Discriminación: Colas por sexo para comprar alimentos en Santiago de Cuba

“Las ‘innovaciones’ que se están viendo en las colas para adquirir los alimentos no tienen parangón”

En Santiago de Cuba organizan la cola dividiéndola en dos: una para hombre y otra para mujeres. (Foto ilustrativa: Periódico Cubano)

Un nuevo capítulo de discriminación por género parece abrirse en Cuba, específicamente en la provincia de Santiago de Cuba, donde hombres y mujeres hacen colas diferentes para comprar alimentos.

Así lo denunció la ciudadana Herminia Casas Carbonell en la sección “Acuse de Recibo”, del diario oficialista Juventud Rebelde. La “novedosa iniciativa” fue puesta en práctica en el agro ubicado en la calle Santa Rita, esquina a Carnicería, en la ciudad de Santiago de Cuba.

“Sí es humano dejar pasar delante a los impedidos, las embarazadas o mujeres con niños de brazos. Pero imagínese si hay que dejar pasar delante a los hombres que llegan frescos como una lechuga, cuando una mujer se ha pasado tiempo esperando por su turno. Lo correcto es que compre primero quien llega primero, sea hombre o mujer”, señaló Casas Carbonell.

La medida, además de injusta, es discriminatoria y va contra todos los preceptos de igualdad de género que el gobierno cubano dice defender. Lejos de contribuir a la organización de la cola, produce desconecto y una posición desfavorecedora para las mujeres.

“Las ‘innovaciones’ que se están viendo en las colas para adquirir los alimentos no tienen parangón”, escribió el periodista José Alejandro Rodríguez, a cargo de la sección “Acuse de Recibo. Hasta el momento, las filas eran organizadas a través de los tickets, entregados tras largas horas de espera y carnet de identidad en mano, pero la nueva idea supera todos los límites.

¿Qué objetivo tendrían quienes decidieron dividir a los hombres de las mujeres en las colas? ¿De qué manera esto podría favorecer el orden? Es un sin sentido al que muy pocos encontrarían justificación, pero que a alguien le resultó interesante. Habría que esperar un pronunciamiento por parte de la entidad “impulsora”, que probablemente no llegará.

Además de la escasez de alimentos y los altos precios, las largas filas son parte de la rutina de los cubanos para acceder a los productos. Ni las personas mayores escapan de ellas; hasta para adquirir los medicamentos deben pasar horas de pie antes de entrar a una farmacia y, si hubiese, comprar el fármaco que, en la mayoría de los casos, deben tomar de forma permanente.

TOMADO DE PERIODICOCUBANO

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

%%footer%%