El desabastecimiento hace mermar aún más los pocos productos racionados de los cubanos

Sin materias primas, el Gobierno cubano establece calendarios para la entrega atrasada de productos controlados, desde cigarros y jabón, café, hasta azúcar.

La ministra de Comercio Interior de Cuba, Betsy Díaz Velázquez. ACN

La llegada tardía de materias primas importadas, incluso ya pagadas a los proveedores, e interrupciones en los flujos de producción han incidido negativamente en la distribución de algunos renglones de la libreta de racionamiento cubana, y de otros que no están incluidos en la cuota, como los de aseo y el cigarro, pero que se venden en las bodegas también de manera controlada, admitió el Gobierno.

Betsy Díaz Velázquez, titular del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), dijo a la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN), que ante la paralización temporal de la producción de cigarros por falta de insumos que llegaron al país a finales de enero solo se pudo comercializar lo que había quedado en los inventarios correspondientes a diciembre.

«De acuerdo con los criterios o decisiones de cada territorio, partiendo de sus planes y la disponibilidad de cada provincia, en febrero debe restablecerse su distribución», declaró la ministra, quien además dejó claro que, en las actuales condiciones de escasez, «la venta de cigarros no va a dejar de regularse».

Sobre el café señaló que el 28 de enero se terminó de poner en los almacenes de las unidades de comercio mayorista los volúmenes del propio mes, es decir, comenzó tardíamente su distribución o ciclo en la red minorista, pese a que su venta en las bodegas está establecida desde el día primero.

Reconoció que en febrero ocurrirá lo mismo que en enero en cuanto a la comercialización del café, «un producto de la canasta familiar normada que tendrá un corrimiento dentro del propio mes», según palabras de Díaz Velázquez.

Respecto al aseo, dijo que también la llegada tardía de las materias primas afectó el ciclo de producción de los productos, especialmente del jabón de lavar, por lo cual en febrero es que debe completarse la distribución de la cuota correspondiente a enero. Atribuyó esta situación a «las presiones que sobre Cuba ejerce» el embargo estadounidense.

La ministra de Comercio Interior dijo, además, que debido a los problemas con la arrancada de la zafra azucarera se expenderá en las bodegas, en el actual mes, inicialmente una o dos libras de azúcar per cápita, hasta completar su entrega paulatinamente.

Admitió que esto ha provocado que, en territorios como los del oriente del país, solo se venda a la población azúcar cruda, mientras en La Habana se mantiene la refinada, «situación que volverá a su normalidad en cuanto la industria garantice las entregas establecidas para el consumo nacional».

Sobre la leche en polvo, otro renglón que enfrenta una severa escasez, Díaz Velázquez dijo que «dado sus limitados volúmenes solo se priorizan los destinados a los niños, a las embarazadas y las dietas crónicas de la infancia».

«Ya están garantizados los primeros 15 días de febrero, pero seguimos sin respaldar todas las dietas, pues no llegan al país las cantidades necesarias de leche en polvo y ello nos obliga a priorizar los grupos poblacionales que más la necesitan«, justificó Díaz Velázquez.

Finalmente dijo que se mantienen las dietas médicas, pero anunció la revisión, de conjunto con el Ministerio de Salud Pública, de todos los casos en cada territorio. Será el criterio de las autoridades sanitarias el que decidirá quiénes deben recibirlas. «Entonces se emitirá una resolución entre los dos organismos», concluyó la ministra.

Recientemente, el Gobierno negó que venda leche en polvo en las tiendas en dólares. Hizo esta declaración después de las quejas de cubanos que compraron el producto en establecimientos de La Habana.

La negación de Tiendas Caribe se agregó a una nota publicada antes por el Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria sobre los problemas para distribuir la leche destinada a los niños de hasta siete años y a las dietas médicas.

Según la empresa estatal, la distribución de la leche a los menores, la imposibilidad de darla a los pacientes con dietas médicas y la falta de café se debe a que «no disponen de financiamiento para asegurarlas» y «dificultades existentes con las navieras».

En medio de gran escasez el Gobierno cubano es incapaz de sacar adelante muchas producciones con materiales propios. Se ve obligado a importar innumerables productos con una acuciada falta de liquidez para enfrentar gastos de este tipo.

Este fin de semana la prensa oficial anunció que las frazadas de piso en Cuba podrían desaparecer de los comercios del país el próximo año debido a la escasa producción que tiene proyectada la industria local por la escasez de materia prima, lo que se debe a la falta de dinero para su importación,

Tras dos años de crisis económica los cubanos no ven el fin de las carencias, pues 2022 no parece un año en el que la Isla se vaya a recuperar del desabastecimiento y de la pérdida del valor adquisitivo de la moneda local.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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