Muchos han olvidado ya las tripas, jutías, avestruces y gallinas decrépitas, pero el régimen nos recuerda que la claria es inmortal: sino aparece en filete, croquetas o picadillo, seguro sabe “riquísima” con vegetales

Muchos han olvidado ya las tripas, jutías, avestruces y gallinas decrépitas, pero el régimen nos recuerda que la claria es inmortal: sino aparece en filete, croquetas o picadillo, seguro sabe “riquísima” con vegetales.

Los medios de prensa estatales se hacen eco de “deliciosas” recetas para aliviar las tensiones alimentarias de los cubanos o mantenerlos entretenidos mientras deambulan buscando qué llevar a la mesa. 

Juventud Rebelde, tan oficialista, se dedica a sustituir el pescado de una receta llamada Canoa rellena con claria, uno de los pocos platos “fuertes” que hoy se encuentran tras largas horas de cola en cualquier provincia del país.

El controvertido pez se convierte en el protagonista de esta receta. En ella el chef Luis Ramón Battle Hernández propone marinar el pescado para cambiar su aroma y sabor. Para algunos sabe a tierra y resulta desagradable el conocido “bicharraco”.

“Lo mejor es preparar una marinada a base de aceite, cilantro o culantro, zumo de limón (de las botellitas que venden en el mercado), o se puede utilizar leche. Estos ingredientes contribuyen a que se ablande y adquiera la sazón y el aroma deseados”, recomienda el cocinero internacional.

Dentro de los ingredientes de esa exquisitez del recetario castrista para tiempos de escasez se encuentra la categoría: “vegetales que tenga en casa”. No logra quien redacta el texto ser más específico y nombrar los vegetales de la receta original; esos que probablemente el cubano común no encuentre desde hace meses en ningún establecimiento y sí lo hace sea a precios astronómicos.

Un detalle que no podemos obviar: una vez terminado el proceso de cocción de la canoa con pescado y vegetales salteados se le puede adicionar limón; aunque la base de todo lleva tiempo desaparecida.

Al parecer la claria reclama su preponderancia por encima de las tripas. A inicios de este mes el Ministro de la Industria Alimentaria (Minal) en Cuba, Manuel Santiago Sobrino Martínez, más conocido como el “Ministro de las Tripas” alimentó, de su propia mano, a varios peces gato en un recorrido por Matanzas.

Allí visitó varias entidades de la pesca, donde “se constató el avance del programa de la avicultura en el que se insertan productores privados”.

En septiembre, Sobrino Martínez, en la Mesa Redonda, subrayó entre los “logros” y proyecciones de la entidad que con tan poca fortuna comanda, que “se ha logrado recuperar dos millones de metros de tripas de la res y del cerdo”, lo que equivale a 2000 mil kilómetros de intestinos para alimentar al pueblo.

La prensa oficialista fue rápida y ante las críticas al funcionario Cubadebate publicó varias recetas con tripas porque quizás usted no ha cocinado tripas nunca, pero la prensa estatal cubana siempre piensa en usted y en sus necesidades más acuciantes. 

¿Pero, qué nos recomienda Cubadebate cocinar?: Longaniza de cerdo, ¿qué cerdo, dónde está ese llamado cerdo?, ¿cuánto nos costarán las cuatro tazas de picadillo de cerdo de la receta? Dice que lleva pimentón, comino, orégano…y seguro una sale al balcón y recoge todo eso en las maceticas que tiene ahí de adorno.

También nos invita a hacer morcillas y lleva como ingrediente la base de todo, dos limoncitos para nuestras morcillas, y mazorcas de maíz, cebollas, sangre de cerdo, pimienta y otras especias y las tan llevadas traídas tripas. Además, nos enseñan a cocinar Gandinga, pero ya al final uno está atónito y en espera de que nos indiquen cómo condimentar y preparar gallinas decrépitas.

Tomado De ADNCUBA

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