Juicio de Luis Manuel Otero y Maykel Osorbo es ignorado por los medios oficiales

La estrategia del gobierno podría ser la de ofrecer el menor número de detalles posibles

Bajo un gobierno represivo, como el que encabeza Miguel Díaz-Canel, los casos de Otero Alcántara y Maykel Osorbo no encontrarán imparcialidad. (Collage: Periódico Cubano)

Mientras que el Tribunal Municipal de Marianao, en La Habana, inauguraba bajo un fuerte operativo militar el espectáculo circense más grande del año —el juicio de Luis Manuel Otero y Maykel (Osorbo) Castillo Díaz—; la histórica Mesa Redonda anunciaba que trataría en su espacio habitual de la tarde: la situación epidemiológica de la Isla.

Para nadie es un secreto el servilismo y la prostitución con que el periodismo oficialista obedece a la máxima dirección de la dictadura cubana. El hecho de ignorar y ni siquiera mencionar el inicio del proceso judicial, demuestra la labor de los órganos de la seguridad del Estado en la censura sobre cada medio y reportero del país.

Si bien en otros casos, como el de la Primavera Negra de 2003, cuando un grupo de opositores fueron detenidos y enjuiciados, el gobierno permitió cierta cobertura oficial. En el panorama actual, donde la información que recorre las redes no puede ser controla por la dictadura y los medios independientes son más visitados que los oficiales; la estrategia del gobierno de La Habana podría ser la de ofrecer el menor número de detalles posibles.

¿Malos periodistas o cómplices de la dictadura?

Cubadebate, principal medio de propaganda comunista en Internet, dirigida al igual que la Mesa Redonda por Randy Alonso Falcón, ha evitado en su totalidad el tema y demostrando una vez más, que su postura no es la del pueblo, sino estar al servicio de su gobierno.

Lázaro Manuel Alonso, uno de los portavoces más mediáticos y justificadores de los horrores del castrismo, no dudó en trasladarse un domingo en la noche hacia el hotel Tulipán para desmentir la existencia de un artefacto explosivo.

Al día siguiente, desde sus redes sociales daba cobertura a la situación energética del país, a los ciclones tropicales y por supuesto, a la situación epidemiológica en el país. Sobre el juicio de Alcántara y Osorbo, Alonso no ha mencionado ni una palabra.

Los presuntos delitos de desacato, difamación, atentado, resistencia, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos patrios de carácter continuado de Otero Alcántara, junto a los de atentado, desórdenes públicos y evasión de presos o detenidos de Osorbo, no puede ser más importante que una nota de la Unión Eléctrica.

Humberto López Leyva, otra de las voces defensoras del castrismo, tampoco ha comentado nada en su perfil personal o en su espacio dentro del Noticiero de Televisión, de seguro también fue “orientado”.

López ha denigrado de manera permanente a la oposición dentro de la Isla, presentándola constantemente como criminales, delincuentes y activistas financiados por agencias de inteligencia extranjera.

De manera muy exclusiva, ha divulgado videos, documentos e información personal a la cual solo pueden tener acceso los órganos de la Seguridad del estado y cuya exposición pública, viola sin justificación la privacidad del individuo.

Ninguno de los medios oficiales del Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas, el ministerio Cultura o los medios provinciales dieron a conocer, un detalle de los procesos.

Únicamente Razones de Cuba, se ha publicado ligeramente sobre los casos y no para informar sobre los juicios, sino para difamar sobre los diplomáticos de Alemania, Países Bajos, Suecia, República Checa, Reino Unido y Noruega que se presentaron el lunes en la mañana en las inmediaciones del tribunal, exigiendo entrar y en solidaridad con los artistas.

Desde el exterior, casi todos los medios de cierta relevancia han denunciado el circo del gobierno cubano que terminará hoy martes. Manifestaciones en favor de la liberación de los activistas de San Isidro y los detenidos políticos del 11 de julio, se han sucedido desde Madrid hasta Miami, pero dentro de Cuba los medios oficiales callan completamente.

Bajo un gobierno represivo, como el que encabeza Miguel Díaz-Canel, los procesos judiciales de Otero Alcántara y Maykel Osorbo no encontrarán imparcialidad. La corte y toda la obra teatral del juicio están a merced de un Cesar, que cruzó el río Rubicón hace tiempo, para asegurar que la suerte ya estaba echada.

TOMADO DE PERIODICOCUBANO

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