El régimen cubano culpa al embargo del éxodo en otra ronda de conversaciones migratorias con EEUU

La Habana y Washington dicen que fue una reunión ‘constructiva’ en la que, entre otros temas, ‘evaluaron la repatriación de los migrantes que se consideran inadmisibles’ en EEUU.

Embajada de EEUU en La Habana. DIARIO DE CUBA

En otra ronda de conversaciones migratorias con el Gobierno de EEUU, el régimen cubano introdujo quejas sobre temas ajenos a la reunión, como el embargo y la designación de La Habana como estado patrocinador del terrorismo, cuestiones que ató al actual éxodo migratorio, en su habitual estrategia de depositar las responsabilidades en terceros y no asumir la culpa de sus fracasadas políticas socioeconómicas.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba Carlos Fernández de Cossío dijo en una rueda de prensa al término de la reunión del martes en La Habana que se trató de la segunda ocasión que delegaciones de ambos países se reúnen este 2022 «para abordar temas migratorios» y que el objetivo «es evaluar e impulsar la implementación de los acuerdos bilaterales que existen con el propósito de impedir la migración ilegal, insegura y desordenada», publicó el portal oficial Cubadebate.

Dijo que «en esta ocasión, se pudo realizar una evaluación más profunda de los pasos que se han dado desde abril hasta la fecha, como la reanudación de los servicios migratorios en La Habana, que se cumplió por parte de EEUU el compromiso del otorgamiento de las 20.000 visas anuales, que se anunció que a partir del 4 de enero próximo se van a restablecer totalmente los servicios migratorios en La Habana y se van a cerrar las operaciones en Guyana, así como evaluar el proceso de repatriación de los migrantes que se consideran inadmisibles«.

Sobre este último asunto, recordó que La Habana «informó tiempo atrás al Gobierno de EEUU su disposición a recibir vuelos de deportados».

«Resta ponernos de acuerdos en los términos y las condiciones para efectuar estos vuelos que ambas parten aspiran que tengan una regularidad», afirmó.

La semana pasada, tres funcionarios estadounidenses dijeron a Reuters que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE, por sus siglas en inglés) tiene bajo custodia a una docena de cubanos que no pasaron una prueba inicial de asilo en la frontera. Añadieron que la agencia estadounidense está esperando hasta tener suficientes deportados cubanos para llenar un avión antes de enviar uno a La Habana.

El vicecanciller cubano dijo que, si bien el embargo y «medidas de reforzamiento» como la inclusión del régimen en la lista de países patrocinadores del terrorismo «no forman parte de la agenda oficial de estas conversaciones migratorias, ambos son temas que constituyen un estímulo para la migración y no se puede ignorar esta realidad».

«Lo que es peculiar de Cuba es el factor exógeno, que es bloqueo de EEUU, cuyo fin declarado es deprimir el nivel de vida de la población cubana. El fin del bloqueo es hacer la vida de cada cubano lo más angustiosa posible, por lo tanto, se convierte en factor que uno no puede obviar cuando se consideran las motivaciones que provocan la emigración de Cuba hacia EEUU«, insistió.

Sobre la inclusión de La Habana como Estado patrocinador del terrorismo, que volvió a calificar de «arbitraria y unilateral», dijo que «es un alto costo que el país paga» por la designación del Departamento de Estado.  «Por tanto, puede considerarse uno de los factores que influyen en los flujos migratorios de cubanos hacia EEUU«, agregó.

En palabras de Cossío, «también constituyen estímulos el trato preferencial que reciben los cubanos que entran de manera ilegal en el territorio estadounidense y la vigencia de la Ley de Ajuste Cubano«.

«Ambas partes no se comprometieron en una fecha para una tercera ronda de conversaciones, pero coincidieron en la necesidad de mantener estos diálogos», informó Cossío, y agregó que «fue una reunión útil y constructiva».

Sobre los contactos que han tenido lugar en los últimos meses entre entidades de diferentes ámbitos de los dos gobiernos, el viceministro de Relaciones Exteriores afirmó que «entre Cuba y EEUU existen relaciones diplomáticas y canales formales de comunicación, así como la capacidad de hablar sobre temas diversos«.

Mencionó que la semana pasada se realizaron topes entre las fuerzas Guardafronteras, el Departamento de Estado y la Cancillería cubana, el Departamento de Seguridad Interna y el MINREX, y «por tanto no se descartan otros encuentros en el futuro, no necesariamente asociados a las relaciones migratorias, que no dependan de las relaciones migratorias, sino del interés común y de la necesidad evidente de que dos países geográficamente cercanos, y con muchos temas en común, tengamos cooperación y diálogo».

«Conversaciones constructivas»

La subsecretaria adjunta de Estado del Buró de Asuntos del hemisferio occidental, Emily Mendrala, presidió la delegación de EEUU. En una declaración emitida por el Departamento de Estado sobre la reunión, este recalcó el compromiso de EEUU para entablar «conversaciones constructivas con el Gobierno de Cuba».

La delegación de EEUU se refirió a las áreas de cooperación exitosa en temas de migración y también a «problemas que han obstaculizado el cumplimiento de los objetivos de estos acuerdos».

«Los objetivos de EEUU incluyen fomentar un mecanismo seguro y humano de inmigración, facilitar la reunificación familiar y promover los derechos humanos en Cuba«, dijo el Departamento de Estado, aunque este último tema no se habría tocado, pues la nota no hace precisiones al respecto.

«Garantizar una migración segura, regular y humana entre Cuba y Estados Unidos sigue siendo un interés mutuo de ambos países y es consistente con los intereses de Estados Unidos de fomentar la reunificación familiar y promover un mayor respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba», señala la nota.

El pasado 10 de noviembre, Rena Bitter, secretaria adjunta para temas consulares del Departamento de Estado, exigió la libertad de los presos políticos cubanos durante reuniones en La Habana para hablar de la reanudación de servicios de visa el 4 de enero de 2023. 

Bitter «instó al gobierno a liberar incondicionalmente a todos los presos políticos», publicó la Embajada estadounidense en La Habana.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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