Doctor cubano cuenta las desgarradora historia de la pérdida de sus padres: Nos separaron para siempre

Foto: Miguel Ángel Ruano/ Facebook

El doctor Miguel Ángel Ruano Sánchez ha contado su desgarradora historia para dejar claro que nunca perdonará al régimen por el dolor causado a su familia.

Ruano Sánchez reside fuera de la isla y ha practicado la medicina por más de 25 años, desde que se fue de Cuba no ha podido regresar y tuvo que soportar desde lejos la muerte de su madre y su padre, a los días de hoy no ha podido rendir el mínimo tributo de un hijo: poner una pocas flores en el sitio de descanso final de sus progenitores.

Miguel Ángel Ruano decidió contar lo que ha sufrido por su derecho a pensar diferente, para aclarar a quienes le critican por su fuerte campaña contra el régimen: “lo mío es contra el desgobierno asesino de la isla cárcel y Cuba no es su gobierno”, advierte.

La historia de este doctor cubano demuestra el ensañamiento de la seguridad del Estado contra quienes se oponen al poder, tal es así que Ruano Sánchez no salió de Cuba por ninguna vía ilegal y ni siquiera abandonó una misión: “salí legal y tras castigo de 5 años sin ejercer en Cuba para dejarme salir, poder migrar y ayudar a los míos” cuenta en redes sociales.

La primera gran pérdida de este médico cubano fue su padre: “él murió hace dos años, resistió 35 años un cáncer y murió esperándome, murió de tristeza por no poder volver a ver a su hijo que hizo médico con sacrificio, comprándome desde los libros y uniformes, hasta la comida y mí sustento durante mis estudios, un padre ejemplar”.

El momento del intento fallido por ingresar a Cuba descrito por Miguel Ángel es de lo más doloroso que pueda soportar un ser humano: “no me dejaron entrar a Cuba a verlo en la funeraria, en su lecho de muerte solo porque pienso diferente y enfrento a la dictadura que tanto daño me hizo y me sigue haciendo”, dice.

“Nos separaron para siempre y no hubo ni un beso, ni un abrazo más entre nosotros, se me fue sin poder recibir la atención de su hijo médico cuando se agravó su enfermedad, mí adiós fue a 300 kilómetros de él, en un aeropuerto del que no pude traspasar sus enormes puertas esa terrible noche en el José Martí de La Habana rodeado de agentes de migración del Minint que me decían: ‘eres regulado, no puedes pasar’”, dijo el cubano que según expone les explicó mil veces sobre el fallecimiento de su padre pero “le voltearon la cara”.

A su madre la perdió el 14 de diciembre pasado “clamó por mí, me llamó a toda hora durante sus últimos días de vida, durante sus últimas horas, prometió esperarme y no resistió, se me fue mi madre amada y tampoco pude despedirme de ella”, explica.

Ruano agradece a sus vecinos que cuidaron de sus padres porque el gobierno cubano ni siquiera le permitió sacarlos del país.

“Nunca les emitieron el pasaporte que tantas veces solicité y además me negaron en castigo y venganza despedirme, darles el último adiós a mis viejitos de 87 y 88 años”, dijo señalando que ha sido acusado por la seguridad del Estado de ser un peligro para el gobierno solo por pensar diferente.

TOMADO DE CUBITANOW

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