‘Fue horroroso’: Sayli González detalla siete horas en manos de la Seguridad del Estado

‘Si les pareció violenta la manera en que ese señor me trató, se horrorizarían con cómo me trató el otro’, dijo, en referencia a la agresión de que fue víctima.

Sayli González Velázquez. CUBANET

«Fue horroroso», resumió la activista Sayli González Velázquez las siete horas que estuvo detenida y bajo interrogatorio el martes en Santa Clara, después que un agente de civil de la Seguridad del Estado la agrediera físicamente en plena vía pública para interrumpir la directa que estaba haciendo e impedirle seguir su marcha en solitario en solidaridad con los artistas y activistas Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel «Osorbo», juzgados en La Habana.

Según la activista, ex coordinadora de la plataforma de la sociedad civil independiente Archipiélago, «si les pareció violenta la manera en que ese señor me trató, se horrorizarían con la forma en que me trató el otro», dijo, en referencia a las imágenes de la agresión de que fue víctima, que se hicieron virales.

En una directa a través de su muro de FacebookGonzález Velázquez identificó al agresor que la agarró por el cuello como un agente que se hace llamar Roly, pero insistió en que ese no fue tan violento como el que se hace llamar Daniel.

«Es un ser despreciable, violento, machista», dijo, y recordó que ese agente de la Seguridad del Estado la ha agredido con anterioridad.

En esta ocasión, narró, fue montada en un auto policial y de ahí trasladada a otro de civil, donde Daniel «me sacó de la patrulla de Policía ante la vista de los agentes, que no hacen absolutamente nada». El mismo individuo le aplicó una llave para bajarla del carro e introducirla en la estación policial donde fue interrogada.

«Bajé gritando de dolor», dijo sobre esa escena, que ocurrió «delante de otros oficiales del MININT». «A ellos no les importa la violencia machista (…) pueden hacerlo delante de cualquiera y ellos lo van a aceptar», dijo en referencia a los agentes del aparato represivo.

Los represores que la interrogaron la amenazaron con acusarla por desacato y difamación por llamar terroristas a los gobernantes cubanos. En cambio, recordó Sayli, «todos los actos de repudio son terrorismo de Estado».

La activista dijo haberse encarado con el represor Daniel: «Le dije que era un terrorista, que era un penco. El que es capaz de hacerle eso a una persona que no conoce simplemente porque piensa diferente es capaz de hacérselo a su madre. Eso es con lo que cuentan ellos: personas violentas, que no tienen escrúpulos».

Durante ese encierro, el represor «me dio unos cuatro manotazos bastante fuertes», y una agente mujer allí presente lo justificó: «Es que tú te lo buscas», refirió Sayli que le dijo.

«Así de machistas son las instituciones que supuestamente cuidan la tranquilidad en este país. (…) Lo que más me molesta es que a ellos les parece bien y lo justifican. (…) Si esto es así conmigo, ¿cómo será contra esas presas políticas que no tienen la visibilidad que tiene Sayli?», se preguntó. 

Tras siete horas de arresto, González Velázquez fue liberada con un «acta de advertencia verbal» después de levantarle otra de detención «por provocar desórdenes públicos a través de mis redes sociales», documento este último que rechazó.

Tras ser llevada de vuelta a su casa, los agentes le devolvieron el teléfono con que hacía la directa cuando fue atacada y detenida. Pero este no funcionaba, aseguró Sayli. Según pudo descubrir luego, «lo habían metido en agua. La bandeja de la tarjeta SIM estaba mojada», precisó.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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