‘Estoy harta’: una madre cubana se planta en el Gobierno para pedir comida para sus tres hijos

Otra madre, con un niño con enfermedad celíaca y privada de gas para cocinar, le declara la guerra a la factura de la luz: ‘no voy a pagar corriente’.

Las madres cubanas Deysi Columbié Hernández y Yanilys Sariego Acosta. FACEBOOK

Una madre cubana se presentó ante el Gobierno municipal de Sagua de Tánamo, Holguín, para pedir comida para sus tres hijos, tras más de 24 horas sin poder prepararle alimentos a sus pequeños de entre uno y cuatro años de edad, a consecuencia de los apagones y el cierre de establecimientos comerciales, entre ellos la bodega donde compra los productos racionados.

A través de una directa en su perfil de Facebook, Deysi Columbié Hernández dejó grabada la visita a la sede gubernamental y la respuesta que recibió allí, ante su reclamo para poder alimentar a sus tres hijos, quienes, además, acaban de completar un tratamiento para la neumonía comprado en el mercado negro.

«No tengo absolutamente nada que darles. Son tres y estaban llorando por hambre y una vecina me regaló un vaso de yogurt, que lo ligué con agua. Son niños que ayer terminaron de tomar sus medicamentos por una neumonía, que tuve que comprarlos por la calle a 900 pesos porque no hay», dijo Columbié al funcionario que la atendió, a quien llamó Derivet.

«Yo traje aquí tres cacharritas, no tengo ningún tipo problema ideológico, ni absolutamente nada, pero yo estoy harta y desesperada. Traje tres cacharritas para que, del almuerzo de aquí, o el de la Policía o de algún lugar, me den para mis hijos», exigió Columbié Hernández.

«A dónde voy para buscar almuerzo y comida para estos niños«, preguntó y, como respuesta, el funcionario le dijo que podía ir a La Palmera o al Rapidito.

«¿Esa es la respuesta?, ¿qué yo arranque con tres vejigos a buscar comida? ¿Dime qué hago? Así que en el Gobierno no hay comida para ustedes, la bodega cerrada por fumigación, no hay antibióticos para tres niños que salieron de una neumonía, no hay comida, no hay placas, esta situación pica y se extiende, no hay corriente«, añadió la madre.

En la directa, la mujer señala que el funcionario «no tiene culpa de la situación ni respuesta para resolver» su problema. El hombre la cuestionó por grabar el encuentro y le dijo que «no era justo».

«Si formo un escándalo, soy una contrarrevolucionaria; si me quedo callada, yo creo que infarto. Lo que no es justo para mí y para mis hijos es que no tengan comida, no es justo que yo con dinero no pueda salir a comprar nada en este pueblo, que a esta hora de la mañana parece que han arrastrado a un muerto», lamenta.

«Se supone que estos tres niños deben ser protegidos por el Estado, pero aquí nadie tiene la culpa, porque la culpa es de la vaca», dijo casi al final de la directa. La mujer grabó su recorrido por la ciudad. En un comercio logró comprar siete vasos de yogurt a 15 pesos cada uno.

La desesperación de las madres cubanas ante situaciones de precariedad sigue haciéndose patente en las redes sociales. El miércoles, Yanilys Sariego Acosta, con un hijo pequeño con enfermedad celíaca, denunció trabas de las autoridades para extenderle un contrato de suministro de gas, esencial para el cuidado en la alimentación del niño.

Ante la falta de soluciones de la estatal CUPET y las autoridades de Cárdenas, Matanzas, la joven se declaró en rebeldía y decidió que no pagará más el servicio de suministro eléctrico

«Me declaro en rebeldía. No voy a pagar corriente. Porque a los abusos y atropellos, a las violaciones de derechos no se les pone la otra mejilla. Esta es la guerra entre gobernantes y gobernados», escribió Sariego en su perfil de Facebook.

Sariego tenía un contrato de gas con la Empresa CUPET en 2017 y recibía el servicio mientras vivía en Ciego de Ávila. Sin embargo, se mudó en 2019 para Cárdenas y desde entonces no tiene gas.

«Simplemente me retiraron el suministro con la única y arbitraria justificación de que ‘la culpa era mía por haberme mudado; que lo sentían, pero la empresa no podía cumplir con el contrato antes firmado'», relató.

«El pan de maicena, panetelas y productos para su condición llevan medios de cocción que realmente puedan incidir de forma efectiva en la calidad de vida de esos niños», explicó la madre. Tampoco puede llevar a su hijo a comer fuera de casa, pues los restaurantes carecen de alimentos libres de gluten en sus menús.

Sariego fue a la Asamblea Municipal del Poder Popular de Cárdenas a exponer su caso; fue a la Fiscalía Municipal de Cárdenas y «a todos los organismos que tenían competencia en el asunto».

«La respuesta siempre fue pasarle la bola al Gobierno», lamentó.

«El día 1 de junio del año en curso dejé un recurso de queja en el Gobierno Provincial del Poder Popular en Matanzas dirigido a Mario Sabines Lorenzo, gobernador en funciones del territorio de Matanzas», explicó.

Denunció que hasta el momento «solo ha recibido amenazas, ofensas».

Sariego pagó 1.500 CUP «por el arrendamiento de las balitas de gas y la prestación de servicios que ofrecía el Estado cubano y que no incluía el producto». No entiende por qué la misma empresa no le garantiza el suministro en su nueva dirección.

La mujer apoyó recientemente en una directa a Amelia Calzadilla, la madre de tres menores que se volvió viral en redes por su contundente denuncia pública de la miseria con que se vive en la Isla. Calzadilla señaló a los altos dirigentes por situaciones que hacen más difícil la convivencia familiar. «Dimitan, no los queremos», dijo Sariego en mensaje a los dirigentes cubanos

TOMADO DE DIARIODECUBA

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