“No tenían cama, dormían en un colchón en el suelo”, denunciaron

Santa Clara, provincia de Villa Clara

Una villaclareña, de 34 años con VIH, residente en el reparto Villa Josefa, ciudad de Santa Clara, falleció el pasado 25 de septiembre en total desamparo y sin una vivienda digna, informó el portal Radio Televisión Martí.

De acuerdo con reportes del medio, Anisleidis Suárez Arrechea, vivía en pésimas condiciones en una precaria casa, otorgada por el Gobierno por ser un “caso social”, junto su hijo de 10 años que estaba operado de la cabeza. El menor tenía insertada una válvula en el cerebro.

“El inmueble está en muy mal estado”, detalló la opositora y miembro del grupo Cuba Independiente y Democrática (CID), Yanisbel Valido.

“Le falta una buena parte de las tejas, tiene filtraciones y cuando llueve el agua entra por el techo y las ventanas, las paredes están desconchadas y el piso con hendiduras donde se alojan las ratas. Se está cayendo a pedazos (…) No tenían cama, dormían en un colchón en el suelo, no tenía fogón de gas ni eléctrico, ni ollas, ni apenas comida, ni sábanas, ni toallas, nada”.

Asimismo, la activista denunció que la joven madre pasó sus últimos años de vida en total penuria y en completo abandono, por parte de las autoridades locales y provinciales, quienes nunca accedieron a sus peticiones. El 6 de diciembre, Suárez Arrechea envió una carta a las instancias del Partido Comunista, pidiendo asistencia económica para reparar el inmueble y cubrir algunas de sus necesidades básicas.

“Desde la Defensoría del Pueblo del CID, la ayudamos a formular la queja, subrayando que, el caso de Anisleidis requería mayor y rápida atención, ya que era una paciente de VIH, con un menor de edad que era quien la cuidaba cuando se agravaba su estado de salud. Pero se murió esperando que alguien la socorriera”.

De hambre y VIH no debía morir nadie

El 22 de septiembre ingresó en el Hospital Universitario “Celestino Hernández Robau”, de Villa Clara, y falleció solo tres días después.

“Tenía una artritis generalizada y no contaba con los medicamentos necesarios ni con la nutrición adecuada, ni con las condiciones sanitarias para prolongar su vida”, destacó Yanisbel. “De hambre y VIH no debía morir nadie en Cuba, según el discurso oficial, por eso vamos a exigir una investigación que determine la responsabilidad en el fallecimiento de esta mujer que deja, al garete, un niño de 10 años”.

Lamentablemente, el caso de Anisleidis no es un incidente aislado.

Un informe realizado a finales de 2019 por el Observatorio de los Derechos Sociales asegura que, más del 50 por ciento de la población en Cuba, vive por debajo del índice de pobreza. Situación que se pudo haber agravado tras la crisis sanitaria y económica desatada por el coronavirus.

Tomado De Periodicocubano

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