Denuncian enorme basurero en el municipio San Miguel del Padrón

“Ya no hay quien viva en esta aldea, que hace el famoso Poder Popular del Municipio más malo de La Habana”

Además del mal olor, el basurero ha provocado el aumento de mosquitos y roedores en el lugar donde se encuentra. (Foto: Luis Lacosta-Facebook)

“¿Hasta cuándo?”, se preguntó Luis Lacosta, exdirector de arte en el ICAIC, al denunciar en sus redes sociales un enorme basurero en el municipio San Miguel del Padrón, en La Habana.

“Mosquitos, roedores, pestilencia”, genera la acumulación de desechos en una esquina, donde se observa un contendedor tirado en el suelo y otros dos rebosantes de basura. Por las imágenes es posible advertir que hace semanas los trabajadores de comunales no pasan por allí.

Según denunció Lacosta ese lugar es el “preferido de buzos” y no descarta que haya ejemplares de caracol africano. “Ya no hay quien viva en esta aldea, que hace el famoso Poder Popular del Municipio más malo de La Habana, ¿de todos los cubanos?”.

En los comentarios del post, un internauta le sugirió al denunciante permutar. Sin embargo, diseñador escenográfico, de vestuario y de iluminación consideró poco apropiada esa respuesta.

“No tengo por qué permutar, es una gran casa propia y de seguro tú también protestarías a no ser que no te guste protestar ante lo mal hecho”, escribió Luis Lacosta, quien en numerosas ocasiones ha denunciado el mal estado de los espacios públicos en La Habana.

Al igual que la mayoría de los cubanos, el exdirector de arte en el ICAIC encuentra millones de dificultades para enfrentar la vida en la Isla. Una de ellas es la reparación de su vivienda, la cual le es imposible asumir con su pensión de jubilado.

“Llevo más de dos años tratando de arreglar la cubierta de mi casa, la cual se encuentra en mal estado sin lograrlo con mis pocos ahorros”, contó hace un tiempo en su muro en Facebook. “La situación es que las filtraciones inciden sobre las camas, la mesa de la computadora que está para protegerla cubierta con un nylon, los libros y todos los archivos que considero de gran valor patrimonial, que ahora me encuentro trasladándolos a buen recaudo”.

En ese momento, y a sus 80 años, confesó estar desesperado. “Me he dirigido a los organismos para los cuales he trabajado y sigo colaborando, para que me ayuden con esta reparación, desgraciadamente hasta estos momentos no he tenido respuesta”.

Luis Lacosta nunca pensó que pasaría por una situación como la que ahora enfrenta, “después de haber trabajado más de 62 años en el sector de la cultura”. Dijo que tras analizar la palabra desesperación, entiende “por qué tantas personas se quitan la vida en el ocaso de esta, por no tener solución a sus conflictos”.

TOMADO DE PERIODICOCUBANO

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