Rancel Areces Pérez

El joven cubano Rancel Areces Pérez, residente en el pueblo pinareño de Herradura, Consolación del Sur, denunció que cumpliendo el Servicio Militar Activo fue víctima de un accidente que le dejó secuelas irreversibles y que ha tenido consecuencias negativas en su vida personal.

A través de un video que divulgó la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), el joven de 22 años narró los detalles del incidente, donde hay involucrados varios militares de las Fuerzas Armadas que quedaron impunes, a pesar de ser ellos los responsables.

El 24 de abril de 2018 Areces Pérez cumplía las indicaciones de sus superiores en un ejercicio táctico-militar cuando fue impactado por la propela de una lancha fueraborda tipo Zodiac, según contó el accidentado.

“El culpable de que yo haya tenido un accidente es el teniente de navío Diusniel Montecino Nápoles, ya que siendo un oficial de experiencia ordenó hacer este ejercicio y me ordenó tirarme por el lado (de la lancha) que no era”, narró.

A pesar de que el joven se resistió porque la lancha iba a alta velocidad y tenía miedo, el oficial le exigió que cumpliera la orden y por eso le responsabiliza de lo ocurrido hace dos años.

Perdió gran parte de la masa encefálica, lo que provocó una disminución considerable del campo visual, de la movilidad del brazo y el pie izquierdos y cicatrices en varias partes de su cuerpo.

“Esperé durante cinco horas para que me trasladaran al hospital militar Carlos Juan Finlay, de Pinar del Río, porque no había ningún medio de transporte que me sacara del lugar donde ocurrió el accidente”, dijo Areces Pérez, quien agregó que las personas involucradas tampoco habían tomado las medidas de seguridad necesarias para estos casos.

En el hospital lo intervinieron quirúrgicamente, tuvieron que inducirle un coma por un mes, recibió otras operaciones y permaneció ingresado un año para luego comenzar con la rehabilitación.

“Me destruyeron la vida cuando tenía solo 19 años, solo por cumplir las órdenes”, alegó.

Areces Pérez señaló también que han ido a juicio contra el oficial implicado en dos ocasiones (finales de 2018 y principios de 2019) y nunca sancionaron al oficial que dio la orden.

“Hoy en día ese oficial se encuentra trabajando, muy normal, ejerciendo su cargo como si nunca hubiese sucedido nada”, agregó.

Para finalizar, el joven cubano pidió justicia y señaló que la pensión de 423 pesos que le pagan no es suficiente. Aseguro que antes podía recibir ingresos económicos para él y su familia, pero ahora en esas condiciones es prácticamente imposible.

“Apenas puedo caminar, imaginen hacer cualquier otra cosa”, agregó.

La historia de Rancel es una de las tantas que existen en el país, donde jóvenes sufren accidentes o incluso pierden la vida mientras cumplen órdenes de oficiales superiores.

Orlando Lago Vega fue presuntamente asesinado de un tiro el pasado 1 de junio, según aseguraron sus familiares en las redes sociales. 

El joven estaría cumpliendo su Servicio Militar y el presunto asesino podría ser otro soldado, siempre según la versión de los familiares.

En Cuba el Servicio Militar es obligatorio para los varones mayores de 18 años y voluntario para las mujeres, según lo establece la Ley 75 de Defensa Nacional vigente en la isla.

Durante un período de hasta dos años los jóvenes reclutados son formados en acciones militares en unidades que se distribuyen por toda Cuba y donde además hacen trabajos forzados sin que exista derecho a réplica, teniendo en cuenta el régimen militar.

En el mundo unos 26 países tienen establecido el servicio militar obligatorio y la inmensa mayoría solo recluta a hombres, aunque en naciones como Noruega, Suecia, Corea del Norte, Israel y Eritrea reclutan a personas de ambos sexos.

Tomado De CIBERCUBA

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