La propaganda del régimen cubano se activa para defenderse del calificativo de ‘Estado fallido’

‘Hay que mantener la confianza en la Revolución’, pide el primer secretario del Partido Comunista en La Habana, en un discurso triunfalista ante trabajadores de la Empresa Eléctrica.

Díaz-Canel y Luis Antonio Torres Iríbar en un acto con trabajadores del sector eléctrico. CANAL HABANA/FACEBOOK

En un discurso triunfalista dirigido a trabajadores de la Unión Eléctrica (UNE), el primer secretario del Partido Comunista en La Habana, Luis Antonio Torres Iríbar, pidió «confianza en la Revolución» e intentó rebatir una percepción generalizada en redes sociales con respecto al régimen imperante en Cuba: que «es un Estado fallido».

«Ustedes han sido los que, con trabajo, en silencio, desmontaron la falacia del llamado Estado fallido que el enemigo ha tratado constantemente de sembrar. Su esfuerzo ratificó que podremos sufrir disímiles situaciones, pero siempre hay que mantener la confianza en la Revolución, que desde que nació lo hizo al lado de los humildes y por los humildes, y no deja a nadie desamparado», dijo Torres Iríbar, repitiendo la propaganda de hace más de seis décadas, en una Isla en la que, justamente, reina el desamparo.

El dirigente calificó de «héroes anónimos» a las brigadas del sector eléctrico de diferentes provincias que apoyaron en la recuperación de La Habana y en el restablecimiento del Sistema Eléctrico Nacional, en crisis desde hace meses y que colapsó tras el paso del huracán Ian. En el acto participó la cúpula del poder, encabezada por Miguel Díaz-Canel.

En el discurso, recogido por el diario oficial Granma, no faltaron las alusiones a los históricos del régimen.

«La Habana ya está iluminada; es la muestra del ‘Sí se puede’ de Raúl (Castro), de la fe inquebrantable en la victoria de Fidel (Castro), y de la resistencia creativa de nuestro primer secretario del Comité Central del Partido, el compañero Miguel-Díaz Canel Bermúdez», dijo.

Ante «el cumplimiento del deber en nuestra querida ciudad», los linieros «no regresan a sus hogares. El deber sigue tocando las puertas y parten diestros a Artemisa y a Pinar del Río. Allí la tarea que les espera será bien dura, pero como dijera el comandante en jefe Fidel Castro, no ganan batallas aquellos que creen que el combate es fácil. Ganan batalla aquellos que saben que el combate es difícil. Por eso ustedes vencerán», añadió.

Torres Iríbar mencionó a «enemigos», a la llamada «guerra no convencional» y, por supuesto, el embargo de Estados Unidos, al que el Gobierno cubano culpa de todos los fracasos y crisis.

«El enemigo ha apostado todas sus fuerzas y recursos a vencernos, aprovechando las difíciles condiciones que nos impone el bloqueo económico, comercial y financiero, y el manual de guerra no convencional ha sido desplegado con toda fiereza contra nuestro país. En el enfrentamiento a estas constantes agresiones, han estado en la primera línea de combate nuestros cuadros del Partido, de la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de masas, el Gobierno; y por supuesto, el principal artífice de todo, y de todas nuestras batallas: nuestro pueblo», dijo.

Nada dijo de esa parte del pueblo, de cubanos humildes, que decidieron espontáneamente salir a las calles a protestar desde el pasado 29 de septiembre, manifestando su descontento y exigiendo respuestas a las autoridades ante una situación agravada por el apagón general de la semana pasada.

Este mismo dirigente dijo la semana pasada que protestar es un derecho en Cuba, pero solo cuando «los responsables, el Estado y el Gobierno está dejando de hacer lo que le compete».

Este mismo miércoles DIARIO DE CUBA publicó un artículo de la periodista Rafaela Cruz en el que menciona la propaganda como uno de los elementos clave de las estrategias del régimen para salir a flote de una crisis como la actual.

«En algunos meses, los apagones habrán cesado y la maquinaria propagandista del régimen sacará pecho ante otra supuesta ‘victoria frente al bloqueo imperialista’, y hará mofa de aquellos que dieron por muerta a la Revolución», señaló Cruz.

«Controlando estrictamente los medios masivos de comunicación, el Gobierno confisca la verdad y, a cambio, ofrece una edulcorada versión propia. Fiscalizar la narrativa le permite disfrazar, retóricamente, las derrotas como victorias, algo en lo que se ha especializado para mantener sedada a la población, haciendo creer que el Gobierno está fuerte y sembrando el futuro», consideró.

«Con la actual crisis energética, convierten el desastre causado por su absurdo sistema económico en ‘épica revolucionaria'», señaló.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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