Una holguinera denunció que un grupo de trabajadores de su pueblo en Mayarí, laboraron en Ciego de Ávila y al regresar no les hicieron pruebas para detectar la presencia de la COVID-19. Ciego de Ávila es uno de los epicentros de la enfermedad en la Isla

Una holguinera denunció que un grupo de trabajadores de su pueblo en Mayarí, laboraron en Ciego de Ávila y al regresar no les hicieron pruebas para detectar la presencia de la COVID-19. Ciego de Ávila es uno de los epicentros de la enfermedad en la Isla.

La pandemia del nuevo coronavirus ha generado incertidumbre y temor, especialmente cuando existen muchos casos asintomáticos y es altamente probable la importación de casos de un territorio a otro. En este caso específico, Lerida Lima escribió su preocupación en la página oficial del gobierno de Holguín:

“En este pueblo de Nicaro en el municipio de Mayarí, una guagua de trabajadores fue a trabajar a Ciego de Ávila prestando servicios por la empresa Comandante Rene Ramos Latour y se pasaron un mes allá, ahora regresaron sin habérseles hecho ninguna prueba. Pero al llegar a nuestra provincia de HOLGUÍN Tampoco se les hizo NINGUNA PRUEBA ni se les aisló y fueron a sus casas. Algunos fueron al policlínico de su área de salud y no tienen medios para hacerles dichas pruebas. Esto nos está preocupando mucho a los habitantes de esta localidad”.

Su inquietud publicada varios días atrás, fue respondida ayer 5 de octubre por alguien que se hace llamar Dra. Katia Maria Ochoa Aguilera. En su respuesta Ochoa Aguilera afirma que no está indicado practicar PCR a los viajeros nacionales o trabajadores cuando salen de sus provincias.

A pesar de lo insólito que parezca esto no es extraño que suceda en el país surrealista que vivimos los cubanos. Para agudizar los temores de quien pueda leer la respuesta de Ochoa Aguilera, esta dice que “al llegar a su provincia, no hay que aislar en Centros de aislamiento sino en sus viviendas, corresponde realizar la vigilancia epidemiológica diaria por el Consultorio médico de la familia por 10 días y el ingreso oportuno ante la aparición de síntomas”.

La alarma de los habitantes de Nicaro no es infundada. Todos están ahora expuestos a contraer el virus si alguno de los trabajadores lo porta, precisamente por la ineficiencia del régimen para aislar a los implicados, que quedándose en sus hogares pueden contagiar a sus familias y ante cualquier descuido aparecer otro nuevo brote.

En Holguín, en semanas anteriores, más de 600 personas estaban aisladas por ser contactos directos o sospechosas de portar el nuevo coronavirus. La provincia posee un total de 18 centros de aislamiento para estos casos.

El pasado 21 de septiembre trascendió que la sede Celia Sánchez Manduley de la Universidad de Holguín, fungiría como un nuevo centro de aislamiento para casos sospechosos de COVID-19 ante la llegada de un posible rebrote a la provincia.

Con anterioridad ya se había creado otro centro de aislamiento en la sede Manuel Fajardo de la misma universidad, para los enfermos o sospechosos de coronavirus.

Por su parte, Ciego de Ávila es uno de los territorios más afectados e incluso el régimen reconoce que la situación se ha salido de control allí. Sin embargo, la dictadura sigue fomentando el arribo de turistas a los cayos cercanos a Ciego de Ávila.

Asimismo, el régimen tuvo que aceptar que en el centro penitenciario provincial de Ciego de Ávila, conocido como Canaleta, hay un brote de coronavirus que involucra a varios trabajadores y población penal. Así lo publicó un texto del diario estatal Invasor.

Durante los últimos días Ciego de Ávila había reportado pocos casos; este 6 de octubre vuelve a ser noticia con 26 de las 38 incidencias informadas en el parte diario; todas pertenecen al municipio cabecera. Ciego de Ávila tiene la tasa de infección más elevada del país. Durante el parte de las autoridades sanitarias informaron un nuevo fallecimiento.

Tomado De ADNCUBA

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