Cubanos: “No desayuné nada porque no tengo nada que comer”

Cubanos en La Habana. (Foto: Alejandro Basulto/ Tribuna de La Habana)

La escasez en Cuba golpea desde hace años a los ciudadanos y algunos no dudaron en responder al medio independiente Diario de Cuba que “no desayunaron nada porque no tenía nada para desayunar. El pan lo cogí para los niños, para la escuela”.

“No desayuné nada porque no tengo nada que comer” y “nada porque aquí no hay nada”, dijeron dos jóvenes al periodista Osmel Almaguer.

“¿Qué desayuné hoy? Nada. No tengo nada que comer. Se está haciendo muy difícil porque el cubano más o menos antes resolvía su desayuno con la leche, pero ahora no hay nada. Ahora es un poco de agua de azúcar si pueden, si no un trozo de pan con algo”, dijo un cubano en La Habana.

Otra cubana dijo que desayunó café y una tostadita. “Nada más”.

Un hombre dijo que por las mañanas no desayuna bien porque no hay nada. “Desayunaría cualquier cosa: pan con tortilla, pan con jamón… con lo que sea”.

“Yo me conformo con lo que hay. Estás hablando con un capitán desmovilizado… Hay que seguir con la Revolución hasta afuera, hasta el final”, dijo otra persona.

Un médico no contestó a las preguntas del periodista de Diario de Cuba porque “tiene que pedir permiso para ese tipo de cosas”.

“No hay desayuno porque no hay leche. Yo soy diabética y no hay leche. Un poquitico de leche es fundamental para mí, para los niños, para todo el mundo”, dijo una cubana.

“Un pedacito de pan con algo, no hay una mantequilla, no hay una mayonesa, no hay nada porque todo está en divisa y por lo menos nosotros somos trabajadores y yo vengo todos los días sin desayunar. Como viene ella, como sale ella, como sale todo el mundo. Y en las cafeterías todo está a sobreprecio. El dinero no da”, agregó.

Otra mujer contó que tiene su niña Síndrome de Down. “A ella no me le dan leche. Una bolsa le compró mi hijo y le costó 1000 pesos y no llegaba a los dos kilos. Tengo que estar inventando una guayabita para hacerle un juguito y esto y lo otro porque ella toma pastillas igual que yo. Somos diabéticas las dos”.

Una madre dijo que a su niña le da leche con la que dan por la bodega. “No es suficiente, pero bueno qué le voy a hacer. Resuelvo con mi hermana que también tiene un niño y me resuelve un poquito hoy, otro mañana y así”.

“Muy difícil el tema del desayuno y de la merienda para los niños. Si aparecen dos panes, hay que dejarlos para ellos”, señaló otra cubana.

Pese a que los cubanos se quejan de la escasez de alimentos en pesos, el régimen sigue abasteciendo las tiendas en MLC (monedas libremente convertible).

“Nosotros comprendemos la genuina preocupación de personas revolucionarias, comprometidas con nuestro proceso revolucionario, que tienen opiniones, que consideran que no somos totalmente justos. Pero pedimos comprensión una vez más a nuestro pueblo. Esto, en estos minutos, es una tabla de salvación”, dijo el pasado febrero el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández.

Gil señaló que las tiendas en MLC no persiguen “absolutamente ningún objetivo de humillar a la familia cubana, de herir a nuestros niños, de herir a nuestras madres, de que nosotros lo que pudiéramos hacer en una moneda lo hacemos en otro en la cual no pagamos los salarios”.

TOMADO DE CUBITANOW

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