Hoy cumple 90 años de edad Raúl Castro, la sombra del poder en Cuba tras su hermano Fidel, pero ahora “retirado” de la vida política

  • Categoría de la entrada:Cuba
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

El más joven de tres hermanos, Raúl Castro nació de un padre español y una madre cubana. Abrazó el socialismo cuando era joven y pertenecía a un grupo juvenil comunista.

Participó con Fidel en el ataque de 1953 al Cuartel Moncada, un intento fallido de derrocar al presidente Fulgencio Batista; lo que lo llevó a prisión por casi dos años, hasta que fueron perdonados por Batista en 1955.

Después de 1959, Raúl surgió como una figura clave en la Revolución y disfrutó del fuerte apoyo y lealtad de los principales oficiales militares, conocidos como “raulistas”.

Permaneció profundamente comprometido con la primacía política del Partido Comunista de Cuba, que ayudó a desarrollar e institucionalizar. También forjó fuertes vínculos con la Unión Soviética y viajó allí en 1962 para buscar armas para las Fuerzas Armadas. Un declarado marxista, Raúl, sin embargo, demostró un mayor interés en la reforma económica que su hermano mayor.

A mediados de la década de 1980, permitió que el ejército cubano experimentara con reformas en varias empresas estatales controladas por los militares.

Considerado como el comunista más tradicional de los dos hermanos Castro, Raúl apoyó muchas de las reformas económicas y agrícolas que ayudaron a revivir parcialmente la economía cubana en quiebra a mediados de la década de 1990.

Raúl siempre estuvo al regazo de su hermano Fidel desde antes del triunfo de la Revolución

Debido a la larga permanencia de Raúl como ministro de Defensa, su influencia en Cuba superó con creces la de otros ministros. El 31 de julio de 2006, fue nombrado Jefe de Estado provisional para que Fidel pudiera recuperarse de una cirugía por una enfermedad intestinal grave.

En su nuevo cargo, Raúl se comprometió a “resolver los problemas de Cuba” bajo la bandera del Partido Comunista. Su gobierno en septiembre de 2006 acogió a más de 50 jefes de estado en la reunión en La Habana del Movimiento de Países No Alineados, pero Cuba mantuvo un perfil internacional relativamente bajo después de esa cumbre.

Aunque Raúl señaló que estaría dispuesto a entablar un diálogo con Estados Unidos para resolver una disputa bilateral, se negó a reunirse con una delegación de 10 miembros de líderes del Congreso de los Estados Unidos que viajaron a Cuba en diciembre de 2006 con la esperanza de hablar con él.

A pesar de los esfuerzos por adivinar sus intenciones, Raúl siguió siendo una figura impasible e inescrutable, aunque la muerte de su esposa, su compañera de lucha que ayudó a llevar a los hermanos Castro al poder y considerada por décadas como la primera dama de la Revolución Cubana, en junio de 2007 probablemente tuvo un profundo impacto en él.

El 31 de julio de 2006, fue nombrado Jefe de Estado provisional

Raúl había ocupado durante mucho tiempo el puesto número dos en los tres cuerpos principales de la jerarquía cubana: el Consejo de Estado, el Consejo de Ministros y el Partido Comunista de Cuba, y en 2007 se convirtió en el jefe interino de las tres organizaciones gubernamentales.

La Asamblea Nacional de Cuba seleccionó oficialmente a Raúl como el nuevo presidente de Cuba en febrero de 2008, después de que Fidel anunció que no aceptaría otro mandato presidencial debido a problemas de salud. Al asumir el cargo, Raúl dijo que continuaría consultando a su hermano sobre cuestiones estatales fundamentales.

Durante sus primeros meses como líder de Cuba, Raúl implementó varias reformas, especialmente la eliminación de las restricciones salariales que habían estado vigentes en Cuba desde principios de los años sesenta. Otras reformas incluyeron permitir a los cubanos comprar teléfonos celulares y computadoras personales, así como quedarse en hoteles anteriormente reservados para extranjeros.

En septiembre de 2010, Raúl fue aún más lejos cuando declaró una mayor tolerancia oficial a la empresa privada y anunció que despedirían a unos 500,000 empleados del gobierno.

En 2011 sucedió a Fidel como secretario general del Partido Comunista de Cuba. En agosto de ese año, Raúl supervisó la introducción de aún más reformas, incluida una reducción significativa en el papel del estado en varios sectores económicos importantes, otra ronda de despidos masivos de trabajadores del gobierno y la eliminación de una serie de restricciones de viaje.

Tras su elección para otro mandato como presidente en febrero de 2013, anunció que renunciaría a ese cargo al finalizar el mandato en 2018.

Siguiendo la tónica de años anteriores, el cumpleaños de Raúl Castro ha estado rodeado de la más absoluta discreción

Una de las medidas de reforma más importantes que Raúl introdujo fue la liberalización de las restricciones que regulan los viajes cubanos al extranjero. Se suspendió el requisito de larga data de obtener autorización oficial para viajar al extranjero, al igual que el requisito de una carta de invitación de una persona o una institución en el extranjero. Los nuevos términos de viaje también aumentaron el tiempo máximo que los residentes podrían permanecer fuera de la isla a dos años, o más. Además, los cubanos expatriados podrían regresar a la isla y residir por períodos de hasta tres meses a la vez.

Permitir que los cubanos establezcan su residencia temporal en el extranjero para obtener empleo generó una nueva corriente de divisas para el país, y las remesas (que se originaron principalmente en las comunidades cubanoamericanas) se convirtieron en una de las principales fuentes de divisas de Cuba.

Raúl comenzó a avanzar las reformas políticas con cautela y, para la llegada en julio de 2013 del 60 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, la tan esperada transición generacional dentro del liderazgo del Partido Comunista y el gobierno parecía haber comenzado. En su discurso conmemorativo del aniversario, Raúl reconoció que más del 70 por ciento de la población cubana había nacido después del triunfo de la revolución. Señaló que la “Generación histórica” ​​de hombres y mujeres que habían participado en el derrocamiento del gobierno de Batista en 1959 estaba “cediendo a la nueva generación”. Entre los cambios de personal más notables se encuentra el nombramiento de Miguel Díaz-Canel, de 52 años, para reemplazar a José Ramón Machado Ventura, de 82 años, como primer vicepresidente, el sucesor designado de Raúl.

Un apretón de manos entre Raúl y el presidente de EEUU Barack Obama en diciembre de 2013, en un monumento conmemorativo para el líder sudafricano Nelson Mandela, parecía ofrecer una nueva esperanza simbólica para mejorar la situación de Cuba-Estados Unidos.

A su edad pesan retos como los diferendos pendientes con Washington, el impulso de las reformas y el relevo generacional.

Aproximadamente un año después, en diciembre de 2014, después de 18 meses de negociaciones secretas fomentadas por Canadá y el Vaticano, Raúl y Obama sorprendieron al mundo con el anuncio de que Cuba y Estados Unidos normalizarían las relaciones que se habían suspendido en enero de 1961. Ambos Los líderes aparecieron ante el público de la televisión nacional para hacer el anuncio.

En julio de 2015, más de 50 años después de que rompieron relaciones diplomáticas, Estados Unidos y Cuba reabrieron oficialmente sus embajadas en la capital del otro.

Las relaciones se “calentaron” aún más en marzo de 2016 cuando Obama se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en visitar la isla en más de 80 años. El acercamiento entre los dos países también incluyó el relajamiento de los viajes y las restricciones económicas. Sin embargo, luego de la visita de Obama, Raúl se mostró cauteloso ante la influencia estadounidense en Cuba, advirtiendo que Estados Unidos estaba utilizando su defensa del creciente sector privado del país para socavar el sistema cubano.

En su discurso ante el Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril, Raúl alternaba entre las críticas a los cubanos que se habían resistido a los cambios que había supervisado y una advertencia de no precipitarse hacia el cambio. Para decepción de algunos miembros más jóvenes del Partido que pensaron que había llegado el momento de que una nueva generación liderara el país, el Congreso optó por Raúl y su teniente de 85 años, José Ramón Machado Ventura, para liderar el PCC en los próximos cinco años. Sin embargo, Raúl ya había indicado que planeaba renunciar a la presidencia en 2018… La realidad no coincidió con esto y no fue hasta este años, durante la celebración del VIII Congreso del PCC que el menor de los Castro en el poder anunció su renuncia y con ella su retiro de la vida política en el país, al menos públicamente.

Aunque Raúl tenía la intención de retirarse como presidente al final de su segundo mandato, en febrero de 2018, anunció en diciembre de 2017 que retrasaría esa acción hasta abril de 2018 para poder continuar supervisando los esfuerzos del país para recuperarse de la situación por daños causados ​​por el huracán Irma, que azotó la costa norte de Cuba en septiembre de 2017.

Aunque Raúl seguía siendo presidente del partido, el 19 de abril de 2018, renunció como presidente y fue reemplazado por el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, quien había cortado un perfil bajo a pesar de haber sido el sucesor elegido por Raúl. A los 57 años, Díaz-Canel representó un cambio generacional en el liderazgo.

TOMADO DE CUBACUTE

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.