El presidente de Uruguay en la CELAC: ‘Vemos con grave preocupación lo que ocurre en Cuba, Nicaragua y Venezuela’

El mandatario le afea el guion a López Obrador, quien arropó a Miguel Díaz-Canel y Nicolás Maduro.

Luis Lacalle Pou al intervenir en la cumbre de la CELAC. GOBIERNO DE MÉXICO / YOUTUBE

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, quebró el guion del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que sesiona en Ciudad de México, en lo que respecta a la aceptación en sus filas de regímenes autoritarios.

«Participar de este foro no significa ser complaciente. Nosotros vemos con grave preocupación lo que ocurre en Cuba, Nicaragua y Venezuela», dijo el mandatario uruguayo al intervenir en la reunión.

El desplante ocurrió poco después de que el anfitrión mexicano reiterara en su discurso inaugural el llamado a Washington a levantar el embargo económico contra La Habana, propusiera sustituir la Organización de Estados Americanos (OEA) por «instancias verdaderamente neutrales creadas por los países de América» y que la última palabra en los conflictos la tengan «las agencias especializadas de la Organización de las Naciones Unidas».

Pero Lacalle Pou subrayó al comenzar su intervención: «Nuestro país integra este foro porque la CELAC ha ampliado su relacionamiento con otros países del mundo, pero esto no significa que caiga en desuso la participación en al OEA. Hay que ser bien claros al respecto».

«Los gobiernos nacionales, como los gobiernos de las organizaciones, son esencialmente criticables, y son materia de cambio, y por eso se puede discrepar con una conducción pero no se puede desvirtuar el organismo», agregó.

«Compartimos la autodeterminación y la no intervención, pero uno de los elementos que impulsa la CELAC es la democracia, el mejor sistema que tienen los individuos para ser libres. (…) Participar de este foro no significa ser complaciente. Y con el respeto debido, cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando se utiliza el aparato represor para callar las protestas, cuando se encarcelan opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros en voz tranquila pero firme debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, Nicaragua y Venezuela», dijo.

Antes de Lacalle Pou, el presidente de Paraguay, Mario Abdo, arremetió directamente contra Nicolás Maduro, presente en la reunión, a cuyo Gobierno dijo que Asunción seguirá sin reconocer. Tras esa frase, la voz de Maduro se escuchó a fondo respondiéndole a gritos.

Abdo indicó, sin mencionar explícitamente a quiénes se refería, que «la legitimidad democrática se va construyendo día a día, honrándola con nuestro actuar. No inmiscuyéndose en otros poderes, no manipulando la justicia. Yo quiero esto para toda la región. No hay otro camino que no sea la democracia».

Esas intervenciones se vieron en Cuba, donde el sitio oficial Cubadebate y el Canal Caribe transmitieron en directo la sesión del máximo nivel, a la que no asistieron Alberto Fernández, el presidente de Argentina; el brasileño Jair Bolsonaro; el chileno Sebastián Piñera; el salvadoreño Nayib Bukele; ni el colombiano Iván Duque, entre otros mandatarios de países miembros.

Los quiebres al interior del grupo fueron más lejos. El canciller nicaragüense Samuel Moncada, al intervenir como enviado del régimen de Daniel Ortega, cuestionó al Gobierno de Argentina, a quien acusó de intervenir en los asuntos de Nicaragua junto a Estados Unidos por criticar las violaciones de derechos humanos en ese país.

Al intervenir, Miguel Díaz-Canel, cuya invitación a México ha sido cuestionada por figuras políticas de ese país y por muchos emigrados cubanosreiteró su diplomacia basada en los fármacos contra el Covid-19 fabricados en la Isla.

«Queremos reiterar la voluntad de trabajar en el marco de la CELAC en acuerdos de suministro y producción de vacunas para países interesados, como modesta contribución en el objetivo de alcanzar la pronta inmunización universal en la región», dijo el gobernante.

Lacalle Pou ha sido un duro crítico de los regímenes dictatoriales de la región. A raíz de la represión violenta contra los cubanos que salieron a protestar el pasado 11 de julio, criticó a los gobiernos de vecinos que no se pronunciaron y afirmó que quien «no lo quiera ver tendrá afinidades ideológicas muy fuertes porque a nadie le cabe duda de que Cuba es una dictadura».

Según el mandatario uruguayo, no se trata «de un tema ideológico», sino de «acción y actitud de respeto a los derechos humanos». «Eso no es ser socialista, ni capitalista, ni pro mercado, todos hemos visto a familiares y amigos de dictadores en un barco en el Mar Adriático en Europa», agregó.

Lacalle Pou también se refirió entonces a su ceremonia de asunción a la Presidencia, a la que no invitó a los gobernantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, aunque dijo que mantiene «relaciones diplomáticas con esos países».

«Cuando se me preguntó, dije: ‘no, con dictadores y gobiernos autoritarios el día de mi asunción, no'», explicó en una entrevista.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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