Doctor Manuel Guerra visita una clínica en Miami: Di basta cubano, en tus manos está el cambio

Facebook: Manuel Guerra

El médico cubano Manuel Guerra, exiliado en Estados Unidos desde finales del mes pasado, visitó recientemente una clínica en Miami.

El joven, que fue expulsado de su trabajo por sus críticas al Gobierno, quedó sorprendido con la cantidad de medicamento disponibles en la farmacia de la clínica a la que asistió con su esposa.

«Hace unos días tuve la oportunidad de visitar una clínica. Fui con mi esposa y nos realizamos algunos estudios, todos gratuitos por cierto, y entre tantas cosas que me sorprendieron dentro de aquel maravilloso lugar que nada tiene que ver con un hospital en Cuba, ganó marcada connotación su farmacia interna», contó.

«Habían medicamentos de toda clase. Desde el analgésico más común hasta el barbitúrico menos utilizado en la práctica cotidiana, estaba allí. Todos en sus filas e hileras bien organizados, aunque esto último se dificultaba debido a la vasta abundancia de los mismos. Sentía que me saludaban cuan si estuviesen en presencia de un desconocido, pues sinceramente, de muchos de estos fármacos solo sabía gracias a la literatura y con mucho escepticismo contempla la existencia de los mismos; ya había llegado a pensar que estos formaban parte de algún tipo de leyenda o algo por el estilo», agregó.

Guerra calificó como «mal llamada potencia médica» al sistema de salud en Cuba, que lo «adoctrinó de tal forma, que estuvo a punto de resultarme normal el clásico: es que no hay o esa incómoda frase que en las farmacias de mi Cuba se ha hecho cotidiana: dicen que va a entrar tal medicamento para tal fecha».

«Pues los meses regulares pasaban y pasaban y de nuestras farmacias solo entraban y salían sus empleados, con caras tristes y largas de esperar, esperar y esperar», denunció.

«Aún no hace un año que la dictadura, en pleno pico pandémico y padeciendo la mayor crisis económica de las últimas tres décadas, importó más de 800 automóviles para el turismo, bien que podían haber aprovechado y haber traído algunos medicamentos utilizando el mismo transporte, pero claro, bien conocemos las prioridades del régimen. El caso es que mientras ellos se perpetúan en el poder, en Cuba solo pasa una cosa: la vida».

«Duele lo que sucede en mi nación, duele lo que sufren mis hermanos. Di basta cubano, en tus manos está el cambio», concluyó.

Manuel Guerra llegó a Estados Unidos a finales de marzo tras una travesía por Centroamérica.

“A Dios gracias, llegamos… Noche fría, trayecto más que complejo y el desierto de Arizona que para colmo asedia nuestra integridad física, mas no nos importa; el aire que se respira tiene aroma a libertad…”, dijo tras pisar suelo norteamericano.

El joven formó parte del grupo de especialistas de la Isla que el pasado año denunció la escasez para atender a los pacientes en los hospitales en medio de la crisis por el coronavirus en el país.

Guerra fue amenazado, detenido y asediado por la policía política en varias ocasiones por sus ideas políticas.

“En Cuba ya era libre de mente, hoy ya me siento libre en cuerpo y alma, no logro dejar de pensar en el porvenir de mi nación, en el mañana de mis hermanos. No me fui de Cuba ni ella de mí, ahora, por el momento, vivo un poco más lejos pero mi pensamiento permanece en mi tierra, junto mis raíces. Por una Cuba inclusiva, plural y democrática, con todos y para el bien de todos”, aseguró el especialista.

TOMADO DE CUBITANOW

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