Rusos en Cuba explotan en redes mientras el régimen castrista, necesitado de dólares y otras divisas a toda costa, sigue pregonando que la isla es un paraíso y “destino seguro” para quienes quieran alejarse del coronavirus

El régimen castrista, necesitado de dólares y otras divisas a toda costa, sigue pregonando que la isla es un paraíso y “destino seguro” para quienes quieran alejarse del coronavirus. Para un grupo de viajeros rusos que pagaron una estadía en Cayo Coco (Ciego de Ávila), fue precisamente lo contrario.

Ha trascendido en redes sociales y medios del país euroasiático, que se encuentran varios ingresados con la enfermedad, y otros aislados, a pesar de que en un primer momento las autoridades cubanas pretendieron esconder esto, como cuestionó ADN Cuba.

Los turistas rusos, que contrario a los funcionarios castrista, viven en el siglo XXI, hacen uso internet y han puesto en evidencia con videos y post a las autoridades de la otrora colonia soviética.

El primer vuelo de aquel país llegó a Cuba hace una semana, el 4 de noviembre. En el aeropuerto, todos los pasajeros fueron examinados de inmediato para detectar la COVID-19, a pesar de que ya se habían analizado en Rusia y dieron negativo. Pero sorprendentemente, luego de testearlos en un baño, los sanitarios cubanos determinaron que una docena de pasajeros estaban contagiados.

“Estas personas fueron enviadas inmediatamente a un hospital militar. El resto fueron puestos en cuarentena en el hotel, pero no el que pagaron, si no otro donde no hay grifo en la ducha y brota agua del tubo saliente cuando intentas abrir la ducha, donde no hay internet en las habitaciones, donde a los turistas se les negaba la comida, y cuando empezaron a dársela, en nada difería de la peor cantina rusa”, informa el medio BFM.RU.

“Estamos sentados como rehenes”, dijo una de las turistas en un video de Instagram de Tatyana Konkova, quien violó el régimen y salió a buscar donde había señal Wifi. A través de ella, los turistas en cuarentena intentaron contactar a quienes organizaron sus vacaciones.

“Hicieron una prueba [del virus], dijeron, nos van a trasladar a otro hotel, donde habrá condiciones, porque no puedo vivir así. El niño es pequeño, la comida es asquerosa. No podemos, por favor muévanos a una ubicación normal en algún lugar. Estamos dispuestos a estar aislados, pero no aquí”, denunció una de las afectadas.

Pero el guía se negó a ayudar a los turistas, incluso a explicarles lo que estaba sucediendo. La gente tampoco recibió respuesta de su operador turístico.

En los videos de los rusos “atrapados” en la isla dominada por comunistas, se quejan también de que falta el agua y nunca es caliente. A una de las rusas, le cuestionan por haber ido a Cuba con un niño en medio de una pandemia.

“¿Por qué tentaste al diablo sabes a dónde te llevaste al niño? ¿No sabías cuál es la situación de ese lugar? ¡Irresponsabilidad total! ¡Ahora llorando! ¡Perdón por el niño!”

Les negaron internet gratis, les llevaron una tarjeta de pago, pero el punto de Wi-Fi no le llega. Al cambiar a la opción de conexión por datos, ven excesivo para el equivalente a 350 rublos.

Valeria Tkachenko, autora del blog Isla de la Libertad, justificó la lamentable situación con que los turistas rusos se enfrentan a la habitual mentalidad cubana.

“El caso es que, en Cuba, en principio, hay mala Internet, y en general en los hoteles. Es raro que haya Internet en otros edificios. En cuanto a la comida que no fue a nuestros turistas, (…) me parece que simplemente [los cubanos] tenían miedo y pensaron: cuando pidan, entonces les traeremos comida”.

Lo cierto es que no había menú especial, ni recipientes, y los alimentos escasos y mal preparados les fueron entregados en un solo plato.

Tkachenko reconoce que en la industria turística estatal es normal que “los guías no presten atención, esta también es una realidad cubana”.

“Los guías ganan dinero vendiendo excursiones; por supuesto, es más interesante para ellos vender excursiones en primer lugar y luego ocuparse de todo tipo de cuestiones”, aunque esto implique cumplir mínimamente con lo prometido.

Según BFM.RU, los turistas que fueron obligados a ponerse en cuarentena deben someterse a una tercera prueba. Después de eso, podrán trasladarse al hotel que ordenaron, explicó la embajada rusa en Cuba.

También informaron que, durante la cuarentena, el número de rusos positivos al virus aumentó de 11 a 12 personas, por el contagio de un niño.

Una de las turistas, cuya hermana fue diagnosticada, ha denunciado malos procederes médicos, administración de medicamentos contraindicados y abandono de los viajeros a su suerte.

“Según la descripción de la situación, mi hermana es la que está sufriendo lo peor de todo. Desde los primeros días le advierto a la aseguradora que el interferón está contraindicado para ella, y todas las pastillas que le dan, no está claro cuáles, también son desconocidas (…) Le escribo a la compañía de seguros para que los envíen a casa de alguna manera. Nadie sabe con certeza por qué deben tratarse con estos métodos. Tiene un tumor en la cabeza, tiene problemas cardíacos. Transmiten información de que es ella quien está empeorando. ¿Qué están esperando? ¿Alguien puede contactarnos?”.

Tomado De ADNCUBA

Por

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.