El nuevo líder del ELN es un histórico protegido del castrismo

Hace 30 años ya tenía documentos de identidad cubanos que lo presentaban como cooperante internacional y contaba con un apartamento en La Habana.

Antonio García, nuevo jefe de la guerrilla ELN de Colombia. EL TIEMPO

Que la renuncia de Nicolás Rodríguez Bautista, alias «Gabino», al frente del colombiano Ejército de Liberación Nacional (ELN) se haya hecho desde La Habana, no sorprendió a nadie. El sucesor de Gabino, a quien se le conoce como Antonio García, también ha gozado largamente de cobijo y protección del régimen castrista en Cuba.

Gabino alegó problemas de salud para dejar el cargo de máximo responsable del ELN, una organización originalmente guerrillera fundada en 1964, que en las últimas décadas sigue alzada en armas y dedicada a diversas actividades ilícitas en Colombia y Venezuela.

Analistas colombianos de temas de seguridad pronostican que el ascenso de Antonio García, cuyo verdadero nombre es Eliécer Chamorro Acosta, significará un endurecimiento del ELN. Este grupo armado, que se sostiene gracias al tráfico de drogas y el cobro de vacunas (pago que hacen ganaderos para que el ELN les garantice «seguridad»), tiene también en Cuba un soporte importante para su logística.

García, por ejemplo, representa el ala del ELN radicalmente opuesta a procesos de negociación con diversos gobiernos colombianos. Las negociaciones, que nunca avanzaron de forma significativa, terminaron naufragando.

Chamorro Acosta tiene 65 años. El influyente diario El Tiempo recuerda que es conocido entre los grupos guerrilleros de Colombia por ser rígido, intransigente, fundamentalista y calculador. Estuvo en los infructuosos diálogos de paz con el gobierno de Andrés Pastrana. Su posición contraria a estos procesos de negociación contribuyó a su fracaso, según recuerda el periódico de Bogotá.

«Antonio García es una persona que ha gozado de amplia protección y cobijo en La Habana. Hace 30 años ya tenía documentos de identidad cubanos que lo presentaban como cooperante internacional. Se le había asignado un apartamento en una zona céntrica de La Habana y aún en la época del Periodo Especial, Cuba no solo le proporcionaba vehículos sino también gasolina, que era un producto muy preciado», rememora un periodista colombiano que en la década de los 90 vivía en la Isla y conoció de primera mano al ahora líder del ELN.

«Estuve en varias reuniones con él a fines de 1990. Una psicóloga amiga había viajado desde Bogotá en teoría para asistir al Festival de Cine de La Habana. Esta persona, lo supe luego, en realidad era una mensajera del ELN cuyo propósito no era asistir al estreno de las películas, como me había dicho, sino sostener reuniones con Antonio García», comenta a DIARIO DE CUBA este periodista colombiano, quien por razones de seguridad pide que no se revele su identidad.

«Además de sus reuniones confidenciales con Antonio García, esta psicóloga convocó a un grupo de colombianos que residíamos en Cuba, en mi caso por razones profesionales, para que conociéramos personalmente al líder guerrillero y él nos expuso sobre los planes del ELN», precisa.

La guerrilla del ELN sorprendió el 24 de junio con un comunicado en donde anunciaba que la dirigencia tenía relevos y que Gabino dejaba de ser el máximo jefe o primer comandante. Indicó el propio Gabino que en su reemplazo quedaba Antonio García como primer comandante, como segundo comandante Pablo Beltrán, y como tercer comandante Pablo Marín.

Según la explicación que dio Gabino sobre su retiro al frente del ELN se debe a problemas de salud: «En julio del 2018, en el marco del acuerdo humanitario entre estados de Colombia y Cuba como garante, me trasladé a este país donde me encuentro en un tratamiento de salud que debo continuar».

«Históricamente el ELN ha tenido la protección de Cuba. No es de extrañar que toda la comandancia esté cobijada en Cuba, dada la diversidad y el alto número de órdenes de captura que pesan en su contra», explica el periodista colombiano.

La revista Semana tuvo acceso al expediente policial que pesa sobre Antonio García. Tiene 20 órdenes de captura en su contra. Las autoridades colombianas lo responsabilizan de homicidio, secuestro, genocidio, lesiones personales, desaparición forzada, rebelión, terrorismo y reclutamiento, entre otros delitos y violaciones de los derechos humanos.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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