¿Debemos agradecer porque nos quieran alimentar con tripas y croquetas?

“Si soy un ingrato, un malagradecido, un parásito que no aporta nada a la sociedad por reírme de los desaciertos de nuestros dirigentes, entonces sí, lo soy”, aseguró un cubano en las redes sociales.

A raíz de las declaraciones en la Mesa Redonda, principal programa televisivo donde la dictadura se burla del pueblo y destila su propaganda, del Ministro de la Industria Alimentaria (Minal), Manuel Santiago Sobrino Martínez, quien habló de “logros” y proyecciones de la entidad que con tan poca fortuna comanda, se ha desatado un fuerte debate en redes sociales.

Indignados por los recientes planes del régimen, que para alimentar al pueblo prometió gallinas “decrépitas” y tripas de reses y cerdos, varios usuarios han publicado en Facebook críticas, cuestionamientos, memes, denuncias…

A su vez, la manada de ciberclarias castristas, en su papel de defensores de lo indefendible, han ido intentando aguar críticas, y poner en plan “víctimas de acoso” a los funcionados emplazados por ineptos y sus defensores.

Por su parte, el usuario identificado en Facebook como Manuel Alejandro, compartió en su perfil las opiniones de Joany Rojas Rodríguez, resumidas bajo el título de “Nosotros los malagradecidos”.  

“A raíz de la Mesa Redonda en la que intervino el Ministro de la Industria Alimentaria, se han desatado en el ámbito social cubano, y en las redes, críticas, comentarios, burlas, memes, en fin, lo habitual cuando una figura pública mete la pata hasta el fondo y su repercusión va más allá de su figura, ya que estos hechos suelen traer a la palestra otros que en circunstancias normales permanecen ocultos bajo la sombra feliz del silencio”, inició Rojas Rodríguez sus comentarios.

Agregó: “Los cubanos tenemos una idiosincrasia moldeada por las penurias y el carácter alegre que nos distingue. El choteo forma parte natural de nuestra cultura y nos ha ayudado a sobrevivir en los peores momentos, ya sea individual o colectivamente. Hasta en los velorios se hacen chistes”.

“Sin embargo, en estos días, luego de la transmisión de la susodicha Mesa Redonda y todo lo que desató, en algunos medios oficiales, se ha juzgado de ingratos, parásitos, malagradecidos, y hasta de pagados por el enemigo, a todos aquellos que en las redes se han reído de la aparente incapacidad y falta de preparación del compañero ministro, y digo aparente porque siempre hay que dar el beneficio de la duda. Desde siempre los cubanos hacemos chistes a costa de nuestros dirigentes, y nos hemos reído de sus inconstancias y desaciertos. La diferencia es que ahora podemos exteriorizarlo en las redes sociales, que para mal o para bien llegaron para quedarse”, continúo.

¿Acaso no basta con las penurias y miserias que estamos pasando? ¿También debemos rendirle culto a la mediocridad, la falta de lucidez, la mala gestión y la caduca verborrea de justificarlo todo con el asedio del bloqueo? ¿Debemos sentirnos agradecidos por eso? ¿Debemos sentirnos agradecidos porque nos quieran alimentar con tripas y croquetas? En los países desarrollados también se fabrican embutidos para perros y gatos. ¿Acaso nos toman por idiotas? Tripas de cerdos y vacas. ¿Y la carne, compañero ministro, quién se la come?”, cuestionó Rojas Rodríguez.

Si soy un ingrato, un malagradecido, un parásito que no aporta nada a la sociedad por reírme de los desaciertos de nuestros dirigentes, y plantearme estas interrogantes, entonces sí, lo soy. Si nuestros funcionarios no quieren ser objetos de risas y burlas entonces aterricen, acaben de poner los pies en la tierra, porque nuestro pueblo, que usa el humor y el choteo como válvula de escape, y que además goza de un alto nivel de instrucción, no tiene un pelo de tonto y va a seguir riéndose de todo y de todos cada vez que le dé la gana”, concluyó.

Por su parte, el locutor de noticias en medios estatales cubanos, Yunior Morales, publicó en Facebook: “Las tripas, gallinas ‘decrépitas’ y los restos se los comen ustedes”.

Expresó que los cubanos “al final somos nobles porque aguantamos como bestias”. Advirtió al régimen, que criminaliza la libre opinión, que “decir la verdad no me hace mercenario y sí agradecido con esos antepasados que legaron mucha osadía. Al que no le guste mi sinceridad que aprenda de valores humanos”.

Somos muchos careciendo de lo básico, en una estresante supervivencia. Vengan soluciones y menos consignas que no tenemos dos vidas”, exigió.

En tanto,  el cubano Carlos Reinaldo Aquino, opinó en su perfil en Facebook: “Ya va siendo hora que el liderazgo institucional de nuestro país nos tome en serio como pueblo, y no más, como consumidores de sus barrabasadas. Pero para llegar a ese estado ideal y normal, donde los gobernantes respetan a los gobernados y viceversa, es necesario antes que todo, que elevemos nuestra autoestima como pueblo todo”.

“La CUBA contemporánea y digital ríe de las barbaridades convertidas en política de Estado, del inverosímil discurso oficial y del sinsentido de nuestra cotidianidad. Hacemos culto a las noches de lunes, para cagarnos de la risa -y me incluyo -de unos viejitos gobernados y nunca de los también viejitos, gobernantes. Creo que cuando sólo llegamos al bonche y no damos el paso a la reflexión y algo más, tenemos lastimado el amor propio del gentilicio”.

Aquino hace referencia al popular programa humorístico Vivir del Cuento que transmite la televisión cubana cada lunes en la noche.

“Solo nos conceden la ‘libertad’de reírnos, pero no la LIBERTAD para cambiar la materia prima de los chistes. Definitivamente ni los memes, ni en su momento los atrevidos espectáculos humorísticos, son suficientes para el cambio”, aseguró en Facebook.  

Tomado De ADNCUBA

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