Además de cultivar calabazas, piñas y cuanto sea necesario, los CDR prometen para esta etapa con Gerardo Herández al frente “ciberclariar” todo lo que se pueda, con sitio web incluido

Como coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR)el espía Gerardo Hernández va dejando en claro por toda Cuba cuáles son los pilares que pretende tengan bajo su gestión esas controvertidas organizaciones: cultivar y “ciberclariar”.

Paladines de la represión y vigilancia barrial, los cuasi extintos CDR –porque cada vez menos cubanos los toman en serio, salvo algunos pocos integrantes de brigadas de respuesta rápida que disfrutan violentar a sus conciudadanos que piensan distinto- migrarán bajo el mandato de Hernández a pequeños organopónicos y enjambres de defensa del régimen en redes sociales

De ese primer pilar o tarea, cultivar, han abundado los reportes sobre cómo el nombrado por el régimen como Héroe de la República de Cuba insta en cada provincia y municipio que visita a sembrar todo lo que se pueda en cada pedacito de tierra

Según él, como hay decenas de miles de CDR, si cada uno siembra una calabaza, piña o cualquier otra cosa de los tantos productos que hoy escasean en el país, habrá decenas de miles de muchos artículos entonces para el consumo popular.

Así lo reiteró en Santa Clara en una reciente visita, de la que dio cuenta el medio oficialista provincial Vanguardia.

“Si la tierra agradece las bonanzas de las manos, por qué desaprovechar los espacios que brindan nuestros patios y, entre todos, darles utilidad en función de producir alimentos”, inició su reporte al respecto el referido medio.

Es tanto el ímpetu agrario del coordinador nacional de los CDR, que su idea-pilar ya tiene un nombre y todo, al más puro estilo de rimbombancia del oficialismo en los regímenes no democráticos: movimiento Desde el barrio #CultivaTuPedacito.

La tarea, sostienen su impulsor y defensores, busca desarrollar la agricultura familiar. En reunión con parte del secretariado de los CDR, dirigentes y cederistas del consejo popular Capiro-Santa Catalina, en Santa Clara, Hernández y la totalidad –como siempre- de los participantes abordaron supuestas nuevas maneras, “alejadas de los esquemas”, de asumir “esa y otras tantas modalidades incorporadas al empeño de lograr la soberanía alimentaria que tanto necesita el país”.

Asimismo, se enfrascaron en un análisis del segundo pilar, encaminado a defender a la llamada revolución en las redes sociales. Dicha actividad, realizada en su práctica totalidad de manera no orgánica ni auténtica, es desempeñada por cubanos a quienes el argot popular refiere como “cibercombatientes” o “ciberclarias”.

Al parecer, ahora que Etecsa vende datos a todos los cubanos que puedan pagarlos, ya no serán sólo trabajadores de instituciones estatales, con planes y conexiones pagadas por el erario público, quienes deberán “ciberclariar” en favor de un régimen que lamenta ser víctima, desde su perspectiva, de continuas campañas mediáticas y ataques inmerecidos en redes sociales.

“Los vecinos abordaron el caudal de iniciativas que pudieran generarse para lograr la inserción en las redes sociales”, detalló el Vanguardia sobre el encuentro entre Hernández y los entusiastas cederistas santaclareños, el cual también “llamó a hacer confluir a jóvenes y a representantes de otras edades en el reflejo de la realidad villaclareña y cubana”.

“Mostrar las verdades tal y como son, para contrarrestar malas intenciones y propósitos descabellados de quienes falsean las conquistas del pueblo. En este propósito vale resaltar los 84 activistas que desde este centro de Cuba publican contenidos que reflejan veracidad, en contraposición a otros que adulteran la realidad o insisten en mostrar solo los lunares de una sociedad que sabemos no es perfecta”, dijo contradictoriamente el diario.

Ello, en franca muestra no sólo del habitual cinismo oficialista, sino también del aparente desconocimiento de Hernández y sus acólitos de cuánto trabajo les puede generar a los cubanos comunes costearse su acceso a las redes o quiénes realmente se los garantizan, en muchos casos cubanos residentes en el exterior que sería descabellado pensar recargarían los teléfonos de sus familiares para que defiendan al régimen y las condiciones socioeconómicas que de cierta manera les obligaron a migrar.

Según dos cederistas participantes del encuentro y citados por Vanguardia, hablar hoy de etiquetas (#hashtags), tendencias, Facebook, Twitter y “otros códigos y plataformas comunicacionales deviene necesidad porque resulta imposible renunciar al desarrollo social en lo que constituye una batalla de contenidos y también de imágenes, para que aflore en el ciberespacio la vida del cubano y sus aportes en todas sus aristas”.

En tal sentido –vaya sorpresón-, el máximo dirigente cederista en el país “anunció que en los próximos días los internautas contarán con la página web dedicada a la mayor organización de masas cubana, e instó a aprovechar el caudal que ofrecen los Joven Club de Computación para mejorar el accionar de los CDR en las redes”.

De manera sincrónica con él, Yudi Rodríguez Hernández, miembro del Comité Central y primera secretaria del Partido en Villa Clara, destacó “cuántas historias de vida tiene el territorio que pueden enriquecer esa obra, a partir de mensajes éticos, respetuosos, sin ofensas, pero reveladores de la verdad”.

Y así, además de cultivar calabazas, piñas y cuanto sea necesario, los CDR prometen para esta etapa con Gerardo Herández al frente “ciberclariar” todo lo que se pueda, con sitio web incluido. 

Es de esperarse entonces un mayor número de entusiastas defensores del régimen en las redes, de esos que atacan a quienes opinan distinto, sin argumento alguno ni identidad muchas veces, sólo para seguir el mismo juego de siempre que hunde cada vez más al país en una situación de crisis y estancamiento crónico.

Tomado De ADNCUBA

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