Exiliado cubano dedica conmovedora carta abierta a Otero Alcántara

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Ramón Muñoz Yanes es el nombre con el que se identifica en las redes sociales un cubano que, con mucha sensibilidad y sobrados argumentos, escribió una carta abierta para Luis Manuel Otero Alcántara.

El líder del Movimiento San Isidro vive este sábado 20 días de secuestro en el Hospital Calixto García de La Habana tras ser sacado contra su voluntad de su casa donde llevaba una huelga de hambre y sed contra la represión.

Desde el destierro, este cubano sufre lo que está viviendo el joven artista contestatario que, tras caer en las garras de la dictadura, se le ha visto cada día peor.

Muchos temen que contra él estén usando mecanismos para enloquecerlo. Muchas teorías se tejen alrededor del caso, de ahí que Muñoz Yanes anhela estar en su lugar y sacarlo de alí.

Sus palabras íntegras a continuación:

No quiero escribir, para que no me leas.

No quiero escribir, amarro los dedos, amordazo las falanges, las detengo. Quiero escupir al verde olivo, renunciar a los preceptos médicos. Te rodean médicos o esos que se llaman como tal, combinando medicamentos, utilizando imágenes íntimas de un preso, colaborando.

No quiero hacer huelgas de hambre, quiero el nombre de los médicos que te descompensan, que alteran tu metabolismo cerebral, que inducen conductas. Lo hicieron una vez con Biscet, lo sé.

Conocí a Biscet en el aula y la gente no cambia. Gritó y fue preso, perdió dientes, encaneció, le fusilaron la rebeldía. Luego hablaba temblando y las lágrimas hacían surf por las mejillas, como hoy por las mías. No escribo para ti, Luisma.

No escribo para ti, pero lo hago por ti. Me duele ver gente que te denigra sin conocerte, que te acusa, que te veja. Confío en dios, los que te denigran deben pensar en sus hijos, en esos que son la danza de sus pupilas y verlos en ti. Tal vez dejarían de gritar, el comunismo les fusiló el alma, les mató lo único que no puedes permitir que tu carcelero encarcele, el alma.

Me cambiaría por ti, de veras. Cuanta vileza en la cámara que escudriña cada una de tus palabras, cuanto hombre y médico sin moral en cada imagen. Jamás se violó tanto derecho.

Hay asociaciones de médicos en el exilio que debaten tu cárcel, no pertenezco a ninguna. No es hora de médicos, los galenos han de rasgar sus batas, han de quemar sus preceptos, porque médico de tierra esclava no sana, mata, escupe la profesión, desangra.

No quiero que mis dedos te escriban para que no me leas, Luis Manuel Otero Alcántara. Algún día uno de ellos, uno solo y no haré distinción, pedirá perdón por lo que te hacen, pero no le creeré, lo sé.

R.Muñoz.

TOMADO DE CUBITANOW

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