Díaz-Canel: “No me arrepiento ni me arrepentiré del llamado que hice el 11 de julio al pueblo a salir a las calles a defender la Revolución”

El presidente Miguel Díaz-Canel se ha referido por primera vez al polémico llamado del 11 de julio, cuando pidió a sus partidarios que salieran a las calles a “defender” la Revolución.

“Convocamos a todos los revolucionarios a que salgan a la calle, donde se van a producir estas provocaciones y enfrentarlas con decisión (…) La orden de combate está dada, a la calle los revolucionarios”, dijo entonces el mandatario, en un agitada alocución que fue televisada en cadena nacional cuando se producían las manifestaciones masivas contra el Gobierno más grandes registradas desde 1959 en la isla.

“No vamos a entregar la revolución. Tienen que pasar por encima de nuestros cadáveres si quieren enfrentar la revolución. Estaremos en las calles combatiendo”, sentenció entonces Díaz-Canel, provocando con estas palabras una ola de enfrentamientos en las calles entre los que se manifestaban en su contra y las fuerzas del orden y brigadas de respuesta rápida que fueron convocadas de forma urgente por las autoridades para intentar aplacar las protestas.

Este llamado de combate le ganó una oleada de críticas al gobernante cubano, y muchos lo vieron como una incitación a la violencia contra manifestantes pacíficos que exigían sus derechos y pedían libertad a gritos, después de seis décadas de represión.

Desde entonces, aunque el consenso ha sido pedirle a Díaz-Canel que ofrezca unas disculpas públicas por esto, el mandatario había guardado silencio hasta esta semana, cuando se reunió con un grupo de los más reconocidos periodistas oficialistas del país para conocer sobre su sentir después del 11 de julio.

En el encuentro, el presidente fue cuestionado por una periodista, que le dijo que él mismo había reconocido que se pedirían disculpas “allí donde se hubiera cometido un exceso, donde existiera un error o una persona afectada en los sucesos del 11”.

“Nada puede dañar más a este país que una injusticia o un exceso que no se asume en voz alta, un error que no se repara, más en circunstancias que involucran a mucha gente joven”, le advirtió al mandatario la joven periodista Lirians Gordillo Piña.

Sin embargo, como gato boca arriba sacó las garras el presidente, y dejó claro que de su boca jamás saldrán unas palabras de arrepentimiento.

“Hice un llamado al pueblo aquel día porque me pareció que era lo correcto, de lo cual no me arrepiento ni me arrepentiré, porque había que defender contra manifestaciones que no eran para nada pacíficas”, advirtió.

A pesar de esto, reconoció que si hubo “excesos” por parte de las fuerzas del orden público, aunque aseguró que “cuando se terminen las investigaciones” los que se hayan visto involucrados en estas actitudes también responderán ante la ley.

“Yo les puedo decir que con alguien, en un situación muy compleja, pudo cometerse algún exceso, pero cuando se terminen las investigaciones se explicará, pero aquí no hay nadie desaparecido ni torturado”, aseveró.

TOMADO DE CUBACUTE

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