Hombre que recibió el primer corazón de cerdo apuñaló a otro y lo lesionó de por vida

Se salvó de una enfermedad terminal con un avance médico que algunos consideran “no merece”

David Bennett (al centro) con su familia. Recibió el primer trasplante de corazón de cerdo en la historia que lo salvó de una enfermedad terminal, aunque 34 años antes apuñaló a un hombre y lo dejó discapacitado. (Foto: University of Maryland Medical Center)

El hombre que recibió el primer trasplante de corazón de cerdo hace dos semanas resultó tener antecedentes penales por un asalto en el que apuñaló a un joven, dejándolo paralítico.

De acuerdo con un reporte del diario The Washington Post, David Bennett, de 57 años, atacó en su juventud a otro hombre, hace 34 años, al que dañó de por vida.

La víctima, Edward Shumaker, de 22 años en ese entonces, pasó casi dos décadas en una silla de ruedas, sin poder mover las piernas por una lesión en la columna que conllevó otras complicaciones médicas, incluyendo un derrame cerebral.

Esta última lesión le trajo problemas cognitivos, reduciendo incluso más su calidad de vida, que terminó en 2007, con apenas 40 años, tras una embolia derivada de sus complicaciones.

La hermana de Edward, Leslie Shumaker Downey, expresó en entrevista con la cadena británica BBC lo difícil que había sido para ella enterarse de que el hombre que condenó a su hermano a una vida de sufrimiento ahora tenía una segunda oportunidad en la vida gracias a la cirugía.

Downey explicó que se enteró porque su hija lo vio en redes sociales y le dijo, por lo que además está molesta de no haber sido notificada cuando se seleccionó a Bennett como beneficiario de la cirugía.

“Mi hija me mostró su teléfono y me dijo ‘mami, es el hombre que apuñaló al tío Ed’. No creo que hubiera cambiado mi opinión personal, como me enojó y me molestó, pero hubiera sido lindo que me notificaran de cualquier forma que no fuera mi hija viéndolo en redes sociales”, explicó.

“Solo me hace revivir y repasar todo lo que pasó mi hermano durante 19 años, todo lo que sufrió y lo que sufrieron mis padres. Fue un infierno, destruyó a mis padres”, expresó.

“(Edward) Ni siquiera podía alimentarse solo. Todos los días iba mi papá al hospital a darle su cena, y esa era la gran y única alegría de mi hermano, la comida”, relató Downey.

El caso provocó un debate sobre los procesos de selección para donación de órganos, y el hecho de que estos se entreguen por orden de llegada, sin revisar ningún tipo de méritos o antecedentes.

“Él (Bennett) no es digno”, sentenció Downey al ser cuestionada sobre si Bennett debió ser el primero en beneficiarse del impresionante avance médico.

“En mi opinión, moralmente, no, no se lo merece. Para la comunidad médica, este avance, el poder lograr algo tan grandioso es notable, pero no debió ser Bennett”, agregó.

Pero los médicos de Bennett dijeron que esas historias inquietantes no descalifican a los pacientes para someterse a procedimientos médicos de vanguardia.

Los funcionarios del Centro Médico de la Universidad de Maryland, donde se realizó la operación de trasplante, explicaron en un comunicado que los proveedores de atención médica se comprometieron a tratar a todos los pacientes, independientemente de sus antecedentes o circunstancias de vida.

“Es la obligación solemne de cualquier hospital u organización de atención médica brindar atención vital a cada paciente que entra por sus puertas en función de sus necesidades médicas”, señalaron los funcionarios.

“Cualquier otro estándar de atención sentaría un precedente peligroso y violaría los valores éticos y morales que sustentan la obligación que los médicos y cuidadores tienen con todos los pacientes bajo su cuidado”, agrega el texto.

El juramento hipocrático, que toman todos los médicos del mundo al obtener sus grados, los obliga a brindar atención médica a todo aquel que lo necesite, independientemente de las circunstancias.

TOMADO DE PERIODICOCUBANO

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