Estado cubano vende “leche cortada” a los niños de Cárdenas

“No tienen vergüenza y quién sabe cuántos litros de leche fresca se bebieron hoy en Siboney la tropa de los barrigones”

Hasta momento, ninguna autoridad de la provincia de Matanzas se ha pronunciado sobre el mal estado de la leche distribuida para el consumo de niños. (Collage: Rolando Nápoles-Twitter)

Leche en mal estado o cortada, como se le conoce coloquialmente, vendió el Estado para los niños residentes en el municipio Cárdenas, en Matanzas.

Rolando Nápoles, periodista de América TeVé, publicó imágenes del producto en su cuenta en Twitter. “Cuando la ‘continuidad dictatorial’ de Díaz-Canel les prometa prosperidad en Cuba, con ella en el poder, no olviden que así queda hoy la leche que venden para niños”, escribió.

En una primera fotografía, se observa el contenido de dos envases aparentemente en buenas condiciones, pero la segundo muestra cómo el suero del contenido proteico se separa. El régimen no solo limita el consumo de leche a los menores de edad en la Isla, sino que además, cuando la vende, ofrece un alimento descompuesto.

“Que dirá la industria láctea, en el ministerio de alimentación, consumo y todos esos que ‘Van con Todo’”, cuestionó un internauta en los comentarios del tuit. “No tienen vergüenza y quién sabe cuántos litros de leche fresca se bebieron hoy en Siboney la tropa de los barrigones”.

Esta no es la primera vez que el Estado vende leche en mal estado en Matanzas; en agosto de 2021 bodegas de esa provincia la expendieron con larvas y gusanos. También estaba destinada a los niños, según confirmó en ese momento el periódico local Girón.

“A la administradora de la bodega La Rampa, ubicada en La Cumbre, no le dio tiempo a vender ni un litro. Cuando se disponía a atender al primer cliente notó una materia extraña flotando en la superficie y al introducir un colador quedó sorprendida: ‘¡La leche tenía gusanos!’”, decía el texto.

En esa unidad, los clientes no se llevaron el producto a casa, pero en la Zona Franca se “despachó casi toda la leche sin percibir nada raro, excepto al final, cuando emergieron los nematodos y enseguida salió junto a la delegada de la zona a avisarle a los consumidores”.

Días después, la Empresa de Productos Lácteos de Matanzas culpó a los trabajadores por entregar la leche en esas condiciones. Los responsables, según informaron a través del citado medio de prensa, fueron “el chofer B en Acopio y Distribución, Fidel Álvarez Siska, y la técnica en Análisis de los Alimentos, Martina Manso Carbo, que no realizaron las verificaciones correspondientes”.

Tras una supuesta investigación, detectaron que Álvarez Siska no cumplió con el aseo de su unidad dos días antes de la repartición de la leche contaminada. La higiene de la pipa era su obligación, aunque solo sea el chofer.

El conductor del vehículo intentó defenderse, alegando que antes de él había otro importante grupo de personas que debía percatarse del estado del carro, debido a la sensibilidad que implica manipular y transportar alimentos.

Sus argumentos fueron definidos por Heriberto Estévez Rodríguez, director de Empresa de Productos Lácteos de Matanzas, como indiferentes “y con un alto grado de irresponsabilidad, ya que dentro de su contenido de trabajo, firmado y reconocido por el trabajador, se encuentra velar por la carga que transporta y parquear el vehículo, en buen estado de mantenimiento y limpieza, aspectos con los que este incumplió”.

TOMADO DE PERIODICOCUBANO

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