En Cuba no hay combustible para ciudadanos, pero sí para reprimir a activistas

Fotos: Inventario y Camila Rodríguez.

Mientras en Cuba escasea el combustible y los ciudadanos hacen kilométricas colas en las gasolineras, la Seguridad del Estado gasta gasolina en patrullas de Policía y guaguas para vigilar a la activista Camila Rodríguez.

En Cuba no hay combustible y los gobiernos locales han hecho reducciones al transporte público, pero el Ministerio del Interior (MININT) y el Gobierno cubano utilizan los ómnibus urbanos para reprimir mujeres”, denunció el periodista José Raúl Gallego con una investigación del proyecto Inventario.

“Mientras tú estás en una parada, al sol, perdiendo horas de tu vida, recondenado para tratar de llegar a tu trabajo o a tu casa, la Seguridad del Estado parquea dos guaguas frente a la vivienda de Camila Rodríguez para impedirle moverse”, señaló.

“’Fuera de servicio’ se lee en el cartel lumínico que tiene el ómnibus 5604 en la parte delantera. Así está todo en Cuba, ‘fuera de servicio’. Todo excepto la represión, que funciona 24 horas”, agregó.

Camila Rodríguez lleva seis días con vigilancia constante y reclusión domiciliaria en La Habana. La activista ayuda activamente en la recopilación de datos de los cubanos apresados y condenados por las protestas pacíficas del 11 y 12 de julio de 2021. Forma parte del grupo Justicia 11J.

Según Inventario, “los ómnibus número 5339 y 5604, dos de los vehículos con un historial conocido de participación en acciones de vigilancia y represión, son empleados en el operativo policial que mantiene bajo reclusión domiciliaria ilegal” a Rodríguez.

“En la tarde del domingo 20 de marzo de 2022, la guagua 5339 estuvo parqueada fuera de la residencia de Rodríguez, alternando en la vigilancia con 3 patrullas”.

La guagua 5339 fue visto el pasado 31 de enero de 2022 en las cercanías del Tribunal Municipal de 10 de octubre durante el enjuiciamiento de 33 manifestantes del 11J.

Por su parte, la guagua 5604 estuvo fuera de la casa de Rodríguez el 21 de marzo de 2022. “Llegó cuando se fue la patrulla 305A y estuvo solo un momento, con su cartel de ‘Fuera de Servicio’, hasta que esa misma patrulla volvió a relevarla. El avistamiento anterior más reciente capturado en imágenes públicas de la guagua 5604 es del pasado 9 de marzo de 2022 en las cercanías de la Embajada de Panamá durante protestas multitudinarias en ese lugar, según reportes de Cubanet”, detalló Inventario en Twitter.

Camila Rodríguez denunció que este jueves es el sexto días de operativo policial en los bajos de su casa, “de limitación arbitraria (e ilegal) de movilidad. También, de acoso y provocación por parte de agentes de la Seguridad del Estado, cada vez que decido asomarme al balcón”.

Según me han hecho saber, aquí estaré “por mucho tiempo”, “diez años”. Tal vez, me tengan siempre como hasta ahora: una patrulla y varias motos, dos patrullas y dos motos, una patrulla y una guagua…, ya son varias las alineaciones en las que han venido a intentar atemorizar, contó en Facebook.

“La Seguridad del Estado pretende que así me aleje de las madres; están preocupados por las cercanías, los lazos, que por ocho meses hemos creado en torno al dolor, están intentando que no las acompañe en su camino de denuncias y exigencias”.

A pesar de que estamos dentro de la casa únicamente dos, en los bajos han mantenido una custodia sumamente desproporcionada: cinco, siete entre agentes y marianas. Entre los agentes, el mayor Luis, el primer teniente Ernesto, Dennis (Yoel Osmany Argüelles), imponiendo opinión sobre cómo hacer para vigilarme mejor…

Rodríguez afirmó que la amenazan con hacerla “legalmente responsable de cada actividad que las madres realicen de manera organizada, de los actos de protesta que puedan protagonizar, de cada visita a representación diplomática, de cada acción que, en resumen, lleve al espacio público su grito de ‘Libertad’”.

La Seguridad del Estado hizo esas amenazas a Rodríguez en un interrogatorio el pasado 18 de marzo.

“Todo parece indicar que aquí me tendrá la Seguridad del Estado hasta que se aburra, o hasta que se percate de que a las madres de julio no le soy imprescindible en las calles, no le soy imprescindible en la casa, al supuesto movimiento de estas madres que dicen que intento crear, no le soy imprescindible en lo absoluto. Son 759 las familias que hoy están en sus casas sintiendo, pero también pensando, cómo mejor hacer para lograr, por sus vías, la absolución, la libertad, la amnistía, el perdón, o cualquier fórmula que devuelva a sus hogares la estabilidad que desde julio el Estado les robó”, confesó.

“Solo quien carece de sentido común desentiende que las madres llevan en sí el dolor más fiero, el más hondo, y que no habrá fuerza capaz de detenerlas cuando se les atraviese la idea de seguir, de no parar, sin importar amenazas, sin importar golpes, sin importar que ellas mismas puedan perder su libertad. Por 19 años, en Cuba, las Damas de Blanco han seguido dando la pelea, y su influencia es tan fuerte, tan poderosa, tan real, que es precisamente a que surjan otras, como ellas, a lo que temen”, recordó.

Cada día falta menos. La Seguridad del Estado se descuida: mi encierro no solo es síntoma de su propia criminalidad, de su desfachatez, sino también de su propia fragilidad. Desde donde esté, nunca dejaré de exigir, con cada una de las madres, con todas a la vez: Libertad para todos los presos políticos y libertad para los niños del 11J, concluyó.

TOMADO DE CUBITANOW

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