Díaz-Canel llega a Turquía, tercera parada de su gira en busca de auxilio

Acompañan al gobernante cubano Ricardo Cabrisas, Alejandro Gil, Bruno Rodríguez, entre otros ministros.

Llegada de Miguel Díaz-Canel a Turquía. ESTUDIOS REVOLUCIÓN

Miguel Díaz-Canel arribó en la madrugada de este miércoles a Turquíatercera parada de una gira internacional con la que el propio gobernante reconoció busca auxilio para acabar con los apagones que agobian desde hace más de un año a los cubanos.

Al informar sobre la llegada de Díaz-Canel al país euroasiático, el portal estatal Cubadebate destacó que las visitas responden a las invitaciones oficiales cursadas por los líderes de esas naciones, en referencia a Argelia y Rusia, puntos previos de la gira, además de Turquía y de China, próximo destino del gobernante.

Díaz-Canel llegó a Turquía acompañado por los viceprimeros ministros Ricardo Cabrisas y Alejandro Gil; el canciller Bruno Rodríguez, y los ministros de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Energía y Minas, y Salud Pública.

El gobernante turco Recep Tayyip Erdogan viajó a Cuba por última vez en 2015. Desde entonces, se ha sostenido un amplio avance en las áreas de comercio e inversión, turismo y transporte aéreo, entre otras, indicó el medio estatal Trabajadores.

El pasado 15 de noviembre llegó a La Habana la séptima central de energía flotante, arrendada a la empresa Karadeniz Holding, con sede en Turquía, cuyo objetivo es suministrar megavatios adicionales al sistema electroenergético nacional, sumido en constantes roturas por la obsolescencia de sus instalaciones y equipos, y necesitado de inversiones desviadas por décadas a otros sectores.

El sector electroenergético es uno de los «temas esenciales» anunciados por Díaz-Canel en Twitter para ser abordados durante su gira.

En palabras del gobernante cubano, la gira «responde a las prioridades políticas y económicas de Cuba, así como a los esfuerzos por aliviar los efectos de una crisis pospandemia que agobia a todo el mundo». Díaz-Canel se quejó de que, en el caso de Cuba, «se agudiza por los efectos del bloqueo de Estados Unidos».

En Argelia, el gobernante consiguió la cancelación de todos los intereses pendientes de la deuda de Cuba y el aplazamiento de su reembolso «hasta nuevo aviso», por parte del presidente Abdelmadjid Tebboune.

Con su visita a Rusia, Díaz-Canel rompió el aislamiento internacional en que se encuentra el mandatario Vladimir Putin por la invasión a UcraniaEsta limpieza de imagen no sería gratuita y el gobernante cubano podría cobrarle a su anfitrión intereses económicos, principalmente, petróleo.

Previo a la llegada de Díaz-Canel a Rusia, en la reunión intergubernamental bilateral, el Ministerio de Economía ruso había informado que uno de los objetivos de la visita del gobernante cubano es poder llegar a acuerdos para el suministro a la Isla de hidrocarburos, fertilizantes y trigo.

Díaz-Canel reconoció que los suministros de hidrocarburos son fundamentales para restaurar las centrales eléctricas y acabar con los crónicos apagones que atormentan a los habitantes de la Isla, y que él prometió que cederían antes de fin de año.

Después de tres días de espera en Moscú, finalmente Díaz-Canel y Putin se encontraron este martes luego de que el cubano interviniera en la Duma rusa. Allí, Díaz-Canel respaldó al mandatario ruso en su guerra en Ucrania, volvió a acusar a Estados Unidos y a la OTAN de generar el conflicto y, al mismo tiempo, demandó «lograr el desarrollo pleno» de los vínculos económico-comerciales entre Moscú y La Habana. En palabras de Díaz-Canel, esto último es tema «pendiente». 

Díaz-Canel también aseguró a Putin, que La Habana y Moscú tienen como enemigo común al «imperio yanqui».

Dichas declaraciones tuvieron lugar, paradójicamente, mientras Washington dialoga con La Habana sobre diversos asuntos y reanuda intercambios de alto nivel, empresariales y comerciales.

Los dos aliados además inauguraron el anunciando monumento a Fidel Castro, una estatua de bronce de tres metros de altura colocada en la plaza de Moscú que lleva el nombre del difunto dictador. La obra costó a la Sociedad Histórica Militar de Rusia 20 millones de rublos (unos 333.000 dólares).

TOMADO DE DIARIODECUBA

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