¿Hasta dónde llegará la inflación en Cuba? ¿Superará el dólar la barrera de los 150 pesos?

DIARIO DE CUBA habla con economistas sobre el proceso inflacionario que vive Cuba y sobre las opciones que tendría el Gobierno para controlarlo.

Billetes de pesos cubanos. REUTERS

Ante la explosión de la inflación a inicios de año en Cuba, donde el dólar ha llegado a valer aproximadamente 100 pesos cubanos en el mercado informal, DIARIO DE CUBA conversó con tres economistas cubanos para indagar hasta dónde puede llegar la devaluación de la moneda nacional.

Pavel Vidal, profesor de la Universidad Javeriana de Cali, en Colombia, señaló que «se pueden identificar diversas fuentes de presiones inflacionarias debido a choques de demanda y de oferta», pues «la inflación ha estado determinada por el efecto traspaso de la devaluación, el abultado déficit fiscal, y la escasez de divisas y de productos en medio de una aguda recesión y crisis de balanza de pagos que se ha agudizado con las repercusiones económicas de la pandemia».

Todo ello «ha recaído sobre una economía que tiene que operar en situaciones excepcionalmente complejas debido a las sanciones estadounidense y que no se ha reformado lo suficiente debido a las resistencias de las élites políticas», apuntó Vidal.

El economista dijo que la reforma monetaria «ha acelerado la inflación y han quedado temas claves pendientes por resolver, como la convertibilidad del peso cubano y el diferencial con la tasa de cambio del mercado informal». Sin embargo, consideró que también trajo mayor «transparencia en los balances financieros de las empresas estatales y en los precios relativos».

En opinión de Emilio Morales, CEO de la empresa consultora The Havana Consulting Group, «es difícil predecir hasta dónde llegará la inflación en Cuba» pues «la súbita devaluación del peso cubano no es más que el resultado del manejo desastroso de la economía con medidas que responden más a la improvisación, el desconocimiento y la ambición de un grupo de poder».

«Esta situación inflacionaria que sufren hoy la economía y la sociedad cubana no solo es el resultado de la persistencia del régimen cubano de tratar de mantener e imponer un modelo que es irreformable, que es obsoleto, y que es económicamente insostenible; sino también al secuestro de la economía del país perpetuado por el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja», afirmó Morales.

En su opinión, se puede esperar que la inflación continúe aumentando en las próximas semanas hasta que el dólar supere la barrera de los 150 pesos cubanos.

«Dadas las paupérrimas condiciones en las que se encuentra la economía del país, con sus rubros exportables en total declive, sin apenas turismo, ni remesas, y sin créditos internacionales, no se prevé una mejoría en el corto plazo y tampoco una recuperación en el mediano plazo», dijo el economista cubano.

A juicio de Morales, ninguna de las medidas económicas tomadas por las autoridades cubanas desde 2016, cuando «trancaron las reformas», ha sido positiva.

El economista dijo que medidas como «la dolarización de la economía, el secuestro de las remesas, la prohibición de los depósitos de dólares en efectivo, la Tarea de Ordenamiento y la ley de pequeñas y medianas empresas» no han sido positivas, pues «el efecto de cada una ha sido un consiguiente aumento de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo de la población».

Para Elías Amor, especialista en Economía y presidente del Partido Liberal Cubano, «la inflación que existe actualmente en Cuba es el resultado de la adopción de una política económica errónea, mal diseñada e implementada por las autoridades, solo para cumplir el mandato del Partido Comunista».

«La Tarea Ordenamiento nunca se debió implantar al año siguiente de la pandemia, y menos en las condiciones en que lo fue. Su daño en términos de inflación ha sido elevado, y lo peor es que el régimen comunista carece de instrumentos de política monetaria y fiscal para afrontar la inflación», consideró Amor.

«Sería, por ejemplo, un grave error que lo hicieran con los clásicos topes de precios, o precios regulados o centralizados, porque ello acabaría aumentando más la penuria de oferta que existe en el país», agregó.

Por ese motivo, dijo que «el impulso inicial de aumento de precios podrá ir perdiendo fuerza a lo largo del año, porque la inflación ya está erosionando el poder adquisitivo de salarios y pensiones en pesos de mucha gente y reduciendo la demanda».

Amor pronosticó que la gente lo pasará mal en términos económicos para llegar a fin de mes, pues «los precios seguirán altos, no bajarán, como consecuencia del pésimo funcionamiento de los mercados, agravando el problema del poder adquisitivo».

«Al régimen no le importa el tipo de cambio informal del peso, y solo reaccionará cuando el dólar remonte por encima de los 150 pesos, un escenario muy probable porque no es posible mantener un tipo de cambio fijo sin divisas en la caja y sin un Banco Central con autonomía y capacidad de gestión», añadió.

¿Cómo podría el Gobierno cubano controlar la inflación?

De acuerdo con Pavel Vidal, «para controlar la inflación es definitorio atender el elevado déficit fiscal, pues es la fuente principal de emisión monetaria, y eso implica tomar nuevas decisiones sobre recortar subsidios y apoyos a empresas estatales inviables financieramente».

Elías Amor, por su parte, consideró que el Gobierno tendrá muy difícil «hacer frente a la inflación con los instrumentos de política económica del modelo social comunista», pues la solución al problema «exige medidas liberalizadoras y de mercados que estimulen la producción, y no parece que las líneas anunciadas vayan en esa dirección».

«Lo peor puede estar por llegar. En estas condiciones, creo que el régimen debería pedir ayuda técnica a los organismos internacionales económicos antes que la situación estalle. Lo prioritario es estabilizar la economía y no van por el camino correcto. Realmente, no van por ningún camino», finalizó.

La única salida de la situación actual, en opinión de Emilio Morales, pasa por «detener el proceso de estatización de las formas de gestión no estatales y hacer una verdadera y profunda reforma que implique una liberación de las fuerzas productivas bajo un esquema de libre empresa y libre mercado basado en la oferta y la demanda».

«Por otra parte, la situación amerita poner en marcha un profundo proceso de dolarización de la economía que incluya la circulación libre del dólar sin ningún tipo de restricciones. Esta sería la única forma de dinamizar la economía para que se estimule no solo la inversión extranjera sino la inversión ciudadana ayudada por la diáspora, lo cual facilitaría la generación de cientos de miles de puestos de trabajo y atraería la inversión extranjera», añadió Morales.

«Para lograr esto hay que acabar de una vez con el apartheid que hoy sufren los ciudadanos cubanos que les impide el derecho soberano a generar riquezas y los condena a sobrevivir en un estado de corte policial y sin derechos para protegerse. Hay que terminar de una vez con el inservible modelo económico que paga a sus trabajadores paupérrimos salarios en una moneda cada vez más devaluada y que no tiene ningún valor en el mercado externo, como es el peso cubano, y les cobra los productos y servicios en dólares. Ninguna economía de este mundo puede funcionar con semejante esquema», finalizó el especialista.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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