‘Ella lo hizo por todas las madres cubanas que no nos atrevemos’

Madres holguineras opinan sobre la emotiva directa de Amelia Calzadilla.

Amelia Calzadilla y su esposo. AP

Hace apenas un par de semanas Amelia Calzadilla era una desconocida. Hoy es un símbolo de las vicisitudes que sufrimos los cubanos día a día, principalmente las madres. Su directa en Facebook le salió del corazón en un momento de ira desbordada, de esos que hemos tenido todos al menos dos o tres veces por semana, ante la penuria y la impotencia que se siente en Cuba.

«Esa muchacha dijo la verdad, lo que pasamos día a día», comentó Marlenis, una holguinera madre de dos hijos, residente en el municipio Sagua de Tánamo. «Y no es solo lo del gas, porque ahora solo hablan del gas según vi en otro video. ¿Qué gas ni qué ocho cuartos, si donde yo vivo nadie tiene gas? Es la corriente carísima, los apagones que no dejan a uno cocinar, la falta de todo, que no hallamos qué darle de desayuno o de merienda a un hijo».

«Esto es duro y no hay esperanza de que mejore. Pero duro para el pueblo, porque los jefes tienen lo que quieren, uno abajo es el que está reventado. ¡Cuántas veces está una así, como se puso Amelia, pero se aguanta por miedo! Tenemos miedo de decir cien verdades porque al final no se arregla nada y quedas marcada y puedes perjudicar hasta a los hijos en la escuela o en el futuro. ¡Estamos desgraciados!», añadió con una mueca de resignación.

Para Ismaray, que tiene un solo hijo, Amelia «es una heroína. Uno está que revienta todos los días con la falta de esto o aquello, y se desboca a hablar en la casa, en la cola y así, pero ella se lanzó por Facebook. La admiro de verdad. A lo mejor no lo pensó, pero lo hizo por todas las madres que no nos atrevemos«.

«Lo de la mochila, por ejemplo, que ella mencionó, es una locura. Hay que volverse loco con todo lo que necesitan los niños, y gracias que ya casi todo el mundo tiene familia fuera que a veces ‘te tiran un salve’. Pero no es suficiente, porque esto está tan malo que se necesitan salves todos los días. Ojalá tuviéramos dinero para irnos para cualquier otro país, porque aquí no hay esperanzas de mejoría. ¡Ahora ni corriente tenemos!», dijo.

Aunque en las redes sociales abundan opiniones y testimonios de la crítica realidad que se vive en Cuba, las directas de Amelia Calzadilla han tenido un impacto sobresaliente. Han repercutido más por la solidez de sus quejas, la lúcida asignación de responsabilidad a los dirigentes del Gobierno del Partido Comunista y, en sentido general, porque dibujan perfectamente el cuadro de vicisitudes y desgracias que padecemos los cubanos.

Las madres soportan siempre una carga mucho mayor, física y emocional. Y es precisamente la emoción auténtica que mostró Amelia al soltar todo lo que tenía por dentro en un momento de clímax de su indignación, lo que dio a sus palabras la resonancia, reclutó el apoyo que ha tenido y la convirtió en un símbolo de la insatisfacción de los cubanos y cubanas con el sistema.

«Somos las madres las que llevamos la mayor carga con todos los problemas que hay, sin menospreciar a los padres, porque los hay buenos. Por eso entiendo la desesperación de Amelia en ese video», dijo Ordania, madre de tres niños en edad escolar y residente en Holguín.

«Yo he tenido ganas de hacerlo muchas veces, de explotar y decir lo que siento, pero no he tenido el valor. Sinceramente, admiro su valentía. Es guapa esa muchacha, porque es fácil decirlo, pero no hacerlo, aquí se tiene mucho miedo».

«Las madres sufrimos si no tenemos ni una cucharada de azúcar para darle a un hijo, ni un vasito de leche. No hay ni un caramelo, y si aparece, es ‘un ojo y la mitad del otro’ para comprarlo. Este país está trancado y el Gobierno no lo abre para que la gente pueda hacer lo que ellos no pueden. Es un vicio de poder tremendo, porque tienen miedo perder la buena vida que se dan, y el pueblo que se joda. No es justo. Ojalá todas las madres tuviésemos el valor que tiene Amelia», concluyó.

Aunque Amelia Calzadilla en sus directas (la de la denuncia y las posteriores dando parte de la repercusión) no dice nada contra el sistema político que nos impone el Gobierno del Partido Comunista de Cuba, lo dice todo al mismo tiempo. En su emotiva directa dibujó el bloqueo interno y en ningún momento atribuyó la causa de las dificultades al embargo estadounidense. Más bien, hizo énfasis en la disfuncionalidad del sistema, la ineptitud de los dirigentes y la burocracia e indulgencia con que trabajan.

Su mensaje, en esencia, coincide con el discurso de la oposición que pretende cambiar la dictadura del PCC por un sistema democrático y liberal, que incluya una política social sostenible. Desnuda, además, la naturaleza inviable del sistema estatal socialista planificado, que tiene a Cuba sumergida en la miseria y la migración.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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