El régimen culpa al embargo estadounidense por la escasez de almohadillas sanitarias para las cubanas

Según la prensa oficial cubana, México es un país distante para obtener la materia prima necesaria para fabricar las almohadillas.

Fábrica de almohadillas sanitarias en Sancti Spíritus. VICENTE BRITO ESCAMBRAY

Luego de más de un año de padecer la falta de almohadillas sanitarias en las farmacias estatales, la justificación que da el Gobierno a las cubanas es la habitual: el embargo estadounidense. El medio oficial Escambray afirma que la única fábrica de estas almohadillas para todo el centro de Cuba produce de manera intermitente por culpa del «bloqueo».

La fábrica, ubicada en Sancti Spíritus y encargada de proveer el producto a seis provincias cubanas, desde Matanzas hasta Camagüey, enfrenta problemas de inestabilidad con la llegada de las materias primas. Según la nota, el embargo estadounidense limita la obtención cintas, superabsorbentes y otros insumos, por lo que hay que adquirirlos a «proveedores diferentes y de naciones muy distantes como España, Finlandia, China y México, lo cual encarece el costo de los mismos».

Pese a que México se encuentra en el mismo continente que Cuba, a 1.588 millas, Escambray lo incluye entre las «naciones muy distantes».

Citando declaraciones del director de la Unidad Empresarial de Base Mathisa Sancti Spíritus, Ángel Pozo González, Escambray explica que durante el primer trimestre del año no se produjo ningún tipo almohadilla en la fábrica y que actualmente labora solo por períodos de entre diez y 15 días cada mes para tratar de abastecer al menos una parte del producto sanitario que se demanda.

De acuerdo al director, pese a las dificultades con la materia prima, el colectivo de trabajadores ha logrado producir y entregar casi dos millones de paquetes de almohadillas para cubrir al menos dos vueltas en las provincias desde Matanzas hasta Camagüey, incluyendo a Sancti Spíritus, principalmente en el municipio cabecera.

Pozo González puntualizó que en estos momentos se cuenta con materia prima para unos diez días de cobertura y continúa esperando la llegada de nuevos envíos. Añadió que desde el punto de vista tecnológico la industria mantiene cierta estabilidad, pues los problemas que se puedan presentar se solucionan allí por parte del personal técnico que está muy bien capacitado y conoce cada detalle de las tres máquinas instaladas.

No obstante, el argumento del embargo resulta cada vez menos convincente para los cubanos. Un lector que se identifica como Pedro señaló que «mientras estemos apelando al bloqueo para justificar al interior de Cuba no resolverlos ningún problema».  

Solimary cuestionó el desvío de lo poco que se produce, pese a que la entrega de las almohadillas sanitarias está controlada mediante la libreta de racionamiento.

«Pues de lo poco que se entrega también se desvía. Espero tomen medida porque mi farmacia del municipio ha entregado sólo dos envíos desde inicio de año. Sin embargo, en revolico venden los paquetes y a altísimos precios aprovechándose y lucrando estas personas por la alta demanda que tiene tan necesario producto. ¿Y si está controlado por libreta de abastecimiento, cómo van a dar ahí? Lo que tienen es un negocio con eso. Esa es mi opinión», escribió la usuaria.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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