El régimen cubano promueve el turismo de salud, con el sistema sanitario del país en crisis

En junio de 2021, en medio del colapso hospitalario por la pandemia de Covid-19, se aprobó el proyecto de turismo ‘Desarrollo competitivo y sostenible del producto turístico cubano’.

Baño de un hospital en La Habana. DIARIO DE CUBA

El régimen cubano continúa promoviendo sus ofertas de servicios de salud para turistas internacionales, mientras la población sufre las carencias de un sistema sanitario en crisis.

Una nota de la agencia estatal Prensa Latina afirma que los esfuerzos de las autoridades cubanas por reforzar los temas de salud tienen fruto cuando hoy uno de los reclamos importantes de viajeros del mundo está relacionado con esta esfera y la calidad de vida. 

La afirmación demuestra que la prioridad de las autoridades de la Isla al reforzar los servicios sanitarios no es la atención a los cubanos, que incluso temen ir a los hospitales cuando se enferman, por considerarlos sitios insalubres y peligrosos para la salud. Los propios médicos llegan a aconsejar a los pacientes que eviten ingresar, como evidencia un artículo de DIARIO DE CUBA.

A ello se suma la falta de ambulancias para trasladar a los enfermos a los hospitales, lo que ya ha resultado en las muertes de varios cubanos, incluso menores de edad.

Según la nota de Prensa Latina, el turismo de salud constituye una de las potencialidades más elevadas de Cuba, incluso teniendo en cuenta la situación sanitaria creada por la Covid-19 y otros problemas que atañen al ser humano en la actualidad, tal y como lo ven los expertos de la empresa estatal mercantil Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos S.A (CSMC, S.A.).

La agencia estatal habla de «una infraestructura bien aceitada desde hace tiempo» y una cartera de productos que garantizan a los viajeros la acogida que esperan tanto desde el punto de vista de curaciones como de la «protección de su vida corporal y psicológica».

Por eso, señala la nota, el proyecto de turismo «Desarrollo competitivo y sostenible del producto turístico cubano», se aprobó en el país en junio de 2021, cuando el propio Ministerio de Salud Pública (MINSAP) reconocía la falta de capacidades en los hospitales de Ciego de Ávila ante la avalancha de contagios por Covid-19, de acuerdo a una nota publicada en el medio estatal de esa provincia Invasor.

La provincia de Matanzas también era escenario de un colapso hospitalario por casos de Covid-19 en ese momento, según reconoció la directora del Sectorial Provincial de Salud Pública, Ailuj Casanova Barreto, en una conferencia de prensa compartida en su muro de Facebook por el periódico oficial Girón.

Por ese motivo, los hospitales se reservaron solo para atender a esos enfermos. Fuera de ellos, las instalaciones solo recibían casos de urgencia y emergencia.

En octubre de 2021, varios testimonios ofrecidos a DIARIO DE CUBA revelaron que muchos pacientes con enfermedades crónicas, incluido el cáncer, estuvieron más de un año sin consulta ni seguimiento, debido al desbordamiento de los centros hospitalarios a causa de la pandemia.

El mencionado proyecto forma parte, según Prensa Latina, del Programa de Intercambio Comercial Externo incluido en uno de los seis macro-esquemas del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, que encauzan las autoridades.

Tiene como primera prioridad identificada, explica la nota, la creación de una estrategia para la exportación de Servicios de Turismo de Salud, Bienestar y Calidad de Vida.

La agencia estatal recuerda que durante la pasada Feria Internacional de Turismo (FITCuba 2022), el Grupo Cubanacán y la CSMC suscribieron un acuerdo para el desarrollo de la modalidad turística.

Dicha alianza permite actualmente a los vacacionistas con problemas renales el tratamiento de hemodiálisis, mientras se alojan en hoteles de La Habana y el balneario de Varadero.

Esas posibilidades que ofrecen a los turistas Cubanacán y la CSMC contrastan con las quejas de pacientes cubanos con problemas renales, necesitados también de hemodiálisis.

En marzo de 2021, el director de la televisión cubana Armando Arencibia Valhuerdi denunciaba la escasez en el Servicio de Nefrología del Hospital General Calixto García en La Habana.

El paciente se quejaba, entre otras deficiencias, de que los riñones artificiales estaban en un estado bastante malo, no había piezas de repuesto y los técnicos tenían que hacer mil inventos para repararlos.

Más de un año después, Carmen, una anciana con insuficiencia renal, describía a DIARIO DE CUBA una situación igual de lamentable y temía no sobrevivir.

«La máquina de hemodiálisis se rompe a cada rato y nos llevan para la ciudad de Holguín en una guagua. Es duro viajar en estas condiciones, no es nada cómodo. Ya la hemodiálisis es terrible y, encima, tener que trasladarse una distancia grande… muy duro, creo que no resistiré mucho tiempo», se quejó Carmen.

Como complementación «a estos esfuerzos», dice Prensa Latina, el Ministerio de Turismo recuerda los servicios de rehabilitación pos-Covid-19 y la estrategia para inmunización con vacunas cubanas contra la pandemia para visitantes extranjeros.

Esas vacunas se produjeron en detrimento de la producción de medicamentos básicos, según reconoció el primer ministro cubano Manuel Marrero en una intervención ante la Asamblea Nacional del Poder Popular a finales de 2021.

Mientras en el país se fabricaban vacunas anti Covid-19, en las farmacias cubanas no había ni medicinas para curar la sarna que se cebaba en los bebés.

La nota de Prensa Latina cita la opinión del economista cubano Miguel Alejandro Figueras (Premio Nacional de Economía de la República de Cuba en 2007), quien declaró que el turismo ocupa un lugar muy importante en la recuperación y normalización de la economía y sociedad cubana.

Sin embargo, aunque el Gobierno no detiene la construcción de nuevos hoteles y dedica las mayores partidas del presupuesto anual al sector inmobiliario y turístico, según datos oficiales, Cuba rozaba en agosto el millón de turistas extranjeros, cifras muy inferiores a las del mismo periodo de 2019 y muy por debajo de las aspiraciones del Gobierno, que pronosticó 2,5 millones de veraneantes para 2022.

Durante el primer semestre el actual año, según datos oficiales, la ocupación hotelera fue de apenas un 14,4%.  

TOMADO DE DIARIODECUBA

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