Cuando el Estado pretende aparecer como salvador, y proveedor (de la mejor manera que puede en estos “tiempos difíciles”) de la comida para el pueblo, lo que vende es casi siempre productos caducos, de mala calidad, cuando no francamente hediondos

El régimen cubano es el principal responsable, con su maquinaria burocrática y corruptora –así como por su voluntad política de arrasar toda iniciativa económica y productiva–, de la miseria en la isla y la escasez generalizada.

Para colmo de males, cuando el artefacto estatal pretende aparecer como salvador, y proveedor (de la mejor manera que puede en estos “tiempos difíciles”) de la comida para el pueblo, lo que vende es casi siempre productos caducos, de mala calidad, cuando no francamente hediondos. Así se puede calificar el fétido picadillo vendido en la principal ciudad del oriente de la isla, un insultante producto que es hasta verde, de lo podrido.

La activista Katherine Mojena publicó fotos al medio independiente CubaNet, donde informó que lo mostrado “fue el picadillo que vendieron ayer [miércoles] por la canasta básica en una carnicería de Santiago de Cuba ubicada en la calle Gallo esquina Trinidad”.

Según la consumidora que la compró, a ella le correspondió una libra y media y por esa cantidad tuvo que pagar 4 pesos en CUP.

La colaboradora de CubaNet, explica: “La ‘masa cárnica’, como irónicamente le nombran, no solo lucía mal, sino que también olía a podrido”.

“Estoy esperando a ver si alguien lo quiere, porque siempre hay alguien más necesitado, porque ese vómito de perro no me lo como ni muerta”, comentó la fuente, indignada.

Mojena asegura que los consumidores de este establecimiento del gobierno se quejaron con el dependiente por el mal estado del embutido

Sin embargo, este respondió que no era el culpable, que así llegó de la empresa y que estaban tratando de venderlo lo más pronto posible antes que se terminara de descomponer más.

Por el contrario, mientras la gran mayoría de pobres solo reciben (a veces) alimentos repugnantes como este, en las nuevas tiendas MLC que venden en dólares y otras divisas –para peculio del régimen parásito– hay de todo al alcance de los menos pobres que reciben remesas del extranjero.

Recientemente, la cubana Kiriam Gutiérrez criticó en su perfil personal en Facebook la creación en el país de las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), que permanecen abastecidas mientras el resto de las entidades estatales apenas tienen productos básicos. Para realizar las compras de estos establecimientos el régimen exige tarjetas en dólares,  cuando los trabajadores reciben sus paupérrimos salarios en moneda nacional.  

“Hace exactamente 100 días de la apertura de las tiendas en MLC, que supuestamente servirían para recaudar divisas y abastecer las tiendas en cuc y cup, mercados MAI y establecimientos comerciales al alcance del pueblo”, comentó y a su vez lanzó las siguientes interrogantes:

¿Cuándo (coñoooooooo) van a abastecer? ¿Qué han hecho con toda las divisas recaudadas? ¿Hasta cuándo tenemos que esperar por poder comprar frijoles, pastas, carne, puré de tomate, champú, pasta dental, jabones, caramelos y confituras para los niños?”

Gutiérrez añadió: “Tengo casi 8 meses sin trabajo, no tengo tarjeta MLC, es una vergüenza y una violación a los derechos humanos de todo un pueblo. Ahora van a subir los salarios y los productos de la canasta básica, o sea el mismo perro con más cadenas”.

“Podemos protestar por las remesas que van a eliminar, pero no podemos protestar por cosas como estas. ¿100 días más? Yo quiero una respuesta”, concluyó.

Tomado De ADNCUBA

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