El régimen cubano busca callar a familiares de fallecidos en Bahía Honda y amenaza a quienes llevan a niños en salidas ilegales

‘Se me está muriendo’: balseros cubanos a punto de hundirse piden socorro a pescadores estadounidenses frente a las costas de la Florida.

Una menor devuelta a Cuba por la Guardia Costera de Estados Unidos. MESA REDONDA/ CANAL CARIBE/ YOUTUBE

El régimen cubano intenta callar las denuncias de familiares de fallecidos tras la intervención violenta de las Tropas Guardafronteras en una operación de salida hacia Estados Unidos por el mar, mientras amenaza con procesamientos penales a los cubanos que se llevan a menores de edad en sus travesías ilegales.

Yuneika González Pino, abuela de Elizabeth Meizoso, la niña de dos años que perdió la vida en la tragedia de Bahía Honda, denunció a Radio Televisión Martí que las autoridades cubanas quieren su silencio.

«Me llamaron para que no hablara, para que no dijera nada, que no me metiera en eso, que ellos nos daban su apoyo, que no sé qué. Fue un agente del DTI (Departamento Técnico de Investigaciones del Ministerio del Interior) que me llamó para que no hablara, que no me metiera en el lío de las redes sociales», declaró González Pino.

La mujer ofreció declaraciones el martes en las que exigió una explicación a las autoridades cubanas por lo ocurrido. 

González aseguró que quienes la «exhortaron» a callar sobre la tragedia también le prometieron apoyo a las familias de las víctimas, entre ellas a su hija, Diana Meizoso.

La madre de la pequeña «está muy afectada con esto, afectada psicológicamente…», dijo la señora. «¡Esto es demasiado, demasiado!», lamentó.

El martes en la noche, en el programa oficial Mesa Redondael Ministerio del Interior (MININT) exculpó a los guardafronteras cubanos del hundimiento de la lancha estadounidense en que viajaban 23 personas a bordo. Los hechos ocurrieron el viernes pasado, en Bahía Honda, Artemisa.

Sin embargo, varios sobrevivientes del incidente dieron testimonio de las reiteradas embestidas que sufrió la lancha antes de hundirse. Diana Meizoso, madre de la menor de dos años fallecida, declaró a Radio Televisión Martí: «Cuando les pasamos por al lado, él (oficial de guardafronteras) dijo: ‘Ahora los voy a partir al medio’, y después nos embistió y la partió al medio (la lancha)».

Como consecuencia de esa actuación murieron siete migrantes y uno continúa desaparecido. Hasta el momento, además de la niña, han sido identificados como víctimas fatales: Indira Serrano, Omar Reyes, Nataly Acosta Lemus, Aymara Meizoso, Yerandi García e Israel Gómez.

Precisamente, en el espacio radio televisivo oficial, la mayor Tatiana Pupo Gómez, jefa del Departamento de Información y Análisis de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería del MININT, dijo que están «enfrentando devoluciones» ejecutadas por la Guardia Costera de Estados Unidos en las que «se implican menores de edad, incluso algunos que no llegan al año de vida».

«Son niños muy pequeños, a veces en compañía de padres, pero a veces también en compañía de familiares o amistades, lo que es contraproducente con las leyes migratorias cubanas y el normal desarrollo del menor«, advirtió

«Las conductas que generan el incumplimiento de los padres de sus obligaciones sencillamente pudieran estar encuadrados tanto en los delitos concretos que se están cometiendo en función de la salida ilegal, como en este caso, también encuadrarse en el delito de otros actos contrarios al normal desarrollo del menor«, dijo por su parte una vocera de la Fiscalía General.

En el programa fueron mostrados los testimonios de migrantes cubanos que intentaron llegar a EEUU con sus hijos pequeños y que dijeron estar arrepentidos. También, de un oficial de las Tropas Guardafronteras, quien calificó de «irresponsabilidad muy fuerte» someter a los niños «a esa carga pesada de estar más de 24 horas» sobre una embarcación en el mar.

Esta misma semana, unos pescadores estadounidenses encontraron en el mar a cuatro balseros cubanos, dos hombres, una mujer y una niña de siete años, cuya balsa improvisada se hundía a unas 23 millas de la costa de Florida, luego de seis días de travesía.

En videos compartidas en Instagram por Chriss Lassen, se puede ver a una mujer en el agua apenas agarrada con sus brazos de una parte de la balsa; así como la pequeña aferrada a uno de los hombres encima de las tablas que flotan a la deriva. El otro navegante también se encontraba sentado encima de unas tablas.

«Otro día salvaje en la costa hoy. Encontré a cuatro cubanos flotando a 23 millas de la orilla. Tres adultos y un niño. La mujer adulta estaba en mal estado, así que llamamos a los guardacostas. Han estado en el mar durante más de seis días sin comida ni agua. Nos quedamos en la escena y les dimos agua», contó Lassen, el capital del pesquero que se topó con el pequeño grupo.

En otro de los videos, un hombre grita, desesperado: «aunque sea hálame para allá para que me vea ‘el triunfo’, asere, y así llamamos al ‘triunfo’. La mujer se me está muriendo». 

El propio Lassen dijo posteriormente en un comentario que «todos lo lograron» y estaban «en condiciones estables».

Entre octubre de 2021 y septiembre de 2022, 6.182 balseros cubanos fueron interceptados por la Guardia Costera de EEUU, 37 como promedio diario.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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