‘Granma’ trampea para explicar la emigración de tantos cubanos

Según la periodista oficialista Leidys María Labrador, la ineficacia del régimen de Cuba para aumentar el nivel de vida de la población es un mito.

Una emigrante cubana a la espera de cruzar de Costa Rica a Nicaragua, en 2015. J. C. ULATE REUTERS

En «Algunas verdades de la migración ilegal de los cubanos«, artículo publicado en el diario Granma del pasado 31 de marzo, Leidys María Labrador, su autora, nos brinda una lección de cómo explicar las causas del éxodo con evasivas y medias verdades. Para demostrarlo comento siete de sus afirmaciones:

1- «Si bien hay esfuerzos a nivel global que promueven una migración legal y ordenada… aún estamos muy lejos de lograrlo.»

Esta expresión a la vez que no aporta nada, desliza la idea de que su solución depende de los esfuerzos a nivel global. De esa forma, Leidys disuelve en lo general el caso particular de la emigración cubana y elude explicar por qué Cuba, un país de inmigrantes,  se convirtió a partir de 1959 en un país de emigrantes.

2- «Ante el derecho de las personas a migrar, nuestro país ha logrado, de manera paulatina, ordenar la legislación vigente. Los cubanos pueden viajar a cualquier parte del mundo, si cumplen, lógicamente, con las regulaciones establecidas por otras naciones.»

Esta afirmación es una media verdad. La otra mitad es que en el mismo año de 1959, cuando aún no había embargo, ya muchos cubanos estaban huyendo de la Isla. Después, en 1976, para detener la fuga el Gobierno cubano promulgó la Ley No. 1312 de Migración, con la cual estableció el «permiso de entrada o de salida», y tuvieron que transcurrir 37 años, para que en 2013 se eliminará tan burda violación de los derechos humanos.

3- «Durante décadas, en su afán de desestabilizar el proceso revolucionario, construir el mito de su ‘ineficacia’ en cuanto al nivel de vida que ofrece al pueblo, y crear ante el mundo la idea de que es este un país en decadencia, los sucesivos gobiernos de Estados Unidos han obstaculizado las vías legales para la emigración de cubanos hacia esa nación.»

La escasez o inexistencia de productos de primera necesidad, el problema del transporte, de la vivienda, de los medicamentos, e incluso de los zapatos de los niños para asistir a la escuela, a precios que no guardan la menor relación con los salarios y pensiones… ¿Cómo explicar que los cubanos duerman alrededor de los establecimientos comerciales para ver si al día siguiente sacan algo a la venta? ¿O es que los cubanos son idiotas para dejarse engañar y estar dispuesto a escapar de la Isla en cualquier objeto flotante a riesgo de sus vidas? La ineficacia del Gobierno cubano no es un mito, es un hecho.

4- «Por otra parte [EEUU] promueve regulaciones especiales para los nacidos en la Isla, estimulando así tanto la salida ilegal de los cubanos, como su intento de llegar a esa nación por medio de las peligrosas rutas que involucran a varios países del continente.»

De nuevo Leidys María Labrador sitúa la causa después del efecto. La Ley de Ajuste Cubano se promulgó en 1966 para los que ya se encontraban en EEUU y para los que estaban llegando pudieran solicitar la «residencia permanente». La política de «pies secos pies mojados» en 1996 y el «programa de parole» para médicos cubanos en 2006. Es decir, regulaciones posteriores al inicio del éxodo masivo que tuvo su primera gran manifestación en 1965.

5- «El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba, durante el mandato de Barack Obama, y la reapertura de su embajada en La Habana, dieron un cierto cambio de color al asunto, aun cuando nunca se llegó al número de visas pactado. Sin embargo, el Gobierno de Donald Trump dio marcha atrás a todo lo logrado, y llegó al punto de suspender los servicios consulares y obligar a los cubanos a viajar a otros países para solicitar su visa.»

Leidys María Labrador insiste en que el problema radica en las 20.000 visas. Omite, que el promedio anual de los que han salido por las vías ilegales desde 1959 a hoy, superan los 20.000. Eso significa que las 20.000 visas, cumplidas o incumplidas, no bastan para la cantidad de cubanos dispuestos a marcharse a cualquier parte del mundo.

6-«Sería ingenuo y falso negar que Cuba vive hoy una situación compleja. Indudablemente, la necesaria batalla contra la pandemia, agudizada por una política tan criminal como el bloqueo, impidieron el logro de objetivos encaminados a darle un nuevo aire a la economía cubana. Sin embargo, es muy injusto decir que eso ha sucedido por la incapacidad del Gobierno, o por la falta de voluntad política y de esfuerzos para salir adelante. También es incierto que existe en Cuba una situación crítica, a tal punto que obligue a sus ciudadanos a escapar.»

Finalmente Leidys, como periodista oficial, arriba a su declaración de principios: la pandemia y el «bloqueo» son los culpables del estado de la economía en Cuba. Por tanto, nos dice, que no se trata de incapacidad o falta de voluntad política ni que exista ninguna situación crítica que obligue a los cubanos a huir. Si detrás de tal afirmación no hubiera miles tragedias humanas, su declaración movería a risa.

7- «Vale destacar que esta Isla no les cierra las puertas a sus hijos; por eso, aquellos que decidan retornar pueden hacerlo.»

Esta es la única verdad del artículo. «La Isla no les cierra las puertas a sus hijos.» Quien se las cierra es el Gobierno, incluyendo a los que deben esperar ocho años para volver a pisar tierra cubana, donde están sus seres queridos por abandonar sus misiones médicas, culturales deportivas o de cualquier otra índole, o a casos de `personas como la activista cubana Anamely Ramos, que con todos sus documentos en regla se le prohíbe regresar a su patria, que supuestamente es de todos.

Algunos datos ilustrativos que la periodista oficialista pasó por alto:

  • Cuba fue un país de inmigrantes hasta 1959. Los cubanos que emigraron entre 1902 y 1958 no sobrepasaron los 125.000; mientras en 2019, según la Oficina del Censo de EEUU, en ese país habitaban 1.359.990 personas nacidas en Cuba, lo que equivale a más del 10% de la población de la Isla. Las salidas masivas comenzaron después de las expropiaciones, del canje de dinero de 1961 y de la pérdida de libertades.
  • Solamente por el puerto de Camarioca, el puerto de Mariel y la base naval de Guantánamo, se fueron 418.000 cubanos. De octubre de 2021 a octubre de 2022 se fueron unos 38.000, una cifra superior a los que se fueron en 1994 por Guantánamo. Y entre los cuatro meses de noviembre de 2021 a febrero de 2022 se fueron casi 40.000. El récord se estableció el pasado 28 de marzo, en un solo día. 1.500 cubanos fueron detenidos en la frontera sur de EEUU. De continuar a ese ritmo, según la lógica de Leidys María Labrador, habría que exigir a EEUU no 20.000 sino, unas 120.000 visas anuales.
  • Todo lo anterior indica que la causa principal de la creciente y explosiva huida de los cubanos no está en la promoción de la inmigración ilegal, en el embargo, la Covid-19, o en mandatarios como Donald Trump o Biden. Está en otra parte: en un modelo fallido que impide a los cubanos realizar sus sueños en un país sin libertades.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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