En La Habana es ‘una odisea moverse en guagua’

Los cubanos se quejan de los problemas con el transporte público en la capital, donde no funciona ni la mitad de los ómnibus.

Cubanos en una cola en La Habana. MAYKEL ESPINOSA RODRÍGUEZ JUVENTUD REBELDE

El transporte público en Cuba está a medio gas, según reconoció esta misma semana el ministro del sector, Eduardo Rodríguez Dávila. La situación en La Habana no está muy alejada y los cubanos dicen que «es una odisea» moverse en las guaguas.

«De 878 guaguas que posee la capital se encuentran en uso 435, lo que representa el 49%», dijo Leandro Méndez Peña, director general de Transporte en La Habana.

«Lo que más incide en esta situación son las roturas por falta de neumáticos, baterías, material de ponche y los filtros de aceite. Además, alrededor de unos 60 carros están paralizados debido a roturas totales en el motor. Existe un grave problema con el financiamiento y los proveedores, algo que dificulta el proceso de compra y la adquisición de piezas destinadas al mejoramiento constante de nuestras guaguas», dijo el Méndez al periódico oficialista Juventud Rebelde.

Los directivos esperan mejorar la situación del transporte en La Habana con la llegada el próximo enero de 84 ómnibus rígidos donados por Japón.

Sin embargo, los cubanos se quejaron en los comentarios del medio oficialista Cubadebate. «Solo sé que está muy malo el transporte, no se cómo se han reducido tanto los viajes, y en las paradas colas y más colas. Así no se puede» y «ponga soluciones no excusas ni explicaciones«. 

«Hace 11 años dependo de la ruta 43 para llegar al trabajo y es horrible el trabajo que paso a diario para estar a tiempo (imposible en los últimos dos años) en mi centro laboral. Los que dependemos del transporte público para desplazarnos pasamos mucho trabajo. Que mejore el transporte y se organice es la historia sin fin. En resumen es una odisea moverse en guagua y lo que es peor nunca hay mejoría», dijo un usuario identificado como GHB.

Rubén contó que su hija estudia en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Varona. «Es imposible la situación con el P5 para llegar desde La Habana Vieja hasta La Ceguera. Se levanta a las 4:50AM y a veces son las 7:00AM y no ha podido coger un P5 llegando tarde a la universidad. Así no hay quien estudie. El problema del transporte no son solo las guaguas, requiere análisis y soluciones de diferentes tipos».

Lorena Rodríguez, estudiante de Medicina, dijo que «es pésimo tener que esperar horas por una guagua que no pasa o peor aún no para en su respectiva parada porque va llenísima. Ojalá aumente el servicio de las guaguas en La Habana».

«A pesar de llegar temprano a mi respectiva parada la cola es interminable, las guaguas hay algunas que no paran, los listillos que se cuelan, los tumultos de gentes montándose en las mismas. Hoy en día es realmente difícil llegar a cualquier lugar en tiempo, y no todos podemos permitirnos gastar cinco pesos en ruteros todos los días«, contó otra ciudadana.

«¿Qué hicieron durante todo el tiempo que estuvieron sin prestar servicios? ¿Cómo es posible que en Cuba puedan estar circulando autos de más de 60 años, que no reciben piezas y no exista innovación e inventiva para los ómnibus? Este problema no es de ahora, es de siempre», dijo Arnaldo.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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