Díaz-Canel intenta matar dos pájaros de un tiro: justificación para las tiendas en MLC y los apagones en Cuba

Dice que lo recaudado en las cuestionadas tiendas sirve para la reparación de termoeléctricas averiadas y pide ahorro y solidaridad a los agotados cubanos.

Díaz-Canel el jueves hablando sobre crisis energética en Cuba. CUBADEBATE

El gobernante Miguel Díaz-Canel dijo el jueves en una comparecencia radio televisada por la crítica situación del sistema electro energético en Cuba que el Gobierno está reparando termoeléctricas gracias a lo recaudado en las cuestionadas tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) y a los pocos turistas que han llegado a la Isla.

Díaz-Canel ha tenido que dar la cara por los duros cuestionamientos que está recibiendo en las últimas semanas de los cubanos, asfixiados por los prolongados apagones, que han venido a hacer aún más precaria la vida de escaseces y dificultades en Cuba.

«¿En qué estamos trabajando? Del poco financiamiento del que hemos podido disponer en los últimos dos años, que ha venido del turismo aún en un nivel muy bajo y de lo recaudado en las ventas en las tiendas en MLC, se ha utilizado algún capital para comprar combustible y poner decenas de millones ahora en funciones de los mantenimientos«, dijo Díaz, según un resumen de la intervención publicado por el portal Cubadebate

«Ese dinero se está trabajando y controlando. Se han contratado todo un grupo de reparaciones y mantenimientos que nos deben conducir a una estabilidad en los próximos meses, incluyendo los que están más cercanos en estos días», añadió.

A cuestionamientos de la población de ¿por qué no se han hecho nuevas inversiones en termoeléctricas?, Díaz-Canel justificó que «es sumamente costosa para el país y demora años».

«De inmediato no se logra montar una termoeléctrica. Lleva entre cuatro y cinco años de inversión. No obstante, (el Gobierno de) Cuba está haciendo con un país amigo (no precisado) una negociación para disponer de tres, quizá cuatro, nuevos bloques de generación; pero no es una inversión de la cual podamos disponer de inmediato», afirmó.

Díaz-Canel dijo que por ese motivo en los dos últimos años se ha recurrido a las plantas móviles de generación de energía. 

El gobernante culpó de los consecutivos y prolongados apagones a los picos de consumo y volvió a pedir ahorro a la población y «solidaridad».

Según Díaz-Canel, fuera del horario pico, funcionando el sistema en toda su capacidad, «no hay situaciones de déficit para el país y tampoco peligro de que pueda fracturarse este sistema porque el combustible es cubano«. 

«Pero estas plantas, como sistema electromecánico, sufren averías y roturas que no siempre se pueden predecir. Necesitan mantenimiento, porque trabajar con crudo nacional requiere mantenimientos«, insistió.

«En el país hay casi cuatro millones de viviendas, si solo tres millones apagaran un bombillo de 20 watt que puede estar innecesariamente encendido, eso representaría inmediatamente una potencia de 60 megawatt», dijo.

Díaz-Canel volvió a culpar de la actual situación al embargo: a las «roturas y falta de mantenimiento acumulado debido a los problemas de financiamiento, sobre todo asociados a las limitaciones impuestas por el bloqueo».

Admitió que también incide el déficit de combustible, pero lo atribuyó «a la persecución financiera».

Díaz-Canel dijo que hay decenas de personas trabajando «para evitar que el verano tenga más afectaciones».

El gobernante ha sido duramente cuestionado en los últimos días por madres y padres cubanos tras la contundente denuncia pública de la joven Amelia Calzadilla de la miseria con que se vive en la Isla. Calzadilla señaló a los altos dirigentes por situaciones que hacen más difícil la convivencia familiar.

En una reciente reunión Díaz-Canel prometió una solución, aunque «lenta», a la «situación tan adversa» en Cuba y recurrió a varias consignas para abordar la crisis energética e intentar aplacar el malestar del pueblo. Durante los últimos días se han producido protestas en varias provincias, la más contundente en Camagüey, donde decenas de estudiantes exigieron a ritmo de conga: «pongan la corriente, pinga».

El descontento por los apagones también se hizo patente en los pueblos de Bauta, Artemisa, y Camajuaní, Villa Clara, donde aparecieron pintadas en paredes públicas con la frase de «Díaz-Canel singao».

TOMADO DE DIARIODECUBA

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