Cubanos recuerdan cuando se podían comer ‘una completa’ con carne de res en la Isla

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‘La desestimulación al incremento de la producción agrícola acabó con el amor a la tierra’, dice un ciudadano.

Un cubano comiendo una completa. NOSTALGIA CUBA/FACEBOOK

Los cubanos recordaron esta semana cuando en la Isla se podía comer una completa con poco dinero antes del triunfo de la Revolución. La publicación fue hecha el mismo día en que el régimen anunció más de 60 medidas para «potenciar la producción agrícola», incluida la venta liberada de la carne de res, uno de los componentes más recurrentes de ese plato. 

«Arroz, potaje, carne, viandas o plátano maduro frito y el pan con mantequilla por la casa costaba una completa 15 centavos más 20 centavos una Hatuey bien fría. Con 35 centavos, ¡salías inflado!», dijo William R. Hernández, administrador del grupo de Facebook Nostalgia Cuba.

Hernández compartió una imagen de archivo de un cubano comiendo una completa con una cerveza Hatuey. «Así era. Entonces el postre y el café iban por la casa, y te sentabas en un taburete recostado, como todo un general a pasar la llenura», comentó Lázaro González.

Felipe Cid contó que comía en la fonda de chinos de su barrio en La Habana: «arroz, tres o cuatro butifarras, platanitos y ensalada de estación por 20 centavos y un nikel (un centavo) de descuento por asiduo a la fonda. Nada, un vacilón».

«Eso es cierto, lo vi de primera mano. En la antigua plaza del mercado de Camagüey, justo al lado del minúsculo barrio de chinos de ahí, había una fonda gestionada por personas de ese origen que te daban ‘una completa’: arroz blanco, papas fritas, bistec y una cerveza por 54 centavos», dijo Rafael López Cosío.

«Hasta el más miserables comía en una fonda de chino, existían las frutas y un pan con bistec valía 15 centavos», dijo Daysi Benitez. Por su parte, Carmen Chu Suarez contó que su mamá tenía una fonda de ese tipo: «Iban trabajadores humildes al almuerzo y cocinaba para muchos comensales».

El Gobierno cubano anunció esta semana un paquete de medidas para recuperar la producción agropecuaria en plena escasez de alimentos y otros insumos. Entre las más destacadas están la venta de carne de res y otro ganado menor, así como de leche. Sin embargo, los productores deberán cumplir los planes estatales, no reducir la masa ganadera y otra serie de requisitos que harían casi imposible la venta liberada

«La desestimulación al incremento de la producción agrícola acabó con el amor a la tierra«

Los cubanos recordaron también que antes de los primeros años de la Revolución en la Isla se compraban alimentos por muy poco dinero.

«En aquellos tiempos por la finca nuestra todo el que pasaba siempre comía o desayunaba. Recuerdo que en casa diariamente se quedaban ocho o diez litros de leche y eran de la vaca seleccionada para la leche de la casa y todas tenían nombres. Era una vaquería de entre 80 y 100 reces paridas, y ahora son los marabuzales más grande de la región floridana de mi hermoso Camagüey», dijo Vicente Fernández.

Jesús Toledo contó que le hacía los mandados a algún vecino cuando tenía entre cinco y nueve años más o menos. «Me daban un real (diez centavos) para que fuera a la carnicería por diez centavos de picadillo y la contra de ajo y ají. El carnicero molía la carne junto con dos dientes de ajo y un ají. Con eso comían cuatro personas arroz con picadillo. No me lo contó nadie, lo vi», dijo.

William Marzo, de 73 años, dijo que vivió antes y después de 1959. «Soy guajiro, campesino y pobre, pero de vergüenza. Antes del 59, en la era republicana, todos hasta los más pobres con vergüenza se comían tres comidas al día porque si no tenían el dinero para comprar lo de la semana le fiaban».

«En los pueblos y aldeas ibas a las plazas y fondas donde te servían la famosa completa con todo. Recuerdo que todavía en el año 1962, en la plaza de la Ciudad de Guantánamo te servían una completa de arroz blanco, un bistec del tamaño del plato, tostones o maduro y una malta Hatuey o un batido de mamey por 50 centavos», contó.

Marino Cartaya dijo que también es de familia humilde, pero campesino sin finca. «Por lo que me cuenta mi madre, que ya cumple 83 años en junio, nunca, pero nunca se vivió con más necesidad que ahora, porque si no tenías dinero comprabas fiao en la bodega y pagabas después».

«No es justo mentir. Diferencias sí habían, como las hay ahora, ¿o ahora no hay? En aquella época, según me cuentan, casi nadie tenía un tractor, todo con bueyes y no faltaba la vianda, la leche, la carne… La desestimulación al incremento de la producción agrícola acabó con el amor a la tierra«, agregó.

Las autoridades cubanas reconocieron en el espacio de la televisión estatal Mesa Redonda que fracasaron sus políticas para la agricultura. Miguel Díaz-Canel dijo que «no tenemos tiempo para el largo plazo».

TOMADO DE DIARIODECUBA

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