviéramos nuestra forma de pensar diferente, pero ¿me tocan a mi hermano y encima vas a venir a amenazarme?»

Andy Dunier García Lorenzo tiene 23 años y también ha sido amenazado con sumar nuevos cargos a su expediente fiscal si él y su familia siguen adelante con la iniciativa de ayudar a otros detenidos.

El joven manifestante del 11J tiene una petición fiscal de siete años por los presuntos delitos de desorden público, atentado y desacato a la autoridad, los mismos que el régimen imputa a la mayoría de los alrededor de 600 detenidos y procesados por manifestarse pacíficamente.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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