El desabastecimiento de combustible se agrava en Cuba y el Gobierno limita aún más su venta

Las autoridades de La Habana prohíben la venta de combustible en recipientes y garrafas en plena crisis de desabastecimiento.

Colas en una gasolinera en Cuba. AFP

Tanto La Habana como otras localidades de Cuba se encuentran afectadas por serios problemas de desabastecimiento de combustible, razón por la cual el Gobierno anunció medidas encaminadas a controlar aún más la venta de gasolina y petróleo, priorizando a los automóviles turísticos.

Entre las disposiciones anunciadas por las autoridades de la capital se encuentra la limitación de la venta de combustible en los servicentros del Intermitente de Guanabo y El Arbolito, en calle 42 y 33, municipio Playa, a los automóviles rentados para el turismo, aunque estos también pueden repostar en cualquier otra gasolinera, informó Cubadebate.

Además, se suspenderá la venta de combustible en recipientes, pese a que anteriormente permitían la compra de hasta 20 litros para almacenar.

La empresa comercializadora de Combustibles, CUPET, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, informó que la distribución de combustible a las gasolineras del país se ha visto afectada por el incremento de la demanda, según un reporte del diario Granma.

Este incremento podría estar dado por la salida de circulación de la mayor central termoeléctrica del país, la Antonio Guiteras, razón por la cual las autoridades destinaron una parte considerable del combustible a los grupos electrógenos.

No obstante, la empresa cubana dijo que continuará realizando «esfuerzos» para garantizar el abastecimiento de combustible en el país.

Un reporte realizado por la agencia EFE señaló que La Habana amaneció con colas que se extendían por tres y cuatro cuadras en las gasolineras, y conductores que esperaban hasta ocho horas para poder rellenar el depósito.

Las filas en La Habana y sus alrededores comenzaron a crecer el domingo, después de que se publicara en el diario regional oficial Girón que desde ese día empezaba a racionarse el combustible en la provincia de Matanzas.

«Para la venta en depósitos autorizaremos hasta diez litros de gasolina y 20 de diésel. En el caso de que usted vaya a echarlo directo al tanque del automóvil serían 20 litros de gasolina y diésel hasta 40″, explicó entonces el coordinador de programas y objetivos del Gobierno de Matanzas, Geobel Quintero Hernández.

Lo que en la mañana del domingo eran colas de una docena de vehículos, este martes ya eran filas de decenas de automóviles. Varios conductores explicaron a EFE que estuvieron horas esperando para poder repostar.

En el servicentro de la quinta avenida con la calle 112, en el municipio habanero de Playa, surtieron en la madrugada por primera vez en cinco días, según testimonios recogidos por la agencia de prensa.

A Rodrigo, conductor de profesión, lo levantó un amigo de la cama a las 4:00AM para avisarle. Poco después esperaba en la cola, que no terminó hasta pasadas las 11:00AM

Delante tenía a un buen puñado de conductores que hacían guardia desde el día anterior. Detrás, había una fila interminable de vehículos, muchos de los cuales temían que para ellos ya no hubiese combustible.

«Solo dejaban poner 40 litros por carro. Y 20 en los porrones (garrafas)», explicó el chofer, que se llevó «el desayuno» cuando salió de su casa y acogió dentro de su vehículo a un motorista que iba delante, que era una persona mayor.

La espera se prolongó tanto que «a algunos el carro les dejó al final tirados» y otros tuvieron que escaparse unos minutos para poder ir al baño, llegando a arreglos para no perder el turno.

Rodrigo relató que incluso hubo momentos de tensión, porque quienes iban con porrones hacían una cola aparte y no tenían que esperar tanto como los automóviles.

Entonces algunos conductores de los últimos puestos de la fila fueron a por porrones para saltarse la espera. «Al final tuvo que venir la Policía«, contó Rodrigo.

Quintero alegó que, al menos en el caso de la provincia de Matanzas, la situación no se debe a un problema de escasez, sino a fallos temporales en el sistema de distribución del combustible.

Afirmó que Transcupet, la empresa estatal de suministro de combustibles, trabaja actualmente con solo el 62% de sus camiones cisterna. El resto, se entiende, están fuera de servicio.

La Agencia EFE solicitó al Gobierno cubano una explicación sobre esta situación, para conocer sus causas y alcance, pero por el momento no ha obtenido respuesta.

El problema del desabastecimiento de combustibles parece además estar afectando rápidamente a otros sectores interdependientes, como los servicios de taxis y el transporte público en La Habana.

Algunos usuarios aseguran que se ha disminuido en los últimos días la frecuencia de las guaguas en la capital —que atravesaba ya una situación precaria y objeto de críticas por las averías— y la mayoría circulan llenas.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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