Desgarrador mensaje de la madre de joven fallecido en el incendio en Matanzas: Ojalá el cielo tuviera ventanas

Foto: Facebook

La madre de uno de los jóvenes fallecidos en el incendio de la Base Supertanqueros de Matanzas compartió un desgarrador mensaje en sus redes sociales, a tres meses del trágico suceso.

Vivianne Pérez De Prado López es la madre de Leo Alejandro Doval Pérez de Prado, un joven de 19 años que cumplía el Servicio Militar Activo.

Egresado del IPVCE Carlos Marx, en Matanzas, Leo Alejandro entraría a estudiar la carrera de Medicina luego de acabar el Servicio Militar. El joven soñaba con ser neurocirujano.

Sin experiencia alguna como bombero, lo llevaron a las labores en la Base de Supertanqueros de Matanzas donde se reportaba un incendio de grandes proporciones.

Más de una decena de personas perdieron la vida, entre ellos varios jóvenes que cumplían el SM.

«Ojalá el cielo tuviera ventanas», escribió Vivianne junto a una foto con su hijo, al que llama «ángel terrenal» y «mi pequeño gran héroe».

«Hay noches muchas noches, en que se me juntan todos tus recuerdos, y se convierten en lágrimas. Hay muchos momentos en que me parece oír tu voz llamándome, mami, y muchas veces en los que siento el olor de tu perfume en la brisa Y a veces escucho tus pasos andando por la casa. Y el llavín de la puerta sonar cuando llegabas de sorpresa para estar un ratico conmigo antes de irte con tu novia», escribió.

«Son muchos los momentos en que tu abrazo seria mi alivio en el dolor y vacío que tengo en mi alma desde que te arrancaron de mi lado. Me acuesto en tu cama, en tu lado específicamente para tratar de sentirte, y quedar dormida ahí contigo a mi lado como cuando eras más pequeño», agregó.

«En cada amanecer te extraño, me dueles, eres como un vacío en el pecho en la mitad de mi alma que es tuya y que nada llena, un dolor que no acaba, tu ausencia es insoportable y difícil de entender y aceptar es como una piedra pesada en mi corazón.

Son tantos los deseos de olerte de besarte de apretarte fuerte como me gustaba hacer cuando te tenía conmigo de complacerte en todo lo que te hacía feliz de escucharte y de verte sonreír».

«Son tantos los deseos de verte, que OJALÁ EL CIELO TUVIERA VENTANAS por las cuales te asomaras, y yo entonces poderte gritar: » Te extraño y te amo mi niño pequeño.

Y así los dos sonriéramos al menos un ratico. Como te extraño mi eterno médico mi pequeño gran héroe!!!», concluyó.

TOMADO DE CUBITANOW

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

%%footer%%