Escasez de cigarros en Cuba: el Gobierno ‘quiere ocultar que lo poco que se produce va para las tiendas en MLC’

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Los cigarros racionados no alcanzan, pero se venden en el mercado negro y en establecimientos en divisas a los que la mayoría de los cubanos no pueden acceder, se quejan fumadores.

Los nuevos precios de los cigarros en Cuba JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ DIARIO DE CUBA

Las últimas medidas adoptadas por el régimen cubano en medio de la severa crisis económica y financiera que azota a la Isla solo han logrado despertar la indignación ciudadana y profundizar el llamado «apartheid económico«. La decisión de vender los cigarros a través de la libreta de abastecimiento, debido a la baja producción nacional, deja en evidencia que ningún esfuerzo por parte de las autoridades de Comercio Interior logra oxigenar el actual panorama.

«Ni siquiera teniendo que racionar los cigarros este Gobierno admite que ya no puede salvar un país que él mismo hundió«, criticó Eliecer Cabrera Argudín, vecino de la barriada Santo Suárez, en referencia al fracaso de distribuir los cigarros mediante la cartilla de racionamiento.

«En ninguna bodega de La Habana alcanzaron las diez cajas de cigarros —ocho de Criollos y una per cápita de Aromas y Titanes por cada consumidor mayor de 18 años de edad—. Y ahora no pueden culpar a los revendedores, simplemente no alcanzaron porque la cantidad a distribuir estuvo por debajo de la demanda. Esto provocó que los Criollos aumentaron el triple de sus precios en el mercado negro: de 20 a 60 pesos en menos de un mes», añadió Cabrera Argudín.

Las marcas de cigarro Aromas, Criollos y Titanes son de pésima calidad y, por ende, las más baratas. Sus precios originales —entre 7,50 y 7,00 pesos— eran asequibles para el bolsillo del cubano de a pie, que incluso podía pagarlo al precio del mercado negro —diez pesos— antes de que comenzaran a escasear en las redes estatales de Comercio Interior, a mediados del pasado año. 

Según las declaracionesde Humberto Cardoso Veliz, director de la Empresa Provincial de Comercio, la medida de establecer esta «venta liberada pero controlada de cigarros» es solo para el presente mes de junio, pero los habaneros encuestados, como Gloria Palomares, desconfían.

«No puede ser temporal por el simple hecho de que la escasez de cigarros comenzó desde el año pasado. Lo que quieren ocultar es que lo poco que están produciendo son aquellas marcas de mejor calidad para comercializarlas en MLC. Y a esas tiendas, como ya sabemos, la mayoría de los cubanos no podemos acceder. El hecho de que no haya alcanzado ni por la libreta desmiente todas las justificaciones que se inventaron», añadió Palomares, en referencia a este mismo funcionario que afirmó que el racionamiento «tiene como objetivo evitar el acaparamiento y reventa de estos productos». 

Bodegueros de varios territorios habaneros confirmaron que no habían sido abastecidos con la cuota de cigarros completa. Aunque el funcionario habría advertido que la distribución sería paulatina y que no se ofertarían «en una sola vuelta», los bodegueros no saben cuándo les enviarán el próximo suministro.

«Mientras, los consumidores nos están acusando a nosotros de desviar parte de la mercancía al mercado negro. La soga siempre se va a partir por el lado más débil, porque los cubanos hemos vivido el engaño de que todo lo que llega a la bodega siempre alcanzó para todo el mundo», dijo Alexis Herrera, administrador de una bodega en el municipio Plaza.

En un recorrido por varios municipios habaneros, DIARIO DE CUBA corroboró que las redes de tiendas en moneda nacional —que comercializaban en CUC antes de la reunificación monetaria— desde hace cuatro meses están totalmente desabastecidas de las marcas importadas y de las nacionales de calidad producidas por BRASCUBA.

«Absolutamente todas se están vendiendo en las tiendas MLC, donde los precios oscilan entre 0,70 y 1,20 dólares los nacionales (la gama de Populares y de H. Upmann) y entre 1,90 y 2,20 los importados (Rothmans). Aún a esos precios se acaban pronto los nacionales, por la alta demanda y porque sencillamente la producción está muy lejos de abastecer a todo el país. La escasez de cigarros es la descripción de un país en quiebra total«, fustigó Luis Rogelio Farías, vecino del Cerro y técnico de la Salud.

«A consecuencia de ello, los precios se dispararon por la izquierda y a veces no los encuentras ni teniendo el dinero: los nacionales oscilan entre 80 y 120 pesos, mientras los Rothmans cuestan entre 230 y 250 pesos cada cajetilla. Existen los revendedores, cierto, pero ¿quiénes propician el escenario para que exista este abuso de costearnos el vicio como si fuésemos suizos?», cuestionó Farías.

Millones de personas no pueden acceder a las redes de tiendas en MLC en la Isla; muchísimo menos después de que el régimen no vende divisas extranjeras a los cubanos, que tienen que recurrir al mercado informa,l donde los precios resultan imposibles para cualquier trabajador que no se beneficia de recibir remesas del extranjero.

«Es como si nos obligaran a fumar lo que el Partido (Comunista) determine y ordene, como si todo lo que tuviese una calidad decente no puedieras adquirirlo con la moneda que nos pagan; o como si fumar con calidad fuese un delito más«, señaló Clara Fernández Fierro, maestra de primaria y vecina de Playa.

«Seamos sinceros: tanto los Criollos, los Titanes como los Aromas son cigarros bastante malos. Todo cubano que se priva de cosas para poder fumar un poquito mejor le huye a esas marcas como el diablo a la cruz. Ahora hay que espantárselos por obligación, como si fuese una tarea de choque másSi al menos el Gobierno fuera honesto, una podría creerse lo de ‘temporal’; pero nunca lo ha sidoy esta Revolución jamás fue para los humildes«, concluyó Fernández Fierro.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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