Denis Solís: ‘Seguiré exponiendo con mi música la maldad del régimen cubano’

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‘Para el régimen los presos no valen nada. No son tratados como seres humanos, sino como perros’, dice el rapero contestatario en entrevista con DIARIO DE CUBA.

El rapero contestatario Denis Solís. W. FERNÁNDEZ CUENCA DIARIO DE CUBA

El encarcelamiento del artista cubano Denis Solís González, miembro del Movimiento San Isidro, fue un catalizador para que esa organización independiente incrementara sus denuncias y sus protestas contra el régimen de disímiles maneras, dándose a conocer en toda Cuba y a nivel internacional.

Este rapero contestatario fue liberado el 11 de julio tras ocho meses de prisión en medio de inéditas protestas masivas contra el Gobierno en decenas de localidades del país. Recibe a DIARIO DE CUBA sin camisa. En su pecho lleva tatuadas las palabras «Cambio» y «Cuba».

¿Cómo ocurrieron los sucesos que llevaron a tu detención y enjuiciamiento sumario?

Yo siempre había actuado solo contra el régimen, y de esa manera siempre me había visto y estudiado la Seguridad del Estado, pero cuando decidí vincularme al Movimiento San Isidro la estrategia de ellos fue dar un paso más allá, buscar la manera de neutralizarme. Para ello realizaron un simulacro.

Por internet me escribió una persona convocándome a llevar un ramo de flores a la estatua de José Martí en el Parque Central habanero. En principio, acepté la propuesta, pero luego nunca me llegó el dinero para poder comprar ese ramo de flores. Ahí me di cuenta de que la persona que me había contactado era un agente de la Seguridad del Estado.

Al día siguiente me llega una citación policial a la cual no asisto; entonces es que viene el policía y entra en mi casa sin ningún permiso a insistir en que debía ir a la unidad. Todo esto ocurre a principios de noviembre del pasado año.

El día 9 de ese mes, cuando salgo a la calle y apenas he caminado dos cuadras, es que me secuestran y me llevan para la estación policial. Una vez allí, tres hombres fornidos me dan muchos golpes. Mientras me golpeaban, me decían que era para que aprendiera «a respetar a la Policía revolucionaria».

Al día siguiente, me trasladan para el Vivac (centro de procesamiento penal) y me informan que sería enjuiciado por desacato. El juicio duró media hora. Solo estábamos el policía que había entrado a mi vivienda y yo. Al declarar en ese juicio, dije que sabía que todo era una farsa y que quien debía vestir la ropa de preso era el policía por haber allanado mi domicilio sin orden judicial.

Háblanos de tu estancia en prisión, ¿cómo fueron esos meses y qué tratamiento recibiste de los carceleros?

Una vez termina el juicio me llevan para la prisión de Vallegrande. Los primeros días estuve en una celda solo. Allí te das cuenta de cómo maltratan a los presos; para el régimen no valen nada, no son tratados como seres humanos, sino como perros. En una ocasión me quitan el derecho a las llamadas telefónicas porque hablé con el rapero Maykel Obsorbo, algo que ellos consideraron una indisciplina grave.

El 2 de diciembre me trasladaron para la prisión del Combinado del Este. Ese viaje fue con las manos y los pies atados. Le dijeron al resto de los presos que llegaba «un hombre extremadamente peligroso» y que «debían tener mucho cuidado» conmigo. Lo hacían con el objetivo de crearme problemas entre el resto de población penal.

En el Combinado del Este, cada vez que realizaba una llamada telefónica tenía a otro recluso al lado que escuchaba para informar sobre mi conversación. El día antes de mi liberación, la Seguridad del Estado me trasladó con la cabeza hacia abajo y esposado por más de una hora hacia una casa en la playa de Guanabo con todas las comodidades, para supuestamente mostrar que ellos no son tan malos.

Al día siguiente me dejaron cerca de mi casa y me amenazaron con que podía volver a caer en prisión si me veían en alguna manifestación o algo así.

Mi familia todos estos meses de prisión ha tenido vigilancia y acoso por parte de vecinos.

¿Cómo se ve Denis Solís a partir de ahora?

Mi arma contra la dictadura es mi música y mis convicciones. Varios de mis hermanos del Movimiento San Isidro están presos y quiero alzar mi voz para pedir por su libertad y la de todos los presos políticos.

Seguiré con mi música, componiendo, al lado de mis hermanos del Movimiento San Isidro para exponer la maldad de este régimen.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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