En huelga de hambre y sed 27 cubanos tras recibir maltratos en un centro de deportación en Rusia

Ni el Consulado Cubano en Rusia ni el MINREX pueden dar una respuesta hasta el lunes porque ‘no trabajan los fines de semana’.

La ventana de uno de los calabozos donde están recluidos los cubanos. DIARIO DE CUBA

Un grupo de 27 migrantes cubanos iniciaron el jueves una huelga de hambre y sed en respuesta a los maltratos y la discriminación que han recibido durante su reclusión en el Centro de Detención Temporal para Ciudadanos Extranjeros de la ciudad Smolensk, a 400km de Moscú, Rusia.

DIARIO DE CUBA expuso el caso de homofobia hacia el joven Yasmany Torú Hechavarría, pero la situación se tornó insoportable para el resto y tomaron la decisión de exigir sus derechos a través de esta huelga.

«En el juicio no nos asignaron abogado ni tampoco nos dijeron que teníamos tres días para apelar, nos pusieron un traductor que no nos dijo nunca la realidad. Solo dijo que nos pondrían una multa y nos soltarían, pero todo fue mentira», cuenta la avileña Yosnely del Risco Gutiérrez, detenida junto a su esposo Yosmely Rodríguez González.

La invasión de Ucrania por Rusia sorprendió a estos cubanos en un lugar intrincado, a unos 60km de Smolensk. Algunos llevan hasta cinco meses sin recibir una respuesta sobre su destino y las sanciones contra Rusia incrementaron la incertidumbre.

«Necesitamos saber qué pasará con nosotros —comenta Del Risco— porque no hay vuelos para Cuba y aquí no hay condiciones para nosotros. Nos tratan como delincuentes y en realidad creo que aunque el tiempo para estar en Rusia es solo tres meses y violamos esa ley, seguimos siendo turistas, no delincuentes».

Ella y su esposo fueron detenidos el 4 de marzo y desde que llegaron vieron lo pésima que estaba la comida. Les impiden ir juntos al patio porque tienen a los hombres separados de las mujeres.

Esa situación causó reiterados problemas también con Yasmany Torú Hechavarría, porque no solo es homosexual, también es transgénero debido a que su imagen es la de una mujer. 

«Todos me conocen por Yenia —relata la joven— y desde un inicio pedí estar con las mujeres para tener un poco de privacidad, pero los guardias me lo prohibieron porque en mis papeles yo soy un hombre».

Uno de los guardias le cerró la ventana de su cubículo y Yenia quedó prácticamente aislada del resto porque tampoco le permitían ir al patio. En otra ocasión, cuando se disponía a lavarse los dientes en los lavabos colectivos, el mismo militar le dijo que ya no le quedaba tiempo para asearse. Yenia insistió y la respuesta del funcionario fue darle una patada por las nalgas.

Otro cubano detenido, Alí Collazo Ramos, llamó al Consulado cubano en Rusia para pedir ayuda. La respuesta fue que ellos estaban detenidos por haber incumplido las regulaciones migratorias y solo podían esperar a que el Gobierno de Rusia les asignara un pasaje para regresar a la Isla o que un familiar les comprara un boleto. 

Sobre las condiciones de su detención, los funcionarios del Gobierno cubano adujeron que «no estaba tan mal ese sitio, que había cubanos detenidos en lugares peores».

Yenia también pudo hablar con las autoridades y les contó todo lo que ha vivido, pero le explicaron que hasta el lunes no podían hacer ninguna gestión a su favor porque «ellos no trabajaban los fines de semana».

En Quemado de Güines, la madre de Yenia está completamente desesperada, padece de varias enfermedades crónicas y no cuenta con recursos para ayudar a Yenia. 

Ante esta situación, los 27 cubanos recluidos en el Centro de Detención Temporal para Ciudadanos Extranjeros de la ciudad de Smolensk decidieron comenzar una huelga de hambre y sed.

«Nuestra petición es que nos saquen de aquí —declara Yosnely del Risco—, que nos dejen ir, porque nosotros no somos asesinos. Desde ayer empezamos la huelga y seguiremos hasta que nos saquen de este infierno. Nada ni nadie nos detendrá porque estamos cansados de tantas mentiras y humillaciones».

La reacción de los funcionarios del centro es de total indiferencia, les dijeron que no les importa lo de la huelga, que «ellos no son los que se van a morir». 

DIARIO DE CUBA intentó, una vez más, ponerse en contacto con el Consulado de Cuba en Rusia y no contestaron el teléfono ni respondieron los mensajes a través de Messenger y Gmail. 

Vía telefónica fue contactada la sección consular de atención a cubanos residentes en el exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, en La Habana. Atendió allí la funcionaria Mara Bilbao Díaz, quien tomó los datos de Yasmany para hacer las «gestiones pertinentes ante estos casos».

Preguntada acerca de cuánto podría tardar una respuesta, dijo que no podría llamársele hasta el lunes, pues ellos tampoco trabajan los fines de semana.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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