Mark Esper / Donald Trump

Altos cargos de la cúpula civil del Pentágono presentaron su renuncia después de que el presidente Donald Trump despidiera a Mark Esper, secretario de Defensa de Estados Unidos.

El despido de Esper tuvo una evidente repercusión que llevó a la renuncia varios funcionarios del Pentágono, entre ellos James Anderson, subsecretario en funciones de Defensa para Política; Joseph Kernan, subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad  y la jefa de Gabinete de la Secretaría de Defensa, Jen Stewart.

El lunes Trump despidió de modo sorpresivo a Mark EsperLo informó en sus redes sociales, donde indicó además que Christopher Miller se convertiría en secretario interino “con efecto inmediato”.

“Me complace anunciar que Christopher C. Miller, el muy respetado director del Centro Nacional contra el Terrorismo (confirmado por unanimidad por el Senado), será secretario de Defensa interino, con efecto inmediato”, fueron las palabras de Trump en la red social Twitter.

Trump dejó claro en su hilo de Twitter que se trataba de un despido. “¡Chris hará un GRAN trabajo! Mark Esper ha sido despedido. Me gustaría agradecerle por su servicio”, concluyó el presidente.

James Anderson, subsecretario en funciones de Defensa para Política, presentó su carta de renuncia este miércoles a Trump. Su salida se hizo efectiva de inmediato. Fue sustituido en sus funciones por Anthony Tata, también funcionario de alto rango de la institución.

El nuevo jefe de Gabinete del Departamento de Defensa será Kash Patel, quien ha trabajado en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y es defensor de las causas del Gobierno de Donald Trump, lo que se ha interpretado como un mecanismo de la actual administración para fortalecer su poder en la cúpula del Departamento de Defensa.

Este es el puesto más importante reservado para los civiles en el Pentágono ya que es la persona que coordina la agenda del secretario de Defensa.

Por su parte Anthony Tata, trabajará como el máximo responsable de política del Pentágono. El Mundo señala que el verano pasado este funcionario fue rechazado para el puesto en el Senado por sus comentarios islamófobos y conspiratorios.

La relación entre el presidente Donald Trump y su exsecretario de Defensa, Mark Esper, tenía problemas desde hacía ya varios meses. CNN asegura que Esper llegó a preparar una carta de renuncia y había declarado que no apoyaba el uso de tropas en servicio activo para sofocar las protestas a gran escala en Estados Unidos provocadas por la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía.

Estas declaraciones contradecían los criterios del presidente estadounidense y como tal no fueron bien recibidas en la Casa Blanca. Trump y el asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, no veían a Esper comprometido con la visión del presidente para el ejército.

Tomado De CIBERCUBA

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