‘La mayoría de los médicos había enfermado; muchos renunciaban al tratamiento para dárselo a los pacientes’

‘Mi hermano fue testigo de 23 muertes en un solo día. Y yo, en 48 horas, vi otras tantas’. Un colaborador de DIARIO DE CUBA relata lo que vivió en el hospital de Pinar de Río donde murió su madre.

Un paciente trasladado a un hospital de Pinar del Río en junio. GUERRILLERO

El abogado Leonel Rodríguez Lima es uno de los miles de cubanos que ha tenido que lamentar la pérdida de un ser querido a causa del Covid-19. La semana pasada falleció su madre, a los 89 años, en la ciudad de Pinar del Río.

«¿Qué te puedo contar? Perder a una madre es quedarse sin lo más preciado que puede tener un hijo, pero también lo que presencié en ese lugar (el hospital donde estaba ingresada) fue un cuadro lacerante y al mismo tiempo conmovedor«, expresó a DIARIO DE CUBA el también colaborador de este medio.

Rodríguez Lima, residente en la capital, se trasladó a la más occidental de las provincias cubanas, apenas se enteró de que su madre había empeorado.

«Hacía unos días que tenía Covid y parecía que lo iba a rebasar, pero es una enfermedad muy traicionera. Estaba mejorando y de pronto mi hermano me llama para decirme que la vieja estaba grave. Falleció apenas unas horas después de mi llegada», detalló. 

A pesar de que el Hospital León Cuervo Rubio, conocido como «el hospital viejo de Pinar del Río», contaba con solo tres médicos para unos 300 pacientes y presentaba una escasez severa de medicamentos, Rodríguez Lima catalogó la atención recibida por su madre de buena, en gran parte debido al esfuerzo y sacrificio de los médicos.

«Mi madre fue bien tratada, pero no era una cuestión de buen trato. La situación nos superaba a todos». La mayoría del personal de la salud había enfermado; «muchos renunciaban al tratamiento con antibióticos para que el resto de los pacientes tuviera mayor oportunidad de salvarse. Mi madre tuvo oxígeno hasta el final, aunque las medicinas que les suministraron las obtuvo nuestra familia como donación desde España. Los que no tenían nuestra suerte, dependían de los medicamentos del hospital. Hubo varios casos en que se agotaba un tipo de antibiótico y continuaban el tratamiento con otro».

En su opinión, su madre no hubiera sobrevivido a la enfermedad de ninguna manera, debido a su avanzada edad y sus problemas con la presión arterialSin embargo, señaló que tuvo que recibir cuidados intensivos en una sala común, porque la unidad destinada a los pacientes que requerían ese tipo de atención estaba colmada. 

Pinar del Río se encuentra entre las provincias que más casos reportan diariamente. Hay varios centros de salud destinados al cuidado de los pacientes de Covid-19, incluyendo dos de sus principales hospitales, el Abel Santamaría y el León Cuervo Rubio, además de la escuela militar conocida como «Camilitos». En total, afirma el abogado, «están usándose unas 15 instituciones como centros de cuidados y de aislamiento, donde todos los días fallecen pacientes». 

«Mi hermano fue testigo de 23 muertes en un solo día. Y yo, en mi estancia de 48 horas, pude ver otras tantas. Los están enterrando en la tierraTraen una excavadora, abren el hueco y ahí ponen a los fallecidos. Luego te dan un papel con un número que representa la parcela donde tu familiar está enterrado. Dicen que no pueden ser enterrados en nichos, que tiene que ser en la tierra y permanecer ahí durante al menos dos años», apuntó Rodríguez Lima.

«También vi al pitcher Pedro Luis Lazo en la funeraria, porque el mismo día que velamos a mi madre estaban velando a Reinaldo Costa. Había mucho dolor y todo el que pasaba por frente a la funeraria hacía un gesto en señal de solidaridad con los que habíamos perdido a un ser querido«.

«Lo que te pueda contar es poco, hubo otro caso muy conmovedor: una madre embarazada que llegó pidiendo que salvaran a su hija por encima de su propia vida. Y salvaron a la niña, pero ella murió. Cuando la entregaron a su padre, este no sabía qué hacer. Estaba desconsolado», señaló Rodríguez Lima, quien también fue testigo de muchos actos de solidaridad.

«Los familiares que habían sufrido una pérdida donaban los medicamentos que les quedaban, enviados por sus parientes desde el exterior, a los pacientes que aún se mantenían con vida», dijo.

Pero en situaciones límite como esta, también afloran las miserias humanas, como demuestran las escenas que presenció Rodríguez Lima: «Vi broncas por las camas, gente pagando o intentando pagar por ser atendida antes. También vi que había incluso escasez de ataúdes».

Para Leonel Rodríguez Lima, «ya como país no podemos contra esto«.

«Se está luchando contra algo que no conocemos, sin recursos, sin equipos ni medicamentos. Y la gente está languideciendo, se sienta a esperar que se cierre el cerco de muerte sobre ella», lamentó.

TOMADO DE DIARIODECUBA

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

%%footer%%