En El Fanguito no paran las fiestas, ni con la pandemia

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Marginados y plagados de hechos delictivos, es de suponer que sea el coronavirus la menor de las preocupaciones de los residentes.

Barrio El Fanguito / Captura de video

Al margen de todo y de todos, y aparentemente hasta del coronavirus. Así se encuentra el barrio El Fanguito, en Vedado, cuyas fiestas aún en pandemia no cesan, sin que haya autoridades que entren a hacerle frente al problema, que afectando a los vecinos, solo queda para una breve reseña en una ‘rebelde’ publicación de la prensa oficial.

De acuerdo a la denuncia que realizara para Juventud Rebelde una mujer de  78 años identificada como Neida Sánchez Rodríguez, las fiestas con música muy alta son rutinarias en El Fanguito, en especial por la ranchería a orillas del río Almendares. Según describe la publicación, la pandemia no ha frenado esta problemática que durante años ha sido reportada sin que se tomen cartas en el asunto.

Aunque la denunciante no logra identificar con exactitud el origen del bullicio, ante la falta de planificación con la que se ha ido expandiendo El Fanguito, lo que sí puede describir es cuán escandalosas se han convertido las noches, situación que se extiende bien entrada la madrugada;  pese a sus insistentes reclamos ante la policía, llamándolos según admite “hasta tres veces al día”, no ha habido atención más que la confirmación de haber “reportado” el reclamo.

«Nos sentimos desprotegidos y deprimidos al ver que no existe ley ni orden frente a la conducta de esas personas. Nadie interviene ante esta situación. Ojalá esta denuncia sea escuchada», explica la mujer que reside junto a su esposo, un hombre de 80 años de edad.

Neida Sánchez reseñada por Juventud Rebelde

El Fanguito es una barriada del Vedado, en La Habana, donde la ley parece no existir. Marginados y plagados de hechos delictivos, es de suponer que sea el coronavirus la menor de las preocupaciones de los residentes de una entidad a la que ni siquiera la policía, que está espiando cada centímetro de la vida del cubano de a pie, quiere entrar.

En momentos donde las autoridades locales exigen mayor “disciplina” y apuestan a la toma de correctivos para contener el incremento de casos, situaciones como las de El Fanguito son solo un agregado de otras irregularidades como las kilométricas colas a las afueras de establecimientos comerciales para adquirir alimentos y productos de primera necesidad.

Tomado De Cubanosporelmundo

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